miércoles, 20 de junio de 2018

Salvar a los animales

“Jurassic World: El Reino Caído” (Jurassic World: Fallen Kingdom, 2018) es una película de aventuras que funciona como secuela de “Jurassic World: Mundo Jurásico” (Jurassic World, 2015), cinta que tuvo un gran éxito en taquilla. Ahora la dirección pasó a manos del español J. A. Bayona, reconocido por los dramas “Lo Imposible” (The Impossible, 2012) y “Un Monstruo Viene a Verme” (A Monster Calls, 2016). En el guión vuelven a estar Derek Connolly y Colin Trevorrow, así como Chris Pratt y Bryce Dallas Howard continúan siendo los protagonistas. Además el reparto incorpora caras nuevas tales como Rafe Spall (“Black Mirror”, “El Ritual”), Daniella Pineda, Justice Smith (Radar en “Ciudades de Papel”), Geraldine Chaplin, Isabella Sermon, Ted Levine, Toby Jones, entre otros. 


Tres años después de los hechos ocurridos en Jurassic World, el volcán de la Isla Nublar comienza a erupcionar. Claire Dearing (Bryce Dallas Howard) ahora forma parte de un grupo de protección de los dinosaurios, por lo que su objetivo es salvar a los animales de la extinción. Sin embargo, el veredicto del Senado no la favorece, ya que éste dicta que es mejor dejar morir a los dinosaurios en la isla (el doctor Ian Malcolm piensa que la misma naturaleza está reparando el error que cometió John Hammond tiempo atrás). Luego del llamado de Benjamin Lockwood (James Cromwell), ex socio de Hammond, Claire se reúne con Eli Mills (Rafe Spall), aliado que le cuenta su plan: transferir a los animales a una nueva isla donde vivirán libremente, sin interferencia humana. Entusiasmada por la idea, Claire convence a Owen Grady (Chris Pratt) para que se una a la misión. Junto al analista Franklin (Justice Smith) y la paleo-veterinaria Zia (Daniella Pineda), los ex enamorados volverán a pisar la Isla Nublar.


Estamos ante una secuela con más variedad de especies, mayores secuencias de acción y una trama que cambia rápidamente de escenario. Esto hace que el filme no se detenga ni un segundo, siendo fácil como espectador estar del lado de Claire y Owen desde el comienzo. Se nota un gran cambio en el personaje de ella con respecto a la cinta del 2015, tanto su personalidad como su forma de vestirse ya no son las mismas, es una mujer más decidida que tiene convicciones claras. Por suerte los tacos no forman más parte de su calzado, por lo que su manera de correr ahora sí resulta creíble.

Gracias al guión, la película tiene varios momentos muy divertidos, en especial cuando el foco está puesto en el hacker interpretado por Justice Smith, un nerd que se pone muy nervioso al estar en el hábitat de los dinosaurios. En cuanto a estos últimos, siguen teniendo una enormidad y realismo increíbles, además de una violencia que en más de una escena puede impresionar a los más pequeños.


Si analizamos a “Jurassic World: El Reino Caído” como un todo, es muy notorio cómo quisieron incluir muchas temáticas en una sola cinta. Por un lado está el debate más que interesante entre los humanos sobre cuál es la mejor decisión: si dejar que los dinosaurios mueran con la erupción del volcán o si merecen ser salvados. Luego se hace hincapié sobre la ambición de los empresarios, las ansias por acumular millones a costa de la venta de animales que se están por extinguir. Lo peligrosos que pueden llegar a ser los experimentos genéticos también es otro tema, ya que luego el ser vivo creado de esa manera puede llegar a ser letal para la población. Incluso se le da espacio a la clonación de humanos, lo que genera que la película quede muy sobrecargada.

Como era de esperarse, siguen habiendo muchas situaciones inverosímiles, por ejemplo que una giroesfera de la isla Nublar luego de que pasaron años siga funcionando lo más bien o que una persona corriendo pueda zafar de los animales. En ciertos momentos algunos personajes accionan de una manera no tan sabia, no obstante el entretenimiento nunca decae.

