sábado, 23 de septiembre de 2017

Tierra olvidada

“Viento Salvaje” (Wind River, 2017) es un thriller escrito y dirigido por Taylor Sheridan, responsable de los guiones de “Sin nada que perder” (Hell or High Water, 2016) y “Sicario” (2015). Los protagonistas son Jeremy Renner y Elizabeth Olsen, esta vez alejados de sus roles en Avengers. Completan el reparto Gil Birmingham, Graham Greene, Kelsey Asbille, Julia Jones, Teo Briones, Tokala Black Elk, Martin Sensmeier y Jon Bernthal. Por esta historia real Sheridan ganó el premio a mejor director en la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes. Llegó a las salas argentinas el 21 de septiembre gracias a la distribuidora Distribution Company.


Cory Lambert, el cazador local de la Reserva Indígena Wind River ubicada en Wyoming, Estados Unidos, un día descubre en la nieve el cuerpo de Natalie, una joven del pueblo que él conocía. El cadáver está alejado de cualquier tipo de civilización, con sangre y descalzo. Con la ayuda de la agente del FBI Jane Banner, Cory buscará al responsable del crimen en un pueblo olvidado por su propio país, en el que las desapariciones de mujeres indígenas son moneda corriente y los registros no existen.

Taylor Sheridan debuta como director con este policial en el que el lugar es tan protagonista como Cory y Jane. Gracias a la fotografía de Ben Richardson uno puede sentir lo gélido que es el invierno en esa Reserva en la que de la nada se puede formar una fuerte tormenta de nieve y a los minutos salir el Sol. Así el espectador se adentra en un pueblo que no conoce y esto lo hace a través de Jane, la agente del FBI que es mandada allí sin saber muy bien lo que le espera. En la primera escena de ella podemos ver cómo la asignaron al caso sin ni siquiera darle la ropa adecuada. Jane quiere ir caminando a ver al cadáver pero no sabe que sólo se puede llegar al lugar con una moto de nieve y, si va con la ropa que tiene, morirá congelada. Esto genera un excelente complemento entre los protagonistas: El cazador (Jeremy Renner) conoce cómo se manejan en esa sociedad, sabe interpretar las huellas en la nieve y dónde buscar respuestas; por otro lado la agente (Elizabeth Olsen) no es ninguna inexperta en su trabajo y su predisposición por encontrar al culpable es notable durante todo el film.


La cinta tarda en arrancar, con unos primeros minutos en los que no pasa demasiado y vemos una mínima interacción del cazador con su ex mujer. Sin embargo desde el hallazgo del cuerpo de Natalie el interés y la tensión van en aumento. Los sospechosos son varios, uno no sabe en quién confiar y, cuando el silencio se apodera de la escena, los tiros, junto al accionar de algunos nativos, sorprenden y sobresaltan.

Es para destacar el personaje que construye Jeremy Renner. Su postura ante el crimen de Natalie tiene un trasfondo dramático que lo toca muy de cerca. A él años atrás le arrebataron a su hija adolescente, mejor amiga de Natalie, y nunca obtuvo respuestas de lo que sucedió. Vamos vislumbrando que está roto por dentro a través de sus expresiones, miradas y seriedad que transmite.

El final resulta satisfactorio como también triste ya que uno recuerda que lo que sucede en la Reserva Indígena de Wyoming no es ficción. El Estado decidió olvidarse de esas tierras mucho más extensas que Rhode Island y que sólo cuentan con seis patrulleros de policía.

“Wind River” se atreve a tocar temas como el tráfico de drogas, la violencia y la violación en una comunidad que vive sin leyes. Las injusticias se muestran explícitamente, dan asco y bronca. Un film necesario que sirve para dar a conocer la extrema desprotección que sufren día tras día los nativos americanos y que va a quedar en tu mente luego de su visionado. 


miércoles, 20 de septiembre de 2017

Las distintas formas del miedo

“IT” (Eso, 2017) es una película de terror basada en la novela de Stephen King, que ya había tenido su adaptación en formato de miniserie en 1990. Está dirigida por el argentino Andy Muschietti, conocido por la cinta de 2013 “Mamá”, y escrita por Chase Palmer, Cary Fukunaga y Gary Dauberman. Esta vez el actor sueco Bill Skarsgard fue el encargado de darle vida al horrible payaso Pennywise. Completan el reparto Jaeden Lieberher, Sophia Lillis, Finn Wolfhard (Mike Wheeler en la serie Stranger Things), Jeremy Ray Taylor, Jack Dylan Grazer, Wyatt Oleff, Chosen Jacobs, Nicholas Hamilton y Jackson Robert Scott. Llega a las salas argentinas el 21 de septiembre gracias a la distribuidora Warner Bros.


