miércoles, 14 de febrero de 2018

Difícil llegar a los millones

“La Bóveda” (The Vault, 2017) es una película de suspenso dirigida por Dan Bush, quien además está a cargo del guión junto a Conal Byrne. El reparto incluye a Francesca Eastwood, hija de Clint, Taryn Manning, James Franco, Q'orianka Kilcher, Scott Haze, Keith Loneker y Clifton Collins Jr. Llega a los cines argentinos el 15 de febrero gracias a la distribuidora Distribution Company.


Las hermanas Leah (Francesca Eastwood) y Vee (Taryn Manning) junto a dos amigos y su hermano Michael (Scott Haze) planean robar millones de un Banco para sacar a este último de un aprieto en el que se metió. Exitosamente logran despistar a la policía con el inicio de un incendio en un edificio cercano, pero al abrir la caja fuerte se dan cuenta que el dinero allí es muy poco de acuerdo a lo que ellos necesitan. El subgerente (James Franco), que se la pasó escuchando su conversación, les propone un trato: si ellos no lastiman a nadie, él les dirá dónde está todo el efectivo (aparte de ayudarlos otorgándoles la llave e indicaciones correspondientes). Los ladrones aceptan la condición y, para conseguir siete millones, deberán dirigirse a la bóveda del establecimiento. Lo que no saben es que espíritus malignos habitan allí, seres atormentados por un episodio sangriento que ocurrió en 1982.


“La Bóveda” es el claro ejemplo de cómo se puede arruinar por completo y en pocos segundos una historia que en su primer acto era de lo más atrapante gracias a la tensión bien construida. Luego de conocer a cada integrante complotado para el mismo fin, con sus actitudes violentas para con los rehenes y su desorganización debido a las distintas personalidades, el relato da un giro tan brusco que se convierte en algo que no tiene nada que ver con lo planteado. De esta manera el interés baja en su totalidad ya que la cinta se llena de clichés como por ejemplo escenarios oscuros con sombras que por las cámaras de seguridad no se perciben, llamadas que no se sabe de dónde provienen, mitos de terror a los que la protagonista no cree, etc. Esto no hubiese sido problema si los guionistas hubiesen tenido ideas concretas pero no, ni siquiera el conflicto está bien armado.

Cuando se decide volcarse a lo sobrenatural, el argumento hace agua por donde se lo mire, volviéndose todo lo que no era en un principio: aburrido, trillado y sin ritmo. Llega un punto en el que la trama no avanza y el espectador debe armarse de paciencia para seguir mirando hasta el final, que además no brinda respuestas sólidas de lo que sucedió. Nunca se llega a comprender qué quisieron hacer con el personaje de James Franco, aparte de que se nota la intención del director por mostrar muchas veces en primer plano la belleza de Francesca Eastwood.

Los demás actores se mueven por el Banco sin ninguno llegar a destacarse, esto es debido en gran parte a las débiles líneas que les tocó interpretar. Hay uno o dos jump scares que son efectivos en un principio, pero al ver con claridad los efectos utilizados dan risa.


Resulta una lástima que “La Bóveda” se convierta en una película olvidable más del montón porque realmente tenía potencial para ser buena. Por suerte no dura más de una hora y media. 

Puntaje: 4


jueves, 8 de febrero de 2018

Vuelve el osito entrañable

“Paddington 2” es una película familiar británica francesa que funciona como secuela del film “Paddington”, estrenado en 2014. Paul King regresa a la dirección y escritura del guión (este último junto a Simon Farnaby), como también los actores de la primera: Hugh Bonneville (Robert en la serie Downton Abbey), Sally Hawkins, Madeleine Harris, Samuel Joslin, Peter Capaldi (Doctor Who), Julie Walters (Molly Weasley en la saga de Harry Potter) y Jim Broadbent. A ellos se les suma Hugh Grant como el villano de turno. La voz original del osito animado fue puesta por Ben Whishaw, mientras que en Argentina el actor Nicolás Vázquez se encargó del doblaje. Llega a los cines argentinos el 8 de febrero gracias a la distribuidora Digicine.