“Jurassic World: El Reino Caído” supera a su predecesora por tener más participación de la adorable y luchadora velociraptor Blue; porque en su segunda mitad aparte de acción incorpora secuencias de terror así como en varios momentos uno sufre al ver a los dinos pasarla mal; y porque los personajes nuevos nunca se sienten forzados (gran elección de casting de Isabella Sermon, niña que tiene un rol importante como la nieta de Lockwood). Su desenlace da muchas ganas de ver la tercera parte, por lo que habrá que armarse de paciencia hasta el 2021. Por el momento, a disfrutar de esta secuela súper digna.

Puntación: 8

Artista y ladrón

“El Señor de los Dinosaurios” es un documental nacional dirigido, escrito y producido por Luciano Zito. Cuenta la historia de vida de Jorge “Cacho” Fortunsky, un hombre que nació en las afueras del pueblo Eduardo Castex, en La Pampa. De familia humilde, Jorge trabajó de joven como mecánico, sin embargo las promesas de pago nunca se cumplían. Hasta que un día él vio a un chico bien vestido caminar por la vereda de enfrente y escuchó murmullos de que ese joven cometía hurtos. Como a Jorge le parecía injusta su situación laboral, comienza a robar alimentos, lo que desencadena en actos delictivos a mano armada. 


Desde chico le gustaba dibujar, pero en su entorno familiar no le daban importancia a ese aspecto y nunca lo vio como una oportunidad a futuro. Así pasará por la prisión y será puesto en libertad para luego cometer de nuevo el error de delinquir, lo que lo sumirá en un círculo vicioso que parece no tener salida. En cierto momento, cuando Jorge debía vivir a escondidas de la policía, se entera que ya descubrieron su paradero por lo que le nace tallar un Cristo en un árbol. La figura queda perfecta y, después de un tiempo en el que los habitantes de Castex se dirigían hasta allí para rezar, se decide que el Cristo pase a estar en la Iglesia del pueblo. Gracias a esa obra de arte, el intendente se fija en Jorge y le encarga hacer un parque temático sobre la vida prehistórica de los dinosaurios. Pero el nuevo empleo que tan feliz pone a Jorge no tendrá una buena paga...

Como se puede ver, por más que el título haga referencia a los dinosaurios, el documental trata en su mayoría sobre el pasado delictivo de Fortunsky, que está retratado de una forma muy original ya que se lo representa con animaciones. No obstante, y a pesar de sólo durar 82 minutos, la película cansa al repetirse una y otra vez los mismos sucesos. Es como si no hubiera un avance, algo que el protagonista haya aprendido sobre los errores que cometió ya que nunca dice estar arrepentido, por lo que la empatía con el espectador no se logra, más bien parece como que el director quisiera humanizarlo sin éxito.

El documental también está compuesto por entrevistas que Fortunsky les realizó al párroco de Castex y a su madre. Esta última no se llega a sentir creíble por la manera en que el hombre se comunica con ella (muy formal, si no dijeran que son madre e hijo uno creería que no tienen ningún vínculo). Sobre su vida privada no se ahonda demasiado, sin embargo se llega a saber que la relación con su mujer no funcionó y uno de sus hijos se metió en la criminalidad.

Hay escenas de Jorge charlando con otras personas que no aportan nada al relato, así como planos que no se entiende por qué decidieron utilizarlos. Pero lo peor no es eso, sino que cuando llega toda la explicación del Cristo tallado en el tronco, Fortunsky llega a compararse inexplicablemente con Jesús. Se puede entender que él crea que Jesucristo le otorgó el don de dibujar, tallar y esculpir, pero que él equipare su persona a la de Cristo es demasiado.

Si “El Señor de los Dinosaurios” se hubiera enfocado más en las casi 30 obras de cemento y hierro construidas a escala real, quizás la historia sería un poco más interesante. Lo único que aporta dinamismo y llama la atención en definitiva son las estupendas animaciones.

