martes, 12 de diciembre de 2017

Por mi hermano, lo que sea

“Good Time: Viviendo al Límite” (Good Time, 2017) es una película dramática dirigida por los hermanos Josh y Benny Safdie. El primero de ellos la co-escribió y el segundo la protagonizó junto a Robert Pattinson. Compitió por la Palma de Oro en la Competencia Oficial del último Festival de Cannes, donde fue aplaudida de pie durante seis minutos. Llega a las salas argentinas el 14 de diciembre gracias a la distribuidora BF.


Luego del intento fallido de robar un banco, Connie (Robert Pattinson) logra escapar pero su hermano Nick (Ben Safdie), que tiene una discapacidad mental, choca con una puerta de vidrio y es esposado. Sabiendo que la cárcel es uno de los peores lugares en el que Nick puede estar, Connie deberá conseguir el dinero que le falta para poder sacarlo de allí.

Si hay algo para decir de esta película es que su título es totalmente irónico: no está hecha para que la pases bien en el cine sino todo lo contrario. Durante el transcurso de una noche Connie busca ayuda en diferentes personas, actúa por impulso y como espectador lo vemos hundirse cada vez más en un agujero que él mismo provocó. Los directores no se ocupan de darnos detalles sobre la vida de estos dos hermanos pero sí nos dejan en claro que Connie haría lo que sea para proteger a Nick. La determinación que le da Robert Pattinson a su personaje es notable y es gracias a esta producción que el actor logra alejarse de Crepúsculo  (2008), saga que lo convirtió en una estrella hollywoodense. Aquí hace notar que puede meterse en proyectos independientes arriesgados y salir muy bien parado ya que en ningún momento al verlo actuar recordamos su faceta de vampiro enamorado.


Desde el principio la película maneja un ritmo que no da respiro, con una gran secuencia de robo al banco que mantiene la tensión y nos introduce para lo que se viene. La violencia tanto verbal como física se palpa en cada escena por lo que no es una cinta fácil de ver y/o digerir; hay momentos en particular que impresionan y no dan ganas de seguir viéndola, no porque sea mala sino por lo fuerte de su temática. La fotografía de Sean Price Williams junto a la banda sonora de Oneohtrix Point Never logra meternos de lleno en una faceta pocas veces vista de la ciudad de Nueva York: más realista, salvaje y oscura.

A medida que avanza la trama algunos hechos llegan a ser confusos y poco creíbles; la forma en la que el film está grabado, utilizando cámara en mano con primerísimos planos, consigue poner nervioso al espectador por la manera brusca de mostrar sus movimientos. La empatía hacia el protagonista es nula debido a que vive tomando decisiones erróneas o faltando el respeto hacia los demás, lo que genera que presintamos su destino.

“Good Time: Viviendo al Límite” se convierte en un largometraje difícil de recomendar ya que no es para todo tipo de público. Si estás preparado para ver un thriller intenso, fuerte y que se va a quedar con vos luego de salir de la sala, adelante. Para las personas impresionables, mejor dejarlo pasar. 

lunes, 11 de diciembre de 2017

Unas alocadas navidades

“La Navidad de las Madres Rebeldes” (A Bad Moms Christmas, 2017) es una comedia que funciona como secuela de “El Club de las Madres Rebeldes” (Bad Moms, 2016). Jon Lucas y Scott Moore vuelven a estar a cargo de la dirección y guión; también regresan sus protagonistas Mila Kunis, Kristen Bell y Kathryn Hahn. Christine Baranski, Cheryl Hines y Susan Sarandon se suman en el rol de sus respectivas madres. Su estreno en salas argentinas es el 14 de diciembre gracias a la distribuidora Diamond Films.