Ambientada en los 80, la historia transcurre en un pueblo pequeño llamado Derry, ubicado en Maine, donde muchos lo catalogan como “maldito” porque bastantes niños desaparecen sin ninguna explicación. Esto le sucedió a Georgie, el hermanito de Bill que un día lluvioso perdió su bote de papel y se encontró con el payaso Pennywise. Meses después Bill continúa con la esperanza de encontrar a Georgie vivo, por más que sus padres lo consideren muerto. Junto a sus amigos Richie, Beverly, Eddie, Ben, Mike y Stan, que conforman el “Club de los Perdedores”, Bill buscará destruir al payaso que se llevó a su hermano. Éste no será el único problema ya que los chicos deben hacer frente a la pandilla que les hace bullying, comandada por el violento Henry Bowers y además cada uno deberá enfrentarse a su peor pesadilla. 


Aunque la película sea calificada como de terror, sorprende y es para aplaudir que no trate sólo sobre eso. Gracias al acertado guión como espectador uno se interesa por las vidas de estos siete chicos y las escenas graciosas incluso llegan a ser mejores que las de sustos. El miedo de cada uno es distinto y está muy bien representado en el filme: el payaso no siempre adquiere esa forma para asustar. Por otra parte, en las dos horas y cuarto de duración casi ni aparecen adultos y, cuando lo hacen, generan más terror que Pennywise. Lo más hermoso del film entonces consiste en que el temor mayor de estos chicos no es esa figura sobrenatural sino lo que les sucede en la vida real: el ser nuevo en el pueblo y no tener amigos, sufrir burlas por ser gordo, pasarla terriblemente mal en tu propia casa, los falsos rumores y el sentir que “no encajás”.

En cuanto al terror, nada supera a la escena introductoria en la que se ve el encuentro de Georgie con Pennywise. Realmente es impactante y desagradable. Luego se decide poner escena tras escena de miedo, sin dar respiro y con una música demasiado estridente lo cual llega a molestar. Poner la banda sonora al máximo volumen no es garantía de sustos. También se abusa de mostrar al payaso en cuerpo entero, era más temible cuando sólo se le veía la cara en las sombras.

Se nota que los niños actores pasaron mucho tiempo juntos antes del rodaje porque la química que tienen entre ellos es admirable. Sophia Lillis con sólo 15 años es toda una revelación, su personaje de Bev, la única mujer en el grupo, tiene un trasfondo familiar muy duro y sufrimos con ella durante todo el film. Finn Wolfhard como Richie es uno de los mejores personajes, enérgico y charlatán, sus chistes no quedan para nada forzados y seguro te van a sacar carcajadas. Aparte tenemos a Jack Dylan Grazer como Eddie, un chico hipocondríaco y asmático con una personalidad bien marcada, es imposible que su manera de pensar pase desapercibida.

“IT” deja un gran mensaje de lo importante que es la amistad y la unión frente a los problemas. Cuenta con una fotografía bella que retrata al inigualable pueblito de Derry. En el tramo final decae pero su acierto pasa por la manera de relacionarse que tienen los niños. Ya casi confirmada su segunda parte, si continúan dándole más importancia a la parte humana y deciden mostrar menos al payaso puede llegar incluso a tener aún más éxito que esta primera parte. 


jueves, 14 de septiembre de 2017

El deseo de ser madre

“Una Especie de Familia” es una película dramática argentina dirigida y co-escrita por Diego Lerman y protagonizada por la madrileña Bárbara Lennie. Completan el reparto Claudio Tolcachir, Daniel Aráoz y Yanina Ávila. Llega a las salas argentinas el 14 de septiembre de 2017 gracias a la distribuidora UIP.