En esta nueva aventura, Paddington ya es un miembro más de la familia Brown, casi todos los vecinos del barrio londinense de Windsor Gardens lo adoran y todo parece transcurrir con normalidad. Al acercarse el cumpleaños número 100 de la Tía Lucy (Imelda Staunton), Paddington desea regalarle algo súper especial en agradecimiento a todas las enseñanzas que ella le dio. El obsequio perfecto no está muy lejos: el vendedor de antigüedades Samuel Gruber (Jim Broadbent) tiene un libro tridimensional con lugares icónicos de Londres. El osito se muere de ganas por comprárselo y enviárselo a su tía, que vive en Perú y desde siempre soñó con conocer la capital de Inglaterra. El problema se inicia cuando un ladrón roba el libro y Paddington es acusado injustamente. Mientras los Brown se encargan de demostrar la inocencia del oso hallando al verdadero culpable, Paddington tratará de hacer de la prisión un sitio más alegre.


Para sorpresa de muchos, esta película consiguió un 100% de aprobación en el sitio web especializado en cine Rotten Tomatoes, convirtiéndose en la cuarta cinta que llega a esa excelente calificación. En particular no me asombra ya que la primera entrega brindó una de las mejores propuestas infantiles, con una villana excéntrica como Nicole Kidman, un personaje protagónico animado muy rico en cuanto a su personalidad y una transmisión de valores que hoy en día hacen falta. La segunda parte no se podía quedar atrás, por lo que volver a ver a Paddington resulta de lo más maravilloso: el excelente uso del CGI hace que nos olvidemos que es una figura computarizada, ya sea por el buen diseño de su pelaje, sus expresiones faciales y todo lo que tiene para decir. El personaje no tiene ni una pizca de maldad, su inocencia y bondad logran que nos encariñemos con él desde la primera escena.

La película logra ser muy divertida tanto para los chicos como para los más adultos, esto se debe a las situaciones hilarantes que se van dando y al buen uso de los chistes. Los momentos más destacados ocurren cuando Paddington trata de ganar su propio dinero realizando diversos trabajos, cuando está dentro de la cárcel y se enfrenta al cocinero malhumorado Knuckles (Brendan Gleeson) y siempre que Phoenix Buchanan (Hugh Grant) hace de las suyas.

Al ver la versión doblada debo decir que al principio me molestó lo notoria que es la voz en off de Nicolás Vázquez como el osito, pero cuando el propio oso comienza a hablar esa tonalidad se va perdiendo. Los demás personajes, doblados al mexicano, no llegan a encajar del todo por lo que siento que en su idioma original me hubiese gustado mucho más.


“Paddington 2” otorga muchas sonrisas y brinda una paleta de colores llamativos que es digna de apreciar en pantalla grande. Si viste la primera y te moriste de amor con el animalito más fanático de la mermelada, su secuela incluso te hará quererlo más.

Puntaje: 8,50

Unas mini vacaciones no tan relajadas

“Recreo” es una comedia dramática argentina dirigida y escrita por  Hernán Guerschuny y Jazmín Stuart. Esta última también la protagoniza junto a  Carla Peterson, Juan Minujín, Fernán Mirás, Martín Slipak y Pilar Gamboa. Fue producida por HC Films, Benteveo y Chinita Films. Llega a los cines el 8 de febrero gracias a la distribuidora Disney.


La historia se centra en tres parejas amigas que, junto a sus respectivos hijos, deciden alejarse del bullicio de la ciudad y pasar un fin de semana largo en un campo sobrevolado por globos aerostáticos. La convivencia cada vez será más dificultosa debido a las diversas personalidades, la crianza de los chicos, los engaños y palabras hirientes.