La época del año más estresante para las mamás se acerca pero no sólo con ello deberán lidiar Amy (Mila Kunis), Kiki (Kristen Bell) y Carla (Kathryn Hahn) ya que sus propias madres decidieron sorprenderlas y pasar la Navidad junto a ellas. Con diferencias notorias a la hora de armar los preparativos, las peleas no tardarán en llegar, lo que dará paso a que quizás estas fiestas no resulten de la manera que las tres amigas deseaban.


El año pasado conocimos a estas tres mujeres con personalidades diferentes pero que compartían un mismo sentimiento: el cansancio debido al combo de trabajar y ocuparse de los hijos, casi no teniendo tiempo personal. La cinta fue aprobada por el público porque más allá de hacer reír, se enfocaba en temas reales como por ejemplo el puesto que se le dio a la mujer hace varios años, donde estaba mal visto que dejara el hogar por algunas horas y se divirtiera con sus amigas. También se tocaron otros tópicos que iban desde el divorcio hasta qué implica ser una buena madre.

En la secuela, Jon Lucas y Scott Moore decidieron centrarse en la relación madre e hija días previos a la celebración navideña, dándonos a entender en el comienzo que no resultó para nada bien. Así seremos testigos de cómo Ruth (Christine Baranski), madre de Amy, malcría a sus nietos y tiene un concepto diferente de festejo: los adornos deben ser grandiosos, la comida ultra abundante y los invitados miles. No respeta e incluso critica lo que quiere su hija, que es tener una Navidad tranquila en familia. Por otro lado Sandy (Cheryl Hines), madre de Kiki, es muy sobreprotectora al punto de avergonzarla usando pijamas con la imagen de su cara o queriendo conocer cada detalle de su vida privada. Por último la madre de Carla, Isis (Susan Sarandon), ni siquiera está enterada de que se acercan las fiestas y sólo aparece para pedirle dinero ya que es adicta a las apuestas.

Para disfrutar de esta propuesta no es necesario haber visto la primera entrega pero sí tener en cuenta que las risas se van a dar a partir de situaciones tan exageradas como bizarras (por ejemplo que haya un camello en una casa). Muchas son las escenas que consiguen su cometido gracias al guión y al ámbito construido, sin embargo otras pasan el límite de lo absurdo y fracasan.

De las tres relaciones entre madre e hija, la de Amy y Ruth es la que más nos interesa porque, como en la primera parte, se decidió darle más desarrollo al personaje de Mila Kunis. Su madre tiene un mayor trasfondo lo cual genera el drama del último tramo, que luego continúa con Sandy e Isis en una medida muy inferior.

“La Navidad de las Madres Rebeldes” maneja un humor alocado que puede ser odiado por algunos como súper divertido para otros. Es la típica película para disfrutar con amigas este mes, en la que si aceptás el género en el que se maneja la vas a disfrutar plenamente.

PD: Cabe la posibilidad de que haya una tercera entrega, esta vez con las madres de las protagonistas. ¡Sus papeles en esta película dan ganas de seguir viéndolas en acción!

miércoles, 6 de diciembre de 2017

El internet en la tercera edad

“Amor.com” (Un Profil Pour Deux, 2017) es una comedia romántica francesa dirigida y escrita por Stéphane Robelin. El reparto incluye a Pierre Richard, Yaniss Lespert, Fanny Valette, Stéphanie Crayencour, Stéphane Bissot y Pierre Kiwitt. Llega a las salas argentinas el 7 de diciembre gracias a la distribuidora BF + Paris Films.


Pierre (Pierre Richard) es un anciano de 79 años que ya no le encuentra sentido a la vida debido a la pasada muerte de su esposa. No sale de su casa hace dos años, mantiene en la heladera alimentos podridos, convive con el desorden y no se preocupa en higienizarse. Preocupada por la situación, su hija Sylvie (Stéphane Bissot) decide comprarle una computadora para conseguir entretenerlo. Para que Pierre aprenda a usarla, Sylvie contrata a Alex (Yaniss Lespert), el novio de su hija que es un escritor desempleado. Hace bastante tiempo que Pierre está peleado con su nieta Juliette (Stéphanie Crayencour) ya que él no está de acuerdo en que ella se haya separado de David (Pierre Kiwitt). Es por eso que Sylvie decide no contarle nada a su padre sobre que Alex es el nuevo novio de su hija. En una página web de citas, Pierre se crea un perfil utilizando una foto de Alex y comienza a chatear con la joven fisioterapeuta Flora (Fanny Valette). El problema se originará cuando los dos pacten su primera cita en Bruselas, por lo que Pierre deberá convencer a Alex que vaya en lugar de él.


