“The Ticket” es una película dramática dirigida por el
israelí Ido Fluk y escrita por él y Sharon Mashihi. Actúan Dan Stevens, Malin Akerman, Kerry Bishé,
Oliver Platt, Skylar Gaertner y Liza J. Bennett. Tuvo su premiere en el
Tribeca Film Festival del año pasado y Shout! Factory la distribuyó el 7 de
abril de este año.
La historia se centra en James Harvey, un hombre ciego desde
su juventud que vive con su esposa Sam y su hijo Jonah de 13 años. Después de
cada noche pedirle a Dios recuperar la visión, un día se despierta y
milagrosamente puede ver lo que lo rodea. James querrá cambiar su vida y se
empezará a fijar en aspectos superficiales como comprar un auto y tener una
casa mejor. Tomará el camino equivocado y se alejará de su familia, como
también de su amigo y compañero de trabajo Bob.
Ido Fluk contó que la idea para este film se le ocurrió
cuando editaba su primera película en una sala oscura: “En un momento el equipo
falló y solo escuchaban el sonido, sin ver ninguna imagen. Y había algo
conmovedor en eso. Así que empecé a pensar en una película que empieza en el
interior de la silenciosa cabeza de un ciego". La idea tenía elementos
para ser un buen corto con una gran enseñanza, no una cinta de 98 minutos en la
que cada escena es larguísima sin ningún fundamento. Cuando vemos cómo James
Harvey cada vez toma más malas decisiones ya sabemos como va a ser el desenlace
y esto juega en contra porque la trama se torna soporífera: 36 minutos de
película y seguía sin pasar nada.
Por otro lado, el guión no ayuda ni un poco. James trabaja
en “Milenio Raíces” y su labor consiste en convencer a la gente de que salde
sus deudas vendiendo su casa. Para eso va a iglesias y centros comunitarios a
recitar siempre el mismo discurso manipulativo. Perdí la cuenta de las veces
que narra el mismo cuentito: el de un hombre que deseaba con toda su alma ganar
la lotería, para eso ora a Dios por 50 años y un ángel finalmente le pregunta a
Dios por qué no deja que ese hombre gane, a lo que Dios responde que él quiere
que gane, pero el hombre nunca compró un ticket. La metáfora del cuento
comparada con la vida de James se entiende sin tener que mostrar una y otra vez
al personaje hablando de lo mismo.
Dan Stevens ofrece una interpretación correcta pero al no
conocer su pasado es difícil conectar con él. Los demás personajes no aportan
demasiado a la historia, la caída en desgracia sólo se centra en el que la
sufre.
Las mejores escenas son las que nos muestran el mundo a
través de los ojos de James. Ver cómo recupera la vista después de tantos años
es algo digno de apreciar, la oscuridad, los colores y nitidez están muy bien
contemplados en la cinta.
The Ticket nunca tendría que haber sido considerada como una
película porque lo único que logra es aburrir. A veces menos es más.
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