La historia se centra en Malena, una mujer de clase media que trabaja como médica en Buenos Aires y su sueño más grande es el de adoptar un bebé. Para cumplirlo arregló con Marcela, una embarazada de la provincia de Misiones que vive en condiciones precarias y no puede mantener a todos sus hijos, que cuando nazca el niño se lo entregue. A la vez Malena habló con el doctor Costas para que no haya ningún tipo de problema aunque sea una adopción ilegal. Ya en Misiones y habiendo presenciado el parto, las cosas marchan bien hasta que en una reunión el padre de Marcela le pide a Malena 10 mil dólares para poder llevarse al bebé. Esto toma por sorpresa a la protagonista ya que no había sido lo que acordaron y aparte está de lo más vulnerable al haberse encariñado con la criatura. Malena, con la ayuda de su ex marido, hará hasta lo imposible por quedarse con ese bebé, traspasando barreras morales y enfrentándose a la corrupción.


Qué grato es cuando nos encontramos con películas chiquitas pero tan bien filmadas, con un tema duro que invita a la reflexión sin tomar partido por sí mismo, un protagónico extraordinario y una fusión de géneros (thriller, road movie y drama) muy bien manejada. Desde la primera escena el espectador se mete de lleno en el relato y cuando un conflicto parece haberse resuelto, surge otro que vuelve a llenarnos de tensión. Todo plagado por el drama que nunca desaparece pero que tampoco apela al golpe bajo sino que muestra lo que sucede de una forma muy realista.

Bárbara Lennie tanto física como emocionalmente se pone en la piel de Malena y brinda una de las mejores interpretaciones del año. Con ella casi siempre en cámara, es imposible que su dolor y desesperación no te lleguen al corazón. Hay ciertas partes en las que uno no puede creer el nivel actoral que tiene, y aunque tome decisiones que no siempre sean las correctas, se la comprende plenamente por el mundo injusto en el que vive. Daniel Aráoz compone a un médico con distintas aristas que dan para debatir luego de ver el film. Claudio Tolcachir como el ex marido de la protagonista sirve para bajarla a tierra, hacerle entender que lo que le están pidiendo es una locura. Prohibido dejar pasar la gran revelación que constituye Yanina Ávila en el papel de Marcela, su debut cinematográfico tiene una gran carga emocional que no va a dejar indiferente.

Hay muchas escenas intensas para destacar que pegarán fuerte en el espectador y es necesario experimentarlas sin ningún tipo de spoiler. El final, con uno de los planos más exquisitos, es otro de los grandes aciertos de esta propuesta cinematográfica que competirá en el Festival de San Sebastián.

El vacío legal en cuanto a la adopción, las mentiras en el entramado que se da dentro del hospital, las ganas de ser madre para Malena y por otro lado la entrega del bebé por parte de Marcela ya que por más que tenga un montón de amor para darle a ese niño, la situación económica es clave, son sólo algunos de los temas que se tocan en la cinta. Se deja un mensaje muy claro sobre que el Estado de nuestro país está ausente y esto no puede seguir así, las leyes deben cambiar.


“Una Especie de Familia” es un relato duro que, aunque sea una historia de ficción, se nutre de la realidad actual y saca a la luz algo de lo que debería hablarse más: un acto de amor como lo es una adopción no puede tener tantos obstáculos ni debe hacer pasar por tanto estrés a los que desean ser padres de corazón.


sábado, 9 de septiembre de 2017

El modo de relacionarse

“The Lobster” (Langosta) es una película dramática del 2015 dirigida, producida y escrita por el griego Yorgos Lanthimos. El cast incluye a Colin Farrell, Rachel Weisz, Jessica Barden, Michael Smiley, Léa Seydoux, John C. Reilly, Ben Whishaw y Angeliki Papoulia. Fue nominada por Mejor Guión Original en los Oscars y ganó el Premio del Jurado en el Festival de Cannes. No llegó a las salas argentinas.