Como se puede ver, los enredos de identidad y parentesco son la base de esta comedia liviana que no llega a causar carcajadas pero sí alguna que otra sonrisa. Stéphane Robelin explora la soledad en la tercera edad, la influencia enorme de la tecnología para encontrar pareja y la privacidad que debe tener cada individuo, todo ello sin analizarlo en profundidad. Algunos momentos graciosos ocurren cuando Pierre, al no saber que Alex es el nuevo novio de su nieta, opina mal de él frente a frente o cuando lo llama temprano por teléfono para preguntarle qué debe clickear en la compu, a lo que Alex le dice que abra la ventana y el anciano lo hace de forma literal.

La película tiene actuaciones aceptables pero ninguno llega a destacarse. El error está en su último tramo: por querer darle un final feliz a toda costa, éste queda muy forzado y la reacción de Flora no resulta nada creíble. Aunque el desenlace sea agradable, es imposible perdonar cómo se tomó a la ligera la creación de un perfil falso en Internet que a la vez aprovechó la situación personal de la engañada.

El título original del film, “Un Perfil Para Dos”, tiene mucho más sentido que el que se le dio en nuestro país. Ya sería hora que las traducciones sean correctas y no inventos.

Con “Amor.com” no la vas a pasar mal ya que se deja ver. Sirve para pasar el rato si buscás una cinta en la que su trama no sea para pensar ni tenga vueltas de tuerca. Entretiene lo justo pero no quedará en el recuerdo. 


martes, 5 de diciembre de 2017

Perdido en la nieve

“Bajo Cero: Milagro en la Montaña” (6 Below: Miracle on the Mountain, 2017) es una película dramática basada en hechos reales. Está dirigida por Scott Waugh y escrita por Madison Turner. El reparto incluye a Josh Hartnett, Mira Sorvino, Sarah Dumont, Kale Brady Culley y Jason Cottle. Llega a las salas argentinas el 7 de diciembre gracias a la distribuidora Digicine.


Eric LeMarque, ex jugador de hockey profesional, decide pasar un día haciendo snowboard en las montañas de Sierra Nevada de California aunque el alerta de tormenta está vigente. Adicto a la metanfetamina, distanciado de su madre y con una sentencia judicial por la que se tiene que presentar a la Corte en seis días, Eric se aleja con su tabla de nieve sin tener en cuenta el clima, por lo que termina perdido, sin comida ni señal en el celular.

Adaptada del libro autobiográfico “Crystal Clear” (2009), la historia busca ser emocional pero nunca lo consigue. Esto sucede gracias a que la empatía con el protagonista es nula. A través de unos flashbacks, con efectos muy feos para diferenciarlos de la actualidad, vamos conociendo la infancia de Eric, pero están tan mal utilizados que pareciera que el director no sabía en qué momento meterlos.

A la cinta tampoco le juega a favor que no haya mucho para contar, por lo que seremos testigos de lo que ya vimos en muchos relatos de este estilo: persona alejada de la civilización con un clima atroz, cae al agua congelada, se lastima alguna parte de su cuerpo, no tiene con qué alimentarse y no debe dejar que los lobos lo devoren. Lo único novedoso sería su adicción a las drogas, sin embargo su sufrimiento por la abstinencia lo que menos hace es conmover.