Puntaje: 4,50

miércoles, 13 de junio de 2018

Los sobreprotectores

“No Me Las Toquen” (Blockers, 2018) es una comedia que constituye el debut en la dirección de Kay Cannon, mujer que anteriormente escribió el guión de las tres cintas de “Pitch Perfect”. Aquí la historia fue escrita por Brian y Jim Kehoe. El reparto incluye a Leslie Mann (17 Otra Vez, Mujeres al Ataque), John Cena (Guerra de Papás), Ike Barinholtz (Buenos Vecinos), Kathryn Newton (Ángela Hayes en “3 Anuncios por un Crimen, Abigail en la serie Big Little Lies), Geraldine Viswanathan, Gideon Adlon, entre otros. 


Julie (Kathryn Newton), Kayla (Geraldine Viswanathan) y Sam (Gideon Adlon) se conocieron en jardín y desde ese entonces son mejores amigas. Al acercarse la fiesta de graduación, Julie se propone perder la virginidad con su novio Austin (Graham Phillips), con el cual está saliendo hace seis meses. Kayla también quiere perderla con Connor (Miles Robbins), su compañero de laboratorio. Al ver a las dos tan emocionadas comentando que compartirán el aniversario de esa fecha para toda la vida, Sam decide unírseles aunque no gusta de Chad (Jimmy Bellinger). Ese día, sin darse cuenta, Julie deja abierta en su notebook la conversación que mantiene con sus amigas. Su madre Lisa (Leslie Mann), junto a los padres de Kayla y Sam, descifran de lo que están hablando por lo que se pondrán manos a la obra para detenerlas.


Leyendo la sinopsis, o en especial viendo el trailer, uno llega a creer que esta película es otra comedia extra inverosímil colmada de momentos disparatados y bizarros. Aunque viéndolo desde afuera lo de que los padres hagan lo imposible para que sus hijas no cometan el “error” pueda parecer ridículo, lo más importante es cómo el film encara el tema del sexo. Éste no tiene por qué ser tema tabú o algo prohibido en la adolescencia, sino que la directora lo muestra como un hecho normal, lo que aporta mucha frescura a la historia. Además se tratan otras temáticas importantes tales como el miedo al expresar la homosexualidad y ser juzgado por la propia familia y amigos, o cómo los falsos rumores afectan la reputación de una persona.

Gracias a los diálogos, varias escenas de los padres consiguen hacer reír y las tres jóvenes protagonistas tienen química entre sí, por lo que nunca llegamos a dudar sobre su amistad. No obstante, algunos efectos dejan mucho que desear ya que se ven muy falsos, por ejemplo los ojos agrandados por la droga o los vómitos que se producen al mismo tiempo (en vez de causar gracia dan asco).

El mérito absoluto de “No Me Las Toquen” está en su desenlace: cada personaje aprende algo, cambia su manera de pensar, se da cuenta de sus propias equivocaciones o decide seguir lo que siente y ser fiel a sí mismo. Esto hace que la película sea realista en lo que quiere transmitir, dejando una muy buena sensación a medida que bajan los créditos.

Así es como “No Me Las Toquen”, a pesar de tener secuencias descabelladas y un título burlón mal traducido, aporta algo distinto al género. Que una película divierta y a la vez deje un buen mensaje no pasa seguido, por lo que no te dejes llevar por el trailer a la hora de decidir verla.

Puntaje: 8

martes, 12 de junio de 2018

El regreso de los Súpers

“Los Increíbles 2” (Incredibles 2, 2018) es una película animada de Disney-Pixar que funciona como secuela de “Los Increíbles” (The Incredibles, 2004). Como en su antecesora, Brad Bird vuelve a estar a cargo de la dirección y guión, aparte de que le sigue poniendo la voz a Edna Moda. Las voces originales continúan siendo puestas por Craig T. Nelson, Holly Hunter, Sarah Vowell, Samuel L. Jackson, Michael Bird, John Ratzenberger, entre otros. En el caso del personaje de Dash, el que entona sus palabras ya no es Spencer Fox sino Huck Milner.