El film presenta una distopía con una sociedad reglamentada muy diferente a lo que es nuestra actualidad: no se puede pasar la vida solo, sin pareja. El protagonista es David, un hombre al que su esposa lo acaba de dejar por otro. Para conseguir a otra mujer es llevado a un hotel en el que se le dan 45 días para encontrar a su alma gemela, que si o sí tiene que tener una característica en común con él. Si pasa ese plazo y no lo logra, será convertido en un animal (él puede elegir el tipo de animal que quiere ser) y vivirá en el bosque. En el hotel todo está pautado: la hora del desayuno, el momento de bailar, de ver presentaciones hechas por los encargados del lugar y de ir a tirar dardos tranquilizadores a los “solitarios” que viven en el bosque cercano. Cuantas más personas logren cazar, más días tienen para permanecer en el hotel sin ser convertidos en animales. Los que habitan el bosque tienen una forma de vida con reglas 100% contrarias a lo planteado: allí el individualismo es pleno, se puede hablar con otra persona pero no flirtear, menos darse un beso. Si alguno lo hace, los castigos vendrán.

Si hay algo en lo que se destaca esta cinta es en su originalidad, la cual mantiene al espectador asombrado por cómo se rige ese mundo y lo creíble que parece. El protagonista vive acompañado de un perro que antes fue su hermano y la reunión que tiene con los directivos del establecimiento para, en caso de fallar, decidir en qué convertirse se da de una forma muy seria y formal. Se nota una gran diferencia dentro del hotel entre los que están solos y los que ya encontraron pareja, tanto es así que dependiendo de eso están en diferentes sectores. A la vez entablar conversación con otra persona a David no le resulta sencillo, pero igual se hará amigo de un hombre que cojea y otro que tartamudea.


La película tiene una fotografía lúgubre que transmite a la perfección la soledad que vive David. Colin Farrell encarna a este personaje que muchas veces no sabemos qué es lo que piensa, cuáles son sus deseos; él se maneja guiándose por lo pautado y ya. Sin embargo se da un cambio entre la primera hora del film y la segunda, que hace que a muchos les pueda gustar más lo planteado en la primera parte. A pesar de ello el interés se mantiene gracias a esta sociedad tan bien armada en la que queremos saber más y más.

Cuando se estrenó muchos medios la calificaron como una comedia pero para mí está muy alejada de ser eso. Lo que sucede no da risa, sino que impacta. Yorgos Lanthimos construyó un relato innovador con una crítica social hacia el modo de relacionarse que tiene el ser humano. El final lo deja a uno reflexionando y preguntándose qué somos capaces de hacer por alguien a quien queremos de verdad.

“The Lobster” presenta una distopía que funciona y da gusto ver. No hay dudas de que, cuando la termines, te preguntarás a vos mismo qué animal querrías ser si no encontraras algo en común para pasar el resto de tu vida con otra persona. 


viernes, 8 de septiembre de 2017

Experiencias

“Kids in Love” (Niños Enamorados) es una película británica coming of age de bajo presupuesto dirigida por Chris Foggin y escrita por Preston Thompson y Sebastian de Souza (estos dos últimos también actúan en ella). El reparto incluye a Will Poulter (“Gally” en The Maze Runner, “Eustace” en Las Crónicas de Narnia: La Travesía del Viajero del Alba), Alma Jodorowsky, Cara Delevingne (“Laureline” en Valerian y la Ciudad de los Mil Planetas), Gala Gordon, Jamie Blackley (“Adam” en Si Decido Quedarme), Geraldine Somerville y Pip Torrens. A pesar de haberse filmado en 2013, la película no salió a la luz hasta 2016. No llegó a salas argentinas.


La historia se centra en Jack, un joven londinense que terminó la secundaria y no sabe hacia dónde encaminar su vida ya que siempre se manejó con una rutina fija. Su amigo Tom quiere hacer un viaje a Sudámerica con él, su familia desea que haga una pasantía o que comience a meterse en el mundo de los abogados sirviendo té en el buffet, pero Jack no está seguro de nada. Un día por casualidad conoce en la calle a una chica llamada Evelyn que lo intriga y desconcierta. Con ganas de conocerla más, Jack se irá acercando a ella, conocerá a sus amigos liberales y se embarcará en algo que nunca antes había experimentado.


