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miércoles, 13 de marzo de 2019

Alguien más está en mi cuerpo

“Maligno” (The Prodigy, 2019) es una película de terror sobrenatural dirigida por Nicholas McCarthy y escrita por Jeff Buhler. Coproducida entre Estados Unidos y Canadá, el reparto está compuesto por Jackson Robert Scott (IT), Taylor Schilling (Orange Is The New Black, Cuando Te Encuentre), Peter Mooney, Paula Boudreau, Brittany Allen, Colm Feore, Paul Fauteux, entre otros.


El 22 de agosto de 2010, en Pensilvania, Sarah (Taylor Schilling) y John (Peter Mooney) se convierten en padres primerizos con la llegada del pequeño Miles (Jackson Robert Scott). Para su sorpresa, ya desde bebé Miles presenta signos de ser un niño especial (sus primeras palabras las dice mucho antes de cumplir un año) y resulta notorio que su inteligencia es superior, por lo que Sarah considera la opción de inscribirlo en preescolar aunque aún no tenga la edad correspondiente. Luego de ocho años, el comportamiento de Miles por lapsos de tiempo cambia rotundamente, convirtiéndolo en un chico violento, serio y que con solo su presencia infunde miedo. Preocupada por la situación, Sarah acudirá a un especialista que llegará a la conclusión de que una persona fallecida quiere habitar por completo el cuerpo de Miles y, si no se descubre cuál es el objetivo por el que el muerto decidió volver, Miles desaparecerá completamente.


Estamos ante un filme de horror que sí vale la pena ver, en especial por la gran actuación del joven Jackson Robert Scott. El Georgie adorable con el que nos encariñamos en It (2017) aquí desaparece para dar lugar a un nene que es mejor perderlo que encontrarlo. Sin saber cómo puede llegar a reaccionar ante determinadas situaciones, Miles tiene variadas escenas en las que nos logra asustar ya sea por su fija mirada, por su cruel carácter o por el tono inocente que utiliza al hablar.

Por otro lado, Taylor Schilling tiene un papel interesante al encarnar a una madre que está frente a un dilema: proteger y confiar en su hijo pase lo que pase o deshacerse de él por considerarlo peligroso para el entorno familiar y social. La relación entre el niño y Sarah resulta de lo más atractivo, a la vez que el misterio que engloba el cuerpo de Miles nos hace querer seguir viendo la película hasta el final. Esto sucede gracias a que en esta producción no hay espíritus, fantasmas ni entidades, sino que alguien que existió en el pasado quiere reencarnar en ese cuerpo debido a que aún le queda una tarea por realizar en la Tierra.

Aunque “Maligno” cuente con algunos clichés y un desenlace que no le hace justicia a lo construido previamente, su atmósfera e interpretaciones lo convierten en una buena opción para los que les gusta asustarse en la oscuridad de una sala de cine. Dos personas conviviendo en un mismo lugar podría haber salido muy mal, sin embargo este no es el caso y Jackson Robert Scott se adueña casi a la perfección de su papel, generando aún más ganas de verlo actuar en otras películas del género.

Puntaje: 7

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Las distintas formas del miedo

“IT” (Eso, 2017) es una película de terror basada en la novela de Stephen King, que ya había tenido su adaptación en formato de miniserie en 1990. Está dirigida por el argentino Andy Muschietti, conocido por la cinta de 2013 “Mamá”, y escrita por Chase Palmer, Cary Fukunaga y Gary Dauberman. Esta vez el actor sueco Bill Skarsgard fue el encargado de darle vida al horrible payaso Pennywise. Completan el reparto Jaeden Lieberher, Sophia Lillis, Finn Wolfhard (Mike Wheeler en la serie Stranger Things), Jeremy Ray Taylor, Jack Dylan Grazer, Wyatt Oleff, Chosen Jacobs, Nicholas Hamilton y Jackson Robert Scott. Llega a las salas argentinas el 21 de septiembre gracias a la distribuidora Warner Bros.


Ambientada en los 80, la historia transcurre en un pueblo pequeño llamado Derry, ubicado en Maine, donde muchos lo catalogan como “maldito” porque bastantes niños desaparecen sin ninguna explicación. Esto le sucedió a Georgie, el hermanito de Bill que un día lluvioso perdió su bote de papel y se encontró con el payaso Pennywise. Meses después Bill continúa con la esperanza de encontrar a Georgie vivo, por más que sus padres lo consideren muerto. Junto a sus amigos Richie, Beverly, Eddie, Ben, Mike y Stan, que conforman el “Club de los Perdedores”, Bill buscará destruir al payaso que se llevó a su hermano. Éste no será el único problema ya que los chicos deben hacer frente a la pandilla que les hace bullying, comandada por el violento Henry Bowers y además cada uno deberá enfrentarse a su peor pesadilla. 


Aunque la película sea calificada como de terror, sorprende y es para aplaudir que no trate sólo sobre eso. Gracias al acertado guión como espectador uno se interesa por las vidas de estos siete chicos y las escenas graciosas incluso llegan a ser mejores que las de sustos. El miedo de cada uno es distinto y está muy bien representado en el filme: el payaso no siempre adquiere esa forma para asustar. Por otra parte, en las dos horas y cuarto de duración casi ni aparecen adultos y, cuando lo hacen, generan más terror que Pennywise. Lo más hermoso del film entonces consiste en que el temor mayor de estos chicos no es esa figura sobrenatural sino lo que les sucede en la vida real: el ser nuevo en el pueblo y no tener amigos, sufrir burlas por ser gordo, pasarla terriblemente mal en tu propia casa, los falsos rumores y el sentir que “no encajás”.

En cuanto al terror, nada supera a la escena introductoria en la que se ve el encuentro de Georgie con Pennywise. Realmente es impactante y desagradable. Luego se decide poner escena tras escena de miedo, sin dar respiro y con una música demasiado estridente lo cual llega a molestar. Poner la banda sonora al máximo volumen no es garantía de sustos. También se abusa de mostrar al payaso en cuerpo entero, era más temible cuando sólo se le veía la cara en las sombras.

Se nota que los niños actores pasaron mucho tiempo juntos antes del rodaje porque la química que tienen entre ellos es admirable. Sophia Lillis con sólo 15 años es toda una revelación, su personaje de Bev, la única mujer en el grupo, tiene un trasfondo familiar muy duro y sufrimos con ella durante todo el film. Finn Wolfhard como Richie es uno de los mejores personajes, enérgico y charlatán, sus chistes no quedan para nada forzados y seguro te van a sacar carcajadas. Aparte tenemos a Jack Dylan Grazer como Eddie, un chico hipocondríaco y asmático con una personalidad bien marcada, es imposible que su manera de pensar pase desapercibida.

“IT” deja un gran mensaje de lo importante que es la amistad y la unión frente a los problemas. Cuenta con una fotografía bella que retrata al inigualable pueblito de Derry. En el tramo final decae pero su acierto pasa por la manera de relacionarse que tienen los niños. Ya casi confirmada su segunda parte, si continúan dándole más importancia a la parte humana y deciden mostrar menos al payaso puede llegar incluso a tener aún más éxito que esta primera parte.