La historia retoma el final de la primera parte, donde la familia Parr se preparaba para enfrentar a El Subterráneo (John Ratzenberger). Debido a los daños ocasionados en la ciudad, las autoridades prohíben que los superhéroes usen sus poderes en la vida diaria, por lo que tendrán que conformarse con trabajos normales y sus nombres de nacimiento. Echado de la empresa de seguros, Bob (Craig T. Nelson) no sabe qué hacer… hasta que, tanto él como su esposa Helen (Holly Hunter) y su amigo Frozono (Samuel L. Jackson), son contactados por Winston Deavor (Bob Odenkirk), un empresario que tiene un plan para que los superhéroes sean aprobados por la ley. Por su buena reputación, Winston elige a Elastigirl para la misión, por lo que Bob asume la responsabilidad de quedarse en casa cuidando a sus hijos. La tarea no será sencilla para ninguno de los dos ya que el bebé Jack-Jack (Eli Fucile) está en pleno desarrollo de sus variados poderes y una nueva amenaza conocida como el “Rapta-Pantallas” pretende hipnotizar a la población.


Catorce años pasaron desde que conocimos la súper fuerza de Mr. Increíble, el maleable cuerpo de Elastigirl, la mega velocidad de Dash y los campos de fuerza de Violeta. La primera película nos brindó una dinámica familiar con la que pudimos empatizar de inmediato, donde cada uno tenía una personalidad bien diferenciada, había peleas pero siempre el amor y la lucha por el bienestar de la sociedad era más fuerte.

Lo que nos encontraremos en la secuela serán más aventuras, pero esta vez dándole más importancia a la comedia. En este aspecto el protagonista absoluto es el pequeño Jack-Jack; el adorable bebé tiene bastantes escenas al cuidado de su padre que harán explotar de risa a más de uno. En cuanto al villano de turno, desde el comienzo se hace muy previsible cuál es su verdadera identidad y su forma de actuar ya ha sido vista en muchas otras producciones.

Personajes como Edna Moda, Frozono y Tony Rydinger (del cual Violeta está enamorada) tendrán apariciones que los fanáticos de la primera amarán. Y ese es el punto central a tener en cuenta a la hora de decidir ver este film: la historia no es original como sí lo era su primera parte, más bien parece hecha como fan service. Por lo que si la cinta de 2004 es una de tus películas favoritas de la infancia, seguramente ésta también te encante. Por el contrario, si la 1 te pareció buena y nada más, la secuela te parecerá simpática pero nunca superior a su antecesora.

“Los Increíbles 2” divertirá tanto a chicos como a grandes, en especial cuando Helen deba salir a combatir el mal y Bob no pueda pegar ojo. Si lo que buscás es una buena dosis de acción y muchas sonrisas a la pantalla, no te la pierdas.

Puntaje: 7

Ya no me callo más

“Sin Filtros” es una comedia española dirigida  y co-escrita por Santiago Segura, reconocido por la saga de “Torrente”. La cinta funciona como remake de la producción chilena homónima de Nicolás López, que fue estrenada en 2016 y se convirtió en todo un éxito en su país, sacando a Star Wars del primer lugar de la taquilla durante su primera semana de estreno. El reparto está compuesto por Maribel Verdú (Lola en “El Faro de las Orcas”), Rafael Spregelburd (“Abzurdah”, “Perdida”), Toni Acosta, Daniel Medina, Diego Martín, Bárbara Santa-Cruz, David Guapo, Cristina Pedroche y Cristina Castaño. 


Paz (Maribel Verdú), una mujer de 39 años, está en un momento de su vida en el que su entorno la exaspera: su marido Dante (Rafael Spregelburd) ronca, se dedica a pintar cuadros aunque no le va bien y ni se molesta en realizar las compras o abrirle la puerta al técnico del Internet; Tolouse (Daniel Medina), su hijastro, es un maleducado que no la respeta; su hermana Bea (Toni Acosta), una fanática de los gatos, y su mejor amiga (Cristina Castaño) le hablan de sus problemas sin embargo cuando Paz quiere contarles cómo se siente ellas no le prestan ni la mínima atención; el jefe (David Guapo) de la agencia publicitaria para la cual trabaja decide reemplazarla por Alicia (Cristina Pedroche), una joven superficial con millones de seguidores en Instagram. Harta de sentirse invisible para los demás, Paz decide ir a ver a Amil Narayan (Santiago Segura), un “sanador” hindú que vio por la televisión. El hombre le receta una poción que la ayudará a relajarse y le advierte que debe tomarla en pequeñas dosis. Paz no sigue las reglas, por lo que desde que la ingiere se convertirá en una mujer que expresará sus enojos, disgustos y molestias.