Mostrándonos el lado bohemio de la ciudad de Londres, la cinta apunta a las inseguridades que se tienen al dejar de ser un niño y tener que decidir qué hacer en el futuro. Will Poulter sabe cómo transmitir esos miedos desde la primera escena: todos tienen un plan para él, sin embargo lo que verdaderamente le gusta hacer es sacar fotografías. Cuando conoce a Evelyn su mundo se da vuelta: ella va a bares y boliches, es muy sociable y… tiene novio. Esto no impide que Jack sea su amigo y empiece a darse cuenta que hay otras maneras despreocupadas (tal vez demasiado) de vivir.

Aunque la película sólo dura una hora y media es lenta al arrancar. Se abusa de las escenas sin diálogo, con música fuerte y jóvenes bailando o tomando. El guión resulta medio soso y con mucha conversación trivial, sin embargo plantea temas interesantes como los sueños que un adulto tenía al ser chico y no terminaron haciéndose realidad, que la vida es muy larga para no hacer lo que a uno le gusta y el decidir por uno mismo.

Cara Delevingne sólo aparece en mayor tamaño en el póster promocional por ser una figura pública reconocida, otra explicación no hay ya que en el film su participación no tiene relevancia y Will Poulter es el único protagonista. La trama con este grupo de chicos de espíritu libre no es creíble, a pesar de eso aceptamos lo que se nos muestra. En cuanto al primer amor de Jack, se busca dejar una moraleja de que no todo dura para siempre, las personas pueden tener otros intereses y va a doler pero así es el mundo. El final me parece uno de los grandes aciertos de la película ya que deja una sonrisa en el espectador a pesar de los malos ratos que pasó Jack.

“Kids in Love” es una película liviana en la que no pasan demasiadas cosas si se la ve desde el afuera (si fuéramos Jack todo sería un cambio). Se enfoca en el descubrimiento de uno mismo y en que las experiencias, aunque sean malas, ayudan. 


miércoles, 6 de septiembre de 2017

La reina de la acción

“Atómica” (Atomic Blonde, 2017) es una película de acción y espionaje basada en la novela gráfica “The Coldest City” (La Ciudad Más Fría) de Antony Johnston y Sam Hart. Está dirigida por David Leitch, coordinador y doble de riesgo estadounidense, y escrita por Kurt Johnstad. La protagonista es Charlize Theron, que también es una de las productoras del film. Completan el reparto James McAvoy, John Goodman, Sofia Boutella, Eddie Marsan, Toby Jones, Bill Skarsgård, James Faulkner, Roland Møller y Sam Hargrave. Llega a las salas argentinas el 7 de septiembre gracias a la distribuidora Universal Pictures.


Ambientada en el año 1989, antes de la caída del Muro y durante la Guerra Fría, la historia se centra en Lorraine Broughton, una espía de alto nivel del MI6 que tiene como misión viajar a Berlín, aliarse con David Percival y hallar una lista que contiene datos fundamentales de agentes de todos los países. A su vez Lorraine debe encontrar a Satchel, un doble agente que traicionó al MI6. Tanto en Berlín Este como Oeste se vive un clima tenso, en donde no se puede confiar en nadie. Así es como Lorraine deberá enfrentarse a la KGB (policía secreta de la Unión Soviética) y, mientras busca la lista escondida dentro de un reloj, también conocerá a Delphine Lasalle, una chica muy especial.


Aunque no fue acreditado, David Leitch hizo su debut como director con John Wick, esa cinta del 2014 protagonizada por Keanu Reeves que sorprendió a todos por sus escenas de acción tan bien coreografiadas. Teniendo en cuenta esto no se podía dudar que en Atómica elevara lo que mejor sabe hacer a la máxima potencia: la cámara capta con unos planos espectaculares a Charlize Theron pateando traseros a lo loco, usando lo que tiene al alcance de su mano para ir contra los que la quieren derrumbar. Una manguera, un taco o simplemente unas llaves le sirven a Lorraine para eliminar a sus enemigos. Se nota un gran compromiso por parte de la actriz al rodar estas escenas ella misma, sin la necesidad de un doble y además sin que la cámara corte: el espectador puede apreciar la lucha de principio a fin. Esto requirió un entrenamiento intenso con coreografías extensas que se lucen a pleno en la pantalla grande. Pero Lorraine no es una mujer invencible: ella también recibe golpes y muy duros, tanto que al verla caer o ser golpeada su dolor se transmite genuinamente hacia el espectador.