Sin la profundidad de sus personajes y un guión inteligente esta película no tendría de dónde sostenerse. Por suerte estos dos elementos están y además se fusionan muy bien, creando charlas de sobremesa que no decaen. ¿Por qué nunca se pierde el interés? Debido a los temas que se abordan, como por ejemplo lo que conlleva ser madre, el estado revolucionario en el que se está luego de tener al primer hijo, la monogamia, los planes que se tenían de joven y nunca llegaron a concretarse, el rol de la mujer en la actualidad, la libertad que a medida que pasan los años cada vez es menor, etc.

Las buenas interpretaciones hacen que estas conversaciones se sientan fluidas, sin ninguna pizca de artificialidad. Los seis actores lograron dar vida a personas que se sienten reales, tanto es así que podrían existir fuera de la pantalla. Piensan, se equivocan y aparentan.

Por un lado tenemos a Sol (Pilar Gamboa), mujer que se siente sobrepasada al cuidar de sus trillizos recibiendo poca ayuda de su marido Nacho (Martín Slipak), que a la vez se manda mensajes con otras mujeres. Lupe (Jazmín Stuart) está casada con Mariano (Juan Minujín) y la llegada del bebé la hace no estar segura de nada, replantearse la vida que viene llevando. Algunas de sus acciones molestan a su esposo, que reacciona de una forma más cruel que honesta. Por último están Leo (Fernán Mirás) y Andrea (Carla Peterson), pareja de clase alta con un chico de 12 años al que no le dan la atención que necesita.

El escenario en el que se da el relato ayuda a crear una sensación de familiaridad que busca la identificación con lo que va pasando, tan cotidiano como humano. La película claramente está apuntada a las parejas de aproximadamente 40 años, pero esto no significa que otros públicos (menos el infantil) puedan disfrutarla.


“Recreo” resulta una buena propuesta del cine nacional que nos deja reflexionando sobre lo rápido que el tiempo transcurre en la vida, las diferencias al crecer y qué es lo que verdaderamente importa. Si aparte de reírte buscás una buena historia, no la podés dejar pasar. 

Puntaje: 8

martes, 2 de enero de 2018

Una pared, muchos problemas

“Las Grietas de Jara” es un thriller argentino basado en la novela homónima de Claudia Piñeiro. Está dirigido por Nicolás Gil Lavedra quien además está a cargo del guión junto a Emiliano Torres. El reparto incluye a Joaquín Furriel, Oscar Martínez, Soledad Villamil, Santiago Segura, Laura Novoa, Sara Sálamo y Zoe Hochbaum. Llega a los cines argentinos el 18 de enero de 2018 gracias a la distribuidora Buena Vista.


La historia se centra en Pablo Simó (Joaquín Furriel), un hombre de familia que trabaja en el estudio de arquitectura Borla y Asociados, donde su jefe es Mario (Santiago Segura) y su compañera Marta Hovart (Soledad Villamil). Un día aparece por allí Leonor (Sara Sálamo), una joven que quiere saber el paradero de Nelson Jara (Oscar Martínez). Aunque Mario habla en nombre de los tres asegurando que desconoce a Jara, la tensión se siente en el aire. A partir de ese momento, los recuerdos de lo que pasó con Jara hace tres años perturbarán a Simó.


El film contiene un excelente manejo del misterio en su introducción, que va in crescendo a través de flashbacks con una misma tonalidad de colores pero la mayoría fáciles de distinguir por la presencia física de Nelson Jara. En ellos veremos cómo este hombre se quejaba debido a una grieta en la pared de su hogar ocasionada por una excavación que el estudio Borla estaba realizando al lado. Simó era el encargado de atender su caso y ya desde una primera instancia se puede vislumbrar que Jara no parará hasta conseguir su objetivo: dinero por el daño causado. El señor llega a niveles de obsesión atemorizantes, como espiar cada movimiento de Simó en la vía pública.