Nos encontramos ante una comedia feminista ultra divertida gracias a su guión y la fresca actuación protagónica de Maribel Verdú. La actriz logra empatizar con el espectador ya que uno puede sentirse identificado con alguna de las diversas cosas que le suceden. Paz es una mujer que siempre, ante lo que estaba en desacuerdo, prefirió callarse a alzar la voz e iniciar una discusión. Luego de tomar la pócima ella no puede evitar decir lo que piensa, lo que la lleva a sacarse un peso de encima, liberación que también se logra transmitir hacia fuera de la pantalla.

Varios son los personajes secundarios que aumentan cada vez más el estrés de Paz. Con la ordenada aparición de éstos, Santiago Segura logra dejar varias críticas a nuestra forma de vivir en la actualidad: el estar siempre apurado, sin que alcance el tiempo, las desventajas de las redes sociales, donde se es relevante cuantos más “me gusta” y seguidores se acumulan, los insultos en la vía pública, el abuso de poder que existe en el ámbito laboral, el poco respeto que existe entre los vecinos, etc. Gracias a situaciones así no se pierde el interés durante la hora y media de duración.

Párrafo aparte para un giro buenísimo que se da sobre la segunda mitad del filme, el cual recuerda a algo que le sucede a Ron Weasley en “Harry Potter y el Misterio del Príncipe” (Harry Potter and the Half-Blood Prince, 2009). Además, el desenlace se aleja de todo tipo de clichés, dejando un gran mensaje sobre la independencia de la mujer.

Aunque algunas escenas presentan fallas, en especial la de un gato que se nota demasiado que no es real, “Sin Filtros” entretiene y es la mejor opción si buscás una película sencilla para dejarte llevar.

Puntaje: 7,50

Hay algo en el bosque


“El Ritual” (The Ritual, 2017) es una película de suspenso británica dirigida por David Bruckner y escrita por Joe Barton. Está basada en la novela de horror homónima del autor Adam Nevill. El reparto incluye a Rafe Spall (Black Mirror), Sam Troughton, Arsher Ali, Robert James-Collier (Downton Abbey) y Paul Reid.


Debido a un episodio trágico, cuatro amigos que se conocen desde la universidad deciden viajar al norte de Suecia y hacer senderismo. Uno de ellos, Dom (Sam Troughton), al pisar mal se tuerce la rodilla. Como aún están súper lejos de la cabaña donde se dirigían para pasar la noche, Hutch (Robert James-Collier) propone tomar un atajo a través del bosque. El grupo termina perdiéndose bajo la lluvia, por lo que creen que la mejor opción es refugiarse en una casita que luce abandonada y continuar la caminata al día siguiente. Hechos extraños comenzarán a ocurrir, que van desde ver una figura de madera extravagante en el piso de arriba hasta ruidos que no parecen para nada amigables.

Desde los primeros minutos, que contienen un momento violento que mantiene la tensión, el director sabe cómo captar la atención e interés del espectador. Seis meses después, los amigos ya se encuentran en Suecia y podemos ver cómo quedaron, algunos más que otros, afectados por lo que pasó. Contar más sería arruinar la experiencia de adentrarse en el misterioso bosque y sentirse uno más del grupo de amigos. Porque eso es lo que sucede: gracias a la química entre los actores y la creación de una atmósfera enrarecida, las cosas con las que se van topando o las acciones que parecen no tener explicación cada vez se vuelven más turbias.

Teniendo como productor ejecutivo a Andy Serkis, otro de los aciertos se basa en profundizar el sentimiento de la culpa a través de los sueños recurrentes. Además no sólo se lo explora desde ahí sino que también desde una discusión entre Dom y Luke (Rafe Spall) que tiene mucho sentido teniendo en cuenta cómo la desesperación por estar perdidos les está jugando en contra.