El guión resulta forzado, en específico las líneas que le tocan a la madre encarnada por Mira Sorvino. Se nota su sobreactuación y al ya saber cómo será el desenlace, los 98 minutos son muy tediosos. Ni hablar de la repetición continua de la única lágrima que cae por la mejilla, ya sea de Eric o de ella. Hay una escena en particular del final que está alargada a más no poder, lo que sólo nos hace pensar “que lo rescaten de una vez por todas”.

Como es sabido, en este tipo de historias nunca falta la canción inspiradora mientras bajan los créditos. “Bajo Cero: Milagro en la Montaña” podría haber funcionado a pesar de todos sus clichés; sin embargo su mala narración, poco ritmo y débil guión la convierten en una película olvidable ni bien acaba.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Misoginia

“La Batalla de los Sexos” (Battle of the Sexes, 2017) es una película dramática biográfica dirigida por Jonathan Dayton y Valerie Faris, reconocidos por “Little Miss Sunshine” (2006). Está escrita por Simon Beaufoy y protagonizada por Emma Stone y Steve Carell, que ya habían actuado juntos en la comedia romántica “Loco y Estúpido Amor” (Crazy Stupid Love, 2011). Completan el reparto Andrea Riseborough (Wallis en “El Romance del Siglo”), Sarah Silverman, Elisabeth Shue (Sarah en “La Casa de al Lado), Bill Pullman, Natalie Morales, Jessica McNamee, Austin Stowell (Kyle en “Winter, el delfín”) y Lewis Pullman. Llegó a las salas argentinas el 30 de noviembre gracias a la distribuidora Fox.

Septiembre de 1973. Bobby Riggs, tenista de 55 años ya retirado, quiere demostrar que puede vencer a cualquier mujer en el ámbito deportivo. En una época en la que la igualdad de derechos no existía, Billie Jean King, de 29 años, acepta el desafío con el objetivo de reivindicar a su género. El partido se convirtió en todo un acontecimiento mediático que pasaría a la historia como “la batalla de los sexos”.


Con una excelente recreación de los ’70, la película no sólo hace hincapié en el deporte sino que le da más importancia a la situación que pasaba la mujer en ese entonces: la diferencia en el salario era enorme, no se les daba el espacio para expresarse que merecían y los hombres no tenían problema en proclamar sus opiniones machistas por televisión.

En una sociedad con reglas al revés, Billie Jean King se convierte en la tenista feminista necesaria para dar un paso en la dirección correcta. La transformación de Emma Stone está muy bien lograda, corroborando otra vez que la actriz puede meterse en cualquier rol y salir airosa. Tanto su determinación como su vulnerabilidad nos hacen empatizar con ella desde el comienzo, dejando bien en claro por quién alentar en el partido.

Y estar tan decididos por quién queremos que gane también se debe a la despreciable mentalidad de Steve Carell como Bobby Riggs. El hombre era un gran showman que no le temía al ridículo ni a comunicar lo que pensaba (para él las mujeres sólo servían en la cama, la cocina o levantando las pelotas de tenis). La comedia es parte fundamental en su personaje y su buen uso genera tanto rechazo como risa en el espectador. Eso sí: nada indigna más que todas las personas que opinan igual que él.

Por otro lado el film se centra en las luchas internas de los protagonistas. Billie, casada con Larry King (Austin Stowell), en una gira de tenis se enamora de su estilista Marilyn (Andrea Riseborough). Bobby es adicto a las apuestas y por ello su esposa Priscilla (Elisabeth Shue) lo echa del hogar. Por más que se muestre el trasfondo de Riggs nunca nos llega a importar, al contrario de Billie que su situación entristece. Duele ver cómo en esa época los prejuicios estaban a la orden del día y la única manera para poder estar juntas era en secreto.