La banda sonora es otro aspecto destacable dentro de la película: la música ochentosa está en todo su esplendor con clásicos de David Bowie, ‘Til Tuesday, George Michael y Nena. En particular hay una escena fascinante cuando la protagonista debe proteger a un hombre de la Stasi. La manera en la que ocurre la acción en esa secuencia larga y sin música de fondo, sólo escuchando las respiraciones agitadas de los personajes, es excelente y hasta se le da un toque gracioso buenísimo. No termina ahí ya que se le suma una corrida automovilística con la canción “I Ran (So Far Away)” de A Flock Of Seagulls. Icónica.
El arte del film es bello por donde se lo mire. Las luces de neón y los colores potentes complementados con un vestuario de ensueño (botas altas, tapados, vestidos brillosos) dan una estética que parece introducirnos a un videoclip.
No todo brilla ya que el guión tiene sus problemas. Hay bastantes nombres complicados difíciles de recordar y si no estás familiarizado en cuanto al contexto y siglas de cada agencia de inteligencia probablemente no vas a entender quiénes actúan a favor de Gran Bretaña, Unión Soviética o Estados Unidos. Durante la segunda mitad de la película se dan vueltas de tuerca bruscas en las que la mayoría puede perderse y no entender las motivaciones de algunos personajes. Los letreros de “Berlín Este” o “Berlín Oeste” no son de gran ayuda y la manera de contar la historia, usando dos líneas temporales diferentes, no es la más dinámica.

“Atómica” constituye un espectáculo visual lleno de adrenalina que demuestra una vez más que la mujer puede ser igual o aún más badass, astuta e inteligente que el hombre. ¡Charlize, nunca dejes de pegar puñetazos!


sábado, 2 de septiembre de 2017

La oscuridad se avecina

“La Torre Oscura” (The Dark Tower, 2017) es una película de fantasía que funciona como continuación de los ocho libros de Stephen King. Está dirigida y co-escrita por Nikolaj Arcel y el reparto incluye a Tom Taylor, Idris Elba, Matthew McConaughey, Claudia Kim, Abbey Lee Kershaw, Katheryn Winnick, Michael Barbieri y Nicholas Pauling. Llegó a las salas argentinas el 24 de agosto de 2017 gracias a la distribuidora Sony Pictures.


El niño Jake Chambers hace mucho que no puede dormir bien: siempre tiene sueños en los que aparece un pistolero que busca proteger una torre oscura del Hombre de Negro. La madre y el padrastro de Jake atribuyen estas visiones a lo afectado que está el chico por la muerte de su padre, pero Jake jura que lo que ve es real. Gracias a un portal en una casa abandonada, Jake ingresa al Mundo Medio y se encuentra con Roland Deschain, el pistolero de sus sueños. Juntos buscarán detener a Walter Padick, el Hombre de Negro que quiere destruir la torre oscura. Si la torre cae, seres malignos entrarán en nuestro mundo.
Desde su estreno en Estados Unidos los críticos se empeñaron en hundir a esta película por su corta duración (95 minutos) y el cambio de protagonismo del pistolero al niño. Sin tener en cuenta a los libros de Stephen King y juzgándola solo como producto cinematográfico se puede decir que el film tiene una trama súper fácil de entender que entretiene gracias a la labor actoral y secuencias de acción.
Tom Taylor como Jake Chambers es toda una revelación y logramos empatizar con ese chico incomprendido por el mundo, que dibuja lo que sueña y sabe que algo anda mal. Su conflicto genera interés y la dupla que hace con el pistolero, encarnado por Idris Elba, funciona. Además a Matthew McConaughey le queda pintado el papel de hechicero malvado, lástima que sus motivaciones no son explicadas y queda como un personaje que quiere que entre el mal a nuestro mundo porque sí.
A medida que pasan los minutos, y una vez que Jake se encuentra con el pistolero, la trama se vuelve bastante predecible. El espectador ya supone cómo será el desenlace por lo que la lucha final no sorprende como debería. Con respecto a su duración, la película no daba para más: la manera en la que se encaró al film no es una historia que tenga profundidad o que apunte a un gran desarrollo como para durar dos horas o más.

En definitiva La Torre Oscura no va a quedar en la memoria de nadie pero, si te gusta lo fantástico, la vas a pasar bien en el cine.