El film podría dividirse en dos partes: una primera en la que los muchachos perdieron el rumbo en el bosque y otra que explora el título de la cinta. Cuando nos adentramos en la segunda, la intriga decae bastante ya que el terror psicológico que se venía gestando tan bien es destruido. Aunque la figura maligna tiene un tenebroso diseño, que hace recordar a los monstruos de Guillermo del Toro, mostrarla en su totalidad no da el miedo que sí generaba cuando en el primer tramo se dejaba el aspecto a la imaginación de cada uno. Aparte el protagonista toma algunas decisiones estúpidas que resultan innecesarias.

A pesar de esto, “El Ritual” es una buena película del género gracias a la efectiva utilización de los silencios, las buenas actuaciones y la hermosa fotografía, que crea el escenario perfecto para pasarla tan mal como los cuatro aventureros.

Puntaje: 7,50

Deseos y peticiones

“Los Oportunistas” (The Place, 2017) es una película dramática italiana que funciona como remake de la serie norteamericana “The Booth At The End” (2010-2012), compuesta por dos temporadas. Está dirigida y co-escrita por Paolo Genovese, reconocido por la exitosa comedia “Perfectos Desconocidos” (Perfetti Sconosciuti, 2016). El reparto incluye a Valerio Mastandrea, Sabrina Ferilli, Silvia D’Amico, Alessandro Borghi, Alba Rohrwacher, Silvio Muccino, Vittoria Puccini, entre otros. Fue presentada por primera vez en el Festival de Cine de Roma.


Un hombre (Valerio Mastandrea) pasa su vida en una mesa en particular de un restaurante llamado “The Place”. ¿Qué es lo que hace allí? A cualquier hora diversas personas se le acercan y le expresan cuáles son sus deseos más personales. Él chequea en su cuaderno y les asigna la respectiva misión a seguir. Si ésta es realizada, el individuo obtendrá lo que quiere. Pero para llevar a cabo la tarea, algunos deberán cuestionarse si están dispuestos a mentir, robar o asesinar.

Ambientada en un único escenario, la cinta pretende mostrarnos el mal que habita en el ser humano y cómo la moral puede verse afectada de acuerdo al egoísmo ciego por conseguir lo que uno quiere. Así seremos testigos de varios casos, entre ellos una monja que desea volver a sentir a Dios y para ello debe quedar embarazada, otra mujer que quiere ser más bella por lo que deberá robar una exuberante suma de dinero, un hombre que para volver a ver tendría que cometer un acto de violación, etc. Cuanto más ambicioso es el deseo, más complicada y contra la ética es la misión.

Lo que empieza como un relato interesante y dinámico se va transformando en algo que pareciera no avanzar y siempre ronda sobre lo mismo. Las situaciones de los personajes se van enredando pero no hay mucho más que eso. Genovese se centra en las actuaciones y los diálogos, pero al ser tantos los actores que pasan por el restaurante el espectador llega a sentirse cansado, por lo que hubiese sido más efectivo centrarse en menos casos.

Con respecto al misterioso protagonista, ni siquiera le conoceremos el nombre. Se puede llegar a la conclusión de que alguna relación tiene con el Diablo, ya que sus propuestas tientan a ir por el mal camino. Sin embargo, él repite una y otra vez que no está obligando a nadie y que el trato puede romperse en cualquier momento. La interpretación de Valerio Mastandrea nos hace percibir a un hombre agotado, que muchas veces, sin expresarlo en voz alta, no está de acuerdo con las decisiones que toman las personas que recurren a él.

Esa falta de explicaciones le juega en contra al film, así como su desenlace donde las cosas tampoco quedan muy claras. Además, el recurso para separar escena tras escena, haciendo que la pantalla pase al negro, se vuelve muy repetitivo.

“Los Oportunistas” logra que el espectador se ponga en la situación de la cinta al pensar cuál sería el límite para que nuestro mayor deseo se haga realidad, no obstante al tener tantos conflictos diferentes es demasiado notorio que la temática funciona mejor en la serie original.

Puntaje: 6