La incógnita de qué sucedió con Jara, aunque alguno que otro aspecto de ello pueda resultar previsible, es la que nos lleva a interesarnos por el relato además de la buena construcción del personaje protagónico. Joaquín Furriel compone a una persona conformista que no se anima a cumplir sus deseos internos: hace veinte años que trabaja en el estudio de Borla, sin embargo éste nunca le dio un ascenso ni lo convirtió en su socio; ¿sueña con irse del empleo? Sí, pero no hace nada al respecto; esa misma cantidad de años es la que se pasó haciendo bocetos de un edificio que anhela construir, pero ponerse manos a la obra parece imposible; Pablo Simó también sabe que su matrimonio con Laura (interpretada por Laura Novoa, que hace el mismo papel insoportable que le sigue saliendo tan bien como en la telenovela Dulce Amor) ya no da para más; a pesar de esto, continúa quedándose a su lado.

Furriel tiene un papel con tanto trasfondo que consigue captar la atención del espectador. Oscar Martínez no se queda atrás: su presencia tiene mucha fuerza en pantalla aunque algunas de sus líneas parezcan sacadas del libro y no queden bien expresadas en voz alta. El ámbito misterioso creado en el comienzo decae hacia la mitad del film debido a la repetición de ideas, sin embargo la cinta sigue siendo atractiva por su tópico e interpretaciones.

Revelar más sobre “Las Grietas de Jara” arruinaría su visionado por lo que es mejor disfrutarla sin leer tanto sobre ella. Las empresas arquitectónicas y sus drásticas decisiones son un tema más que original para sumergirse en la sala de cine.

Puntaje: 7


Las apariencias engañan

“Olé! El Viaje de Ferdinand” (Ferdinand, 2017) es una película animada 3D dirigida por el brasileño Carlos Saldanha, conocido por “La Era de Hielo 2: El Deshielo” (Ice Age: The Meltdown, 2006) y los films de “Río” (2011 y 2014). Basada en el libro infantil “The Story of Ferdinand” (1936) de Munro Leaf, el guión estuvo a cargo de Robert L. Baird, Tim Federle y Brad Copeland. Cuenta con las voces originales de John Cena, Lily Day, Jerrod Carmichael, Kate McKinnon, Peyton Manning, Anthony Anderson, David Tennant, Miguel Ángel Silvestre y el cantante Juanes, que también participa con una canción. La cinta está nominada en las categorías de “Mejor Película Animada” y “Mejor Canción Original” (por “Home” de Nick Jonas) en los Globos de Oro.


Ambientada en España, la historia se centra en Ferdinand, un toro que desde pequeño es diferente a los demás. Él se considera amante y protector de cualquier tipo de flor y no comprende el objetivo de luchar contra sus compañeros en el establecimiento Casa del Toro. Cuando escapa de ese lugar hostil, Ferdinand comienza a vivir en la granja de Juan y su pequeña hija Nina. Por un desafortunado episodio, al crecer es llevado de vuelta a donde nació. Ahora no sólo debe soportar que los otros toros no entiendan su estilo de vida, sino también tendrá que lidiar con “El Primero”, un hombre que lo selecciona para enfrentarlo en la Arena más importante de Madrid.


Con colores brillantes y una buena representación de las costumbres españolas, la película deja varios mensajes importantes que pueden llegar a diluirse por culpa de la gran cantidad de comedia apuntada a los niños. Estas situaciones graciosas probablemente no lleguen a serlo para los adultos, ya que en cierta parte de la cinta se sienten alargadas y puestas a propósito para alivianar el drama del relato. La cabra Lupe (Kate McKinnon) es un personaje que sólo tiene como objetivo tirar chistes, así como el Flash que vimos hace poco en “La Liga de la Justicia”. Algunos dan resultado, pero a medida que avanza la trama llegan a cansar por dar vuelta siempre sobre lo mismo. El problema radica en que como espectador generaba mucho más interés el progreso de la relación entre Nina y Ferdinand, pero el crecimiento del animal junto a su amistad con la niña sólo nos lo muestran en un compilado de pocos minutos con música alegre de fondo. Si la nena va a estar en el póster principal, esperábamos verla mucho más.

