Mostrando entradas con la etiqueta ElizabethOlsen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ElizabethOlsen. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de noviembre de 2017

Traumada

“Martha Marcy May Marlene” es una película dramática del 2011 dirigida y escrita por Sean Durkin. El reparto incluye a Elizabeth Olsen, Sarah Paulson, Brady Corbet, Hugh Dancy (“Loca por las Compras”, 2009), John Hawkes, Julia Garner (“Ritual Sangriento”, 2013) y Louisa Krause.


La historia se centra en Martha (Elizabeth Olsen), una joven que se alejó por completo de su familia al ingresar a un culto en las montañas de Catskill. Luego de dos años acatando las terribles normas del grupo, Martha escapa por el bosque y vuelve con su hermana Lucy (Sarah Paulson), que ahora está de novia con Ted (Hugh Dancy). Pero la convivencia no será para nada sencilla ya que los traumas que vivió, propiciados por el líder Patrick (John Hawkes) no la dejarán tranquila, generando que sus acciones sean extrañas e inentendibles para Lucy y Ted, que no saben lo que le pasó.

Desde el comienzo la película nos mete en un ambiente rarísimo, en el que no sabemos muy bien lo que está pasando. El misterio crece a lo largo de los minutos, con flashbacks hacia el pasado de Martha que cada vez más nos hacen entender por qué en la actualidad está tan ida. Aunque el film contenga escenas fuertes, no sólo éstas son las que nos perturban psicológicamente, sino también los silencios, el tiempo de cada toma y la tenue fotografía.


Elizabeth Olsen tuvo diferentes reconocimientos por su debut protagónico y no es para menos. La actriz logra transmitir intranquilidad, miedo y paranoia por haberse escapado. En su cabeza cree que en cualquier momento los de la secta pueden hallarla y llevarla de vuelta a las montañas. La falta de comunicación que existe con su hermana es muy notoria, lo que hace que Lucy sea de poca ayuda.

Otro de los actores que se destaca es John Hawkes como el líder de la comunidad. Sólo con su presencia despierta temor en el espectador. Por más que lo que nos muestren sea a varias personas comiendo o cosechando, sabemos que algo en esa casa anda mal y la creación de esa sensación resulta lo más destacable del film. En ningún momento viendo esta cinta tendremos paz, el juego psicológico que plantea es tremendo y quizás una vez terminada decidas nunca más volver a verla. En este caso esto no quiere decir que sea una película mala: todo lo contrario.

Impacta ver las reglas que existen en una secta, cómo las personas las aceptan sin cuestionamientos, llegando a perder su identidad original. Con esto debe lidiar Martha, que ahora tiene ideas completamente diferentes y no conoce una vida “normal”. El desenlace no es ni blanco ni negro ya que uno puede sacar su propia conclusión sobre lo que se nos mostró.


“Martha Marcy May Marlene” tiene una gran carga psicológica, no es una “peli para pasar el rato” ni nada por el estilo. Asusta sin necesidad de usar jump scares o litros de sangre y deja incómodo al espectador luego de su visionado, lo que es un gran logro que pocas veces se consigue. 


sábado, 23 de septiembre de 2017

Tierra olvidada

“Viento Salvaje” (Wind River, 2017) es un thriller escrito y dirigido por Taylor Sheridan, responsable de los guiones de “Sin nada que perder” (Hell or High Water, 2016) y “Sicario” (2015). Los protagonistas son Jeremy Renner y Elizabeth Olsen, esta vez alejados de sus roles en Avengers. Completan el reparto Gil Birmingham, Graham Greene, Kelsey Asbille, Julia Jones, Teo Briones, Tokala Black Elk, Martin Sensmeier y Jon Bernthal. Por esta historia real Sheridan ganó el premio a mejor director en la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes. Llegó a las salas argentinas el 21 de septiembre gracias a la distribuidora Distribution Company.


Cory Lambert, el cazador local de la Reserva Indígena Wind River ubicada en Wyoming, Estados Unidos, un día descubre en la nieve el cuerpo de Natalie, una joven del pueblo que él conocía. El cadáver está alejado de cualquier tipo de civilización, con sangre y descalzo. Con la ayuda de la agente del FBI Jane Banner, Cory buscará al responsable del crimen en un pueblo olvidado por su propio país, en el que las desapariciones de mujeres indígenas son moneda corriente y los registros no existen.

Taylor Sheridan debuta como director con este policial en el que el lugar es tan protagonista como Cory y Jane. Gracias a la fotografía de Ben Richardson uno puede sentir lo gélido que es el invierno en esa Reserva en la que de la nada se puede formar una fuerte tormenta de nieve y a los minutos salir el Sol. Así el espectador se adentra en un pueblo que no conoce y esto lo hace a través de Jane, la agente del FBI que es mandada allí sin saber muy bien lo que le espera. En la primera escena de ella podemos ver cómo la asignaron al caso sin ni siquiera darle la ropa adecuada. Jane quiere ir caminando a ver al cadáver pero no sabe que sólo se puede llegar al lugar con una moto de nieve y, si va con la ropa que tiene, morirá congelada. Esto genera un excelente complemento entre los protagonistas: El cazador (Jeremy Renner) conoce cómo se manejan en esa sociedad, sabe interpretar las huellas en la nieve y dónde buscar respuestas; por otro lado la agente (Elizabeth Olsen) no es ninguna inexperta en su trabajo y su predisposición por encontrar al culpable es notable durante todo el film.


La cinta tarda en arrancar, con unos primeros minutos en los que no pasa demasiado y vemos una mínima interacción del cazador con su ex mujer. Sin embargo desde el hallazgo del cuerpo de Natalie el interés y la tensión van en aumento. Los sospechosos son varios, uno no sabe en quién confiar y, cuando el silencio se apodera de la escena, los tiros, junto al accionar de algunos nativos, sorprenden y sobresaltan.

Es para destacar el personaje que construye Jeremy Renner. Su postura ante el crimen de Natalie tiene un trasfondo dramático que lo toca muy de cerca. A él años atrás le arrebataron a su hija adolescente, mejor amiga de Natalie, y nunca obtuvo respuestas de lo que sucedió. Vamos vislumbrando que está roto por dentro a través de sus expresiones, miradas y seriedad que transmite.

El final resulta satisfactorio como también triste ya que uno recuerda que lo que sucede en la Reserva Indígena de Wyoming no es ficción. El Estado decidió olvidarse de esas tierras mucho más extensas que Rhode Island y que sólo cuentan con seis patrulleros de policía.

“Wind River” se atreve a tocar temas como el tráfico de drogas, la violencia y la violación en una comunidad que vive sin leyes. Las injusticias se muestran explícitamente, dan asco y bronca. Un film necesario que sirve para dar a conocer la extrema desprotección que sufren día tras día los nativos americanos y que va a quedar en tu mente luego de su visionado.