Aunque la mayoría conozca quién ganó el famoso partido, la película logra mantener la tensión. El espectáculo circense previo saca bastantes carcajadas: resulta sorprendente lo mediatizado que estuvo todo. Las mejores escenas se dan en el desenlace: la de Emma Stone sola en el vestuario y luego su corta conversación con el modista constituyen los momentos más significativos de la cinta, que quedarán en la memoria por mucho tiempo y nos harán pensar lo que implican al compararlos con el año en el que estamos.


Gracias al mensaje que deja, “La Batalla de los Sexos” se convierte en un film basado en hechos reales que no habría que dejar pasar. Su ambientación, fotografía, actuaciones y guión brillan por donde se los mire. Billie Jean marcó un antes y un después en la posición que se le daba a la mujer y es por eso que su historia debe ser apreciada en pantalla grande. 


viernes, 1 de diciembre de 2017

Sin rumbo fijo

“Al Desierto” es una película dramática co-producida entre Argentina y Chile. Está dirigida por Ulises Rosell, con guión de él junto a Sergio Bizzio. El dúo protagónico está compuesto por Valentina Bassi (Laura en la serie Cromo) y Jorge Sesán. También actúan José María Marcos, Gastón Salgado y Germán de Silva. El film tuvo su premiere mundial en el 65º Festival de San Sebastián y también se presentó en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Llegó a los cines argentinos el 30 de noviembre gracias a la distribuidora Cine Tren.


Julia (Valentina Bassi) se da cuenta que el sueldo que obtiene por trabajar como moza en el casino de Comodoro Rivadavia sólo le alcanza para pagar el alquiler. Por eso cuando una noche Gwynfor (Jorge Sesán) se le acerca para proponerle empleo en la petrolera donde él trabaja, ella acepta sin dudarlo. Al día siguiente, Julia se encuentra con Gwynfor y éste le pide que se suba a su vehículo. Ya avanzado el recorrido, y notando que el conductor cada vez se desvía más, Julia teme lo peor y debido a su forcejeo la camioneta derrapa. Con un panorama desértico estas dos personas que no tienen nada en común deberán caminar sin rumbo por la meseta patagónica.


Si hay algo en lo que se destaca Al Desierto es en su despliegue visual. Los planos que se decidieron usar captan excelentemente la tan hermosa como implacable Patagonia, donde en cualquier momento puede ocurrir una tormenta de viento y luego de minutos todo vuelve a la normalidad.

Julia no tiene escapatoria: correr o caminar no sirve para escaparse de Gwynfor ya que el desierto parece no tener fin. El problema recae en que como espectador nunca llegamos a dilucidar cuáles son las verdaderas intenciones de ese hombre. ¿En un comienzo quiso lastimarla? ¿Adónde pretendía llevarla? ¿Qué hubiese pasado si la camioneta no se volcaba? Muchos interrogantes quedan sin respuesta y su forma de actuar no llega a darnos ninguna pista de lo que él piensa.

Por otro lado tenemos al comisario Prieto (José María Marcos), que está en busca de Julia. Su encuentro con el campesino Cuello (Germán de Silva) y otros pocos pueblerinos de la zona aporta situaciones graciosas desde el guión, al ver lo distinto que se manejan las personas dependiendo si viven en la ciudad o en medio de la naturaleza.

La película engancha desde la primera toma gracias a la buena actuación de Valentina Bassi. Ella nunca deja de ser el foco de atención y logra que nos interesemos por la travesía que le tocó vivir. Es en ese viaje sin destino fijo, alejada de la civilización y con un clima que no da respiro donde vemos que sus sentimientos hacia su secuestrador cambian.

El potente Sol, la tierra, piedras y ráfagas de viento son elementos fundamentales para el desarrollo de la historia, al punto de tener el mismo protagonismo que Bassi y Sesán. En cuanto a la tensión, su pico más alto llega al comienzo, cuando Julia quiere escapar de la camioneta. Luego de ello el espectador no vuelve a tener el nerviosismo logrado en esa escena.