A pesar de ello, la historia atrapa tanto a chicos como a adultos gracias a la empatía genuina que se logró con el protagonista. Desde un principio conocemos la forma de ser de Ferdinand, lo cual nos lleva a no entender por qué a los demás, tanto humanos como animales, les cuesta tanto respetarlo. Hay críticas significativas hacia los que piensan que los toros en este mundo sólo sirven para luchar, cómo el hombre se cree con el poder de decidir sobre la vida de otro ser vivo y el bullying que existe por considerar “diferente” al prójimo. También se deja una moraleja sobre las apariencias: a Ferdinand se lo considera el mejor toro para combatir por su impactante contextura física y tamaño, sin embargo casi nadie presta atención a lo que es él por dentro.


Puede que “Olé! El Viaje de Ferdinand” tome el camino más simple en vez de profundizar sobre las temáticas importantes planteadas, no obstante resulta una película tierna para disfrutar en familia que algo deja muy en claro: pase lo que pase, no pierdas tu esencia.

Puntaje: 6,50


Dentro del videojuego

“Jumanji: en la selva” (Jumanji: Welcome to the Jungle, 2017) es una película de comedia dirigida por Jake Kasdan y escrita por Chris McKenna, Erik Sommers, Scott Rosenberg y Jeff Pinkner. El reparto está compuesto por Dwayne Johnson, Jack Black, Kevin Hart, Karen Gillan (Nebula en “Guardianes de la Galaxia”, Annie en “El Círculo”), Nick Jonas, Alex Wolff (Tsarnaev en “Día del Atentado”), Madison Iseman, Morgan Turner y Ser'Darius Blain. Llega a los cines argentinos tanto en 3D como 2D el 4 de enero gracias a la distribuidora Sony Pictures.


La historia se centra en cuatro jóvenes de secundaria que, como castigo por su mal comportamiento, deben quedarse en Detención sacando grapas de un montón de revistas. Es en ese cuarto que uno de ellos, Spencer (Alex Wolff), halla un videojuego llamado Jumanji. Luego de convencer a los demás, cada uno agarra un control de mando y selecciona qué personaje dentro del juego desea ser. Esto deriva en que sean succionados dentro del videojuego, sin tener el aspecto físico de siempre debido a los avatares elegidos anteriormente. Juntos deberán pasar varios niveles y ganar para volver al mundo real.


Cuando salieron las primeras noticias sobre que se haría una “secuela” de la icónica Jumanji (1995), la preocupación estalló en las redes sociales porque nada podría superar la interpretación de Robin Williams. Para alivio de muchos, esta película sólo toma el título de su antecesora ya que no tiene casi nada que ver con la original. Su argumento se sostiene por sí mismo, siendo tan extremadamente simple que sino viste la anterior la vas a entender sin ningún problema.

Desde la elección de casting (actores que también son comediantes) se nota el único objetivo que tiene este film: hacer pasar un buen rato al espectador, conseguir que se ría y divierta. Entonces la gran incógnita en cuestión es: ¿lo logra? En cierta medida sí, pero le juega en contra su duración. Dos horas es demasiado para una película de este estilo, donde la previsibilidad está al tope desde el comienzo. Los chistes en el último tramo ya no funcionan y los últimos 30 minutos se sienten muy alargados teniendo en cuenta que sabemos cómo acabará todo.

Los protagonistas estereotipados (el nerd, el fortachón, la chica superficial y la tímida) logran formar un buen equipo por ser tan diferentes entre sí y encima estar atrapados en un cuerpo que no es el suyo. Otros aspectos también resultan atractivos, tales como que los cuatro dentro del juego cuentan con habilidades y debilidades de acuerdo al avatar elegido, tienen tres vidas por individuo y los demás personajes están programados para decir siempre lo mismo.

