miércoles, 16 de agosto de 2017

Un presidente no tan "blanco"

“La Cordillera” es una película nacional dramática dirigida y co-escrita por Santiago Mitre, siendo su tercer largometraje luego de “El Estudiante” (2011) y “La Patota” (2015). El reparto incluye a Ricardo Darín, Dolores Fonzi, Érica Rivas, Gerardo Romano, Elena Anaya, Leonardo Franco, Daniel Giménez Cacho, Paulina García y Christian Slater. Tuvo su estreno mundial en el Festival de Cannes de 2017 mientras que en Argentina se estrena el 17 de agosto gracias a la distribuidora Warner Bros.


Hernán Blanco pasó de ser intendente en la provincia de La Pampa a presidente de los argentinos. Su campaña se basó en utilizar su apellido como símbolo de la pureza y autenticidad, sin que los medios conozcan mucho sobre su vida personal ni los ciudadanos sepan qué esperar de su liderazgo. Junto a su asistente personal Luisa y su jefe de gabinete Castex, Blanco asiste a la cumbre de presidentes latinoamericanos en Los Andes, Chile. Allí se deberá enfrentar con varios problemas: desde lo político, los representantes de México, Brasil y Estados Unidos lo intentan manipular sobre la alianza petrolífera en la que se basa la cumbre; su yerno quiere sacar a la luz la manera en la que fue financiada su campaña presidencial y su hija Marina está inestable emocionalmente al punto de que llega a no decir palabra. Blanco recurre a un especialista para tratar de que Marina vuelva a hablar. Éste utiliza la hipnosis y la joven cuenta una historia que ocurrió cuando aún no había nacido. El presidente tendrá que lidiar tanto con su faceta pública a la hora de decidir a quién seguir como con la situación familiar que puede llegar a tornarse peligrosa.


Desde sus tráilers el film transmitía una cierta onda de misterio que daba ganas de querer saber más, aparte del gran elenco que Santiago Mitre supo reunir. Ser testigos de cómo se maneja un presidente dentro de la Casa Rosada, quiénes se la pasan dándole consejos y los temas que se discuten en una reunión con él ya de por sí es curioso y atrapante. Los planos que se utilizan junto a la fotografía son exquisitos: Los Andes está en todo su esplendor, con una belleza inmensurable que contrasta con los conflictos internos de Hernán Blanco.
Y hablando del presidente, Ricardo Darín lo compone de una forma en la que no llegamos a conocerlo del todo: es un hombre serio, cansado y con una mirada fija que hace que queramos saber en lo que está pensando. La película tiene dos temas centrales diferentes entre sí; por un lado cómo se desarrolla la cumbre, los formalismos, charlas a solas con otros presidentes latinoamericanos, estrategias; y por otro tenemos la llegada al hotel de la hija de Blanco. Esta última para mí fue la que genera mayor interés. Dolores Fonzi hace un trabajo espectacular, su cara refleja lo dañada que está. Desde que aparece sabemos cuál es su postura hacia el gobierno y cómo es en la actualidad la relación con su padre. Lo que dice, tanto sea desde su locura o quizás no, logra hacernos pensar en los problemas de gran magnitud que puede acarrearle al presidente. El resto de los actores hacen una labor correcta, destacándose Érica Rivas como la asesora de Blanco.
La película tiene escenas que se pueden tornar largas, con mucho diálogo que aburre. Es como una montaña rusa: tiene partes muy buenas, con un misterio muy bien trabajado, y otras en las que querés que se vuelva al tema anterior. Luego de su visionado quedan más incógnitas que resoluciones, el final te deja con un mal sabor de boca, protestando por lo abierto que es el relato. Se entiende que fue deliberado el dejar tantos cabos sueltos pero esto no llega a funcionar del todo, quizás se necesite verla de nuevo para tratar de sacar una conclusión.