Es así como “Al Desierto” cuenta un relato que parece sencillo si se lo ve desde el exterior pero complejo en cuanto a las relaciones humanas que se dan cuando dos personas quedan a merced de la naturaleza. Su trabajo de fotografía es maravilloso, tanto que casi nos hace olvidar el poco desarrollo que se le dio al personaje masculino.



jueves, 30 de noviembre de 2017

Morir una y otra vez

“Feliz Día de tu Muerte” (Happy Death Day, 2017) es una película de intriga dirigida por Christopher B. Landon y escrita por Scott Lobdell. El reparto incluye a Jessica Rothe, que tuvo un papel secundario en La La Land, Israel Broussard, Charles Aitken, Ruby Modine, Rob Mello, Jason Bayle y Laura Clifton. Llega a las salas argentinas el 30 de noviembre gracias a la distribuidora Universal.


Tree (Jessica Rothe) estudia y vive en el campus universitario, donde se lleva la vida por delante sin importarle los demás. En su cumpleaños, el 18 de septiembre, se despierta en el cuarto de Carter (Israel Broussard). Aturdida, su día transcurre de forma normal hasta la noche. Mientras camina hacia una fiesta, una persona con máscara siniestra de bebé la asesina. Tree inmediatamente despierta otra vez en el cuarto de Carter, dándose cuenta que sigue siendo 18 de septiembre y que ella está inmersa en un bucle de tiempo. La joven deberá descubrir quién es su asesino pero esto no será fácil ya que hay muchas personas que desearían matarla por su mal comportamiento.


Como se puede ver la trama usa un recurso súper trillado que ya vimos en “Hechizo del Tiempo” (Groundhog Day, 1993), “Al Filo del Mañana” (Edge of Tomorrow, 2014) e incluso este año en el drama “Si No Despierto” (Before I Fall). Con el agregado de conocer la identidad del enmascarado, la protagonista revive su cumpleaños una y otra vez, lo que llega a aburrir en la primera parte del film debido a la repetición de los mismos sucesos.

Para nada ayuda que Tree sea un personaje insoportable. A Jessica Rothe le sale muy bien ser egocéntrica, irrespetuosa y tener malas actitudes. Con el tiempo se dará cuenta que nunca es tarde para ser mejor persona pero esto también resulta demasiado cliché, ya visto muchas veces en la pantalla grande.

La película está catalogada como terror pero de ninguna manera lo es. Puede que la persona con máscara de bebé genere algún que otro jump scare y hasta ahí llegamos con lo de “causar miedo”. Misterio, suspenso, comedia, amor y hasta una escena dramática familiar es de lo que está hecha esta cinta. Con esa mezcla de géneros la película logra entretener aunque al comienzo la protagonista tarda muchísimo en captar que debe aprovechar su situación para liquidar a su asesino.

Y con respecto al malo de la historia, se comete el grave error de sintetizar. Lo que el espectador más espera es que Tree se ponga manos a la obra y vaya tachando de su lista a quienes comprueba que no son los culpables. Esto directamente se expone en una secuencia muy editada para que no ocupe muchos minutos, con música de fondo a todo volumen. Es así como el sospechoso pasa a ser alguien que no es del entorno cercano de la joven, lo que por lo menos a mí no me logró convencer.

Hay cosas que quedan sin explicación, como por qué Tree se iba debilitando físicamente cada vez que volvía a ser matada. Eso queda en la nada y no se entiende para qué lo metieron en la película, además de que nunca llegamos a saber por qué justo ella está atrapada en el bucle de tiempo. Durante el último tramo la poca credibilidad del asunto hace agua con un giro que puede resultar previsible. Pero no es esto lo que molesta, sino los motivos ridículos e inconsistentes que tiene el homicida.

Definitivamente “Feliz Día de tu Muerte” es una producción que será disfrutada por aquellos que buscan algo para no tomárselo en serio. Se deja ver y llega a entretener aunque su resolución tira por la borda lo narrado.