Las situaciones inverosímiles están a la orden del día pero quedan justificadas por el ambiente en el que se desarrolla la cinta. Un gran acierto es el tema musical central: “Welcome To The Jungle” de Guns N' Roses capta el tono del film a la perfección.

“Jumanji: en la selva” es una opción para tener en cuenta si se busca entretenimiento familiar ligero y pasatista. Sin lugar a duda los gamers la disfrutarán mucho más.

Puntaje: 5


lunes, 1 de enero de 2018

Disconforme con la vida

“La Rueda de la Maravilla” (Wonder Wheel, 2017) es una película dramática dirigida y escrita por Woody Allen. Está protagonizada por Kate Winslet, Juno Temple (Fanny en “Lejos del Mundanal Ruido”), Jim Belushi y Justin Timberlake. Su primera exhibición fue en octubre durante el Festival de Cine de Nueva York. Se estrena en salas argentinas el 4 de enero de 2018 gracias a la distribuidora Digicine.


Ambientada en los años 50 en el famoso parque de diversiones de Coney Island, la historia se centra en Ginny (Kate Winslet), una mujer de 40 años a la que nada parece salirle bien: en su juventud quiso ser actriz pero fracasó así que ahora trabaja como mesera en un restaurante de almejas, su hijo pequeño (de un matrimonio anterior) está tan fascinado por el fuego que inicia fogatas en cualquier lado y su esposo Humpty (Jim Belushi), encargado de manejar la calesita, es alcohólico, la maltrata y no respeta sus gustos. Con la llegada de Carolina (Juno Temple), hija de Humpty que debe esconderse porque su novio gángster la persigue, las cosas se irán complicando más y más en la vida de Ginny, hundiéndose en una espiral de obsesión y celos de la que le será imposible salir.


Justin Timberlake es el encargado de romper la cuarta pared y, casi como una obra teatral, introducirnos en el relato del que él luego será un personaje clave. Woody Allen esta vez decide poner foco en los sentimientos complejos del ser humano a la hora de relacionarse, generando un clima tenso gracias a un guión que no da respiro.

En cuanto a los actores, sin lugar a dudas todos los aplausos se los lleva Kate Winslet, dando una de las mejores interpretaciones de su carrera. Su personaje no conoce la armonía, los nervios forman parte de su día a día y Carolina, sin tener malas intenciones, funciona como la gota que colma el vaso. Ginny tiene tantas emociones a flor de piel, tanto por expresar, que a veces es sofocante seguirle el hilo. La negatividad está presente en cada una de sus líneas, por eso cuando aparece un atisbo de felicidad en su vida, sabemos que no terminará bien. En muchas partes su forma de ser nos da ganas de decirle que se intente calmar, pero al estar cegada por amor no hay chance que se dé cuenta que quizás la otra persona no siente lo mismo.

No se puede dejar pasar la sublime fotografía de Vittorio Storaro, que ya había trabajado con Woody Allen en “Café Society” (2016) y también lo hará en su próxima película “A Rainy Day in New York”. El italiano convierte las luces de neón artificiales de la noria en otro personaje del relato, utilizando colores anaranjados a contraluz para los momentos de discusión y oscuros para dar paso a la soledad. La primera imagen de la cinta, que muestra la cantidad de gente disfrutando de la playa, tranquilamente podría ser un cuadro. La belleza de la película se percibe en el contraste: dentro de un lugar tan alegre como Coney Island, lleno de juegos y algodón de azúcar, los personajes viven un infierno por errores del pasado y deseos que no se hicieron realidad.


A pesar de tener un desenlace tan indefinido como insatisfactorio, “La Rueda de la Maravilla” (título que funciona como metáfora) ofrece una trama atractiva sostenida por un sólido casting, nostálgica ambientación y un guión que profundiza sobre las acciones llevadas a cabo a partir del egoísmo. Si te gusta el cine de Allen, ésta no está para dejarla pasar. 

Puntaje: 8