“La Cordillera” cuenta con grandes actuaciones, una magnífica dirección de arte y de fotografía. A la hora de verla te recomiendo que tengas en cuenta que trata sobre el bien y el mal que habita en el ser humano, por lo que es un film para interpretar que no te va a dar explícitamente las soluciones que buscás. 


jueves, 10 de agosto de 2017

Un viaje para alejarse del mundo

“El Pampero” es un thriller intimista dramático argentino, uruguayo y francés, dirigido y escrito por Matías Lucchesi. Está protagonizado por Julio Chávez, Pilar Gamboa y César Troncoso. Llegó a las salas argentinas el 3 de agosto de 2017 gracias a la distribuidora Primer Plano.


Fernando ya no quiere saber nada de nadie: a sus 58 años se encuentra sufriendo los dolores en todo el cuerpo debido a una enfermedad terminal. Cansado de su situación actual, decide rechazar las llamadas de su hijo e irse a navegar en su velero lleno de provisiones. Él se toma a esta travesía como un último viaje antes de que la enfermedad lo aniquile, siendo la naturaleza su único refugio. Pero su recorrido tomará distinto rumbo cuando descubra que en su barco está escondida Carla, una joven que tiene su camisa llena de sangre. Fernando cree que ella cometió algún crimen y no quiere implicarse en el asunto. Carla afirma que es inocente, que no quiere enfrentar a prefectura y si o sí necesita que Fernando cruce la frontera y la deje en Uruguay. Las complicaciones no terminan ahí ya que aparece Marcos, un guarda costas amigo de Fernando que tiene segundas intenciones al darse cuenta que el velero también está ocupado por una mujer.


Nos encontramos ante una película que en su mayoría está plagada de silencios, lo que hace que no tenga ritmo. A pesar de ello los tres actores entregan performances sólidas: Julio Chávez casi sin emitir palabra sabe transmitir el momento difícil que está atravesando, para él su vida ya no tiene sentido y cuanto más alejado esté de la sociedad mejor; la aparición de Carla en su barco lo descoloca y saca a relucir su lado más autoritario, aunque luego este aspecto va cambiando hasta llegar a preocuparse por el destino de la chica; en cada escena somos testigos de cómo le cuesta moverse, amarrar las velas, agacharse o hacer fuerza; Pilar Gamboa brinda una oleada de misterio, no sabemos qué es realmente lo que le sucedió, si ella es inocente o mató a alguien; que por nada del mundo quiera recurrir a la policía nos hace sospechar pero a la vez encarna a una mujer gentil, que se preocupa por el estado de salud de Fernando y en distinta manera también está pasando por una situación complicada. Por último el villano de la historia, encarnado por César Troncoso, se lleva todos los aplausos. Su personaje desde que aparece logra ser insoportable, pesado y charlatán. No acepta un “no” como respuesta, se cree el dueño del lugar pesquero y si en su casa no se hace lo que él dice está claro que las cosas van a terminar mal. Troncoso pone incómodos no sólo a Carla y Fernando, sino también al espectador: se nota que sus objetivos son otros y que no para de tirar comentarios que no llevan a nada sólo para que haya una conversación (que en conclusión es un monólogo de superficialidades).
Casi todo el film se desarrolla dentro del velero y desde el aspecto técnico esto está muy bien logrado. La fotografía a cargo de Guillermo Nieto es bella pero en un punto se torna repetitiva  ya que en la primera parte de la película hay pocos hechos significativos y aburren siempre las mismas escenas. Desde la aparición del guarda costas el suspenso va in crescendo y al estar tan bien construido logra causar nerviosismo. Lo malo es que en su resolución todo se desinfla y uno se esperaba otra cosa. Además constituye un desacierto que al problema de Carla no se le dé más detalles en su explicación.
En lo personal, al ser una película de 77 minutos me hubiese gustado o que no sea tan lenta en su comienzo o que se tomen más minutos para desarrollar lo importante. El final me dejó con sabor a poco y sentí que la idea estaba buenísima pero acabó en algo muy simple.
Como conclusión, “El Pampero” es una buena película que cuenta una historia chiquita con muy buenas interpretaciones actorales. El buen manejo de la tensión la convierte en una opción a tener en cuenta dentro del cine independiente. 


lunes, 7 de agosto de 2017

El origen de la muñeca diabólica

 “Annabelle 2: La Creación” (Annabelle: Creation, 2017) es una película de terror que forma parte del universo de “El Conjuro” (The Conjuring, 2013) y funciona como precuela del film Annabelle dirigido por John R. Leonetti. Esta vez la dirección se encuentra a cargo de David F. Sandberg, conocido por la bien recibida “Cuando las luces se apagan” (Lights Out, 2016) y el guión continúa en manos de Gary Dauberman. El reparto incluye a Talitha Bateman (“Teacup” en La Quinta Ola), Lulu Wilson (“Doris” en Ouija: El Origen del Mal), Stephanie Sigman (“Estrella en 007: Spectre), Anthony LaPaglia, Miranda Otto, Samara Lee, Philippa Coulthard y Grace Fulton. En Estados Unidos se estrenará el 11 de agosto de 2017 mientras que en Argentina llegará el 31 del mismo mes gracias a la distribuidora Warner Bros.


Samuel Mullins, un hombre que se dedica a la fabricación de muñecas, vive tranquilo con su esposa Esther y su pequeña hija Annabelle, apodada Bee. La felicidad dura poco ya que debido a un trágico accidente los Mullins pierden a su hija. Doce años después, Samuel decide dar asilo a la Hermana Charlotte y seis niñas huérfanas. Entre ellas se encuentran las mejores amigas Linda y Janice, esta última padeciente de polio. La curiosidad de Janice hace que se interese por la habitación que pertenecía a Bee, sin tener en cuenta la advertencia de Samuel sobre que a ese cuarto no hay que ingresar. Propiciados por la muñeca Annabelle, sucesos extraños comenzarán a ocurrir en esa casa alejada de la sociedad, siendo Janice la más afectada por ser la débil del grupo.


Luego de ver cómo la muñeca amenazaba la vida de Mía y su bebé Leah en el film del 2014, con un guión soso y pocas escenas realmente aterradoras, es sorprendente encontrarse con una producción que funciona como precuela de ésta y es altamente superior. Se nota muchísimo que el cambio de director funciona para bien: David F. Sandberg brinda una historia original en la que el espectador logra interesarse por las vidas de las niñas huérfanas, en especial las de Linda y Janice. Su deseo de ser adoptadas por los mismos padres y nunca separarse, más la renguera de Janice debido a la polio ya nos hace empatizar desde el comienzo.
En cualquier película de terror, para verdaderamente lograr asustarnos se necesita de una cuidada creación de la atmósfera, música acechante que no da lugar a la armonía y actuaciones creíbles. En esta película cada uno de estos elementos se cumple con creces: las situaciones que van surgiendo son temibles gracias a cómo se usan la oscuridad y los crujidos, la banda sonora de Benjamin Wallfisch sabe poner nervioso al espectador como también respeta los momentos de silencio absoluto y tanto las nenas Talitha Bateman y Lulu Wilson como la monja interpretada por Stephanie Sigman brindan trabajos correctos, destacándose más la primera en el papel de Janice.
El film tiene una referencia a la próxima película del mundo de “El Conjuro” llamada “The Nun” (La Monja), programada para estrenarse en 2018, que fascinará a los fanáticos de este universo. Además la conexión entre Annabelle del 2014 con esta precuela está muy bien enlazada (para disfrutar más/entenderla recomiendo que primero vean la del 2014).
En algunas partes se abusa de los jump scares, generando que los sustos no sean tan efectivos como cuando se decide tomar el tiempo necesario para crear el miedo. Por otro lado los ángulos de cámara y las posiciones de la muñeca resultan un acierto ya que la hacen ver más tétrica de lo que ya es.

“Annabelle 2: La Creación” consigue mantener entretenido al espectador, asustándolo de forma genuina en varias ocasiones. Sólo teniendo en cuenta su ambientación vale la pena pagar la entrada de cine. Si sos fan del terror, no te la pierdas. 


viernes, 4 de agosto de 2017

Lo que deseas tiene consecuencias

“7 Deseos” (Wish Upon, 2017) es una película de “terror” dirigida por John R. Leonetti y escrita por Barbara Marshall. El reparto incluye a Joey King, conocida por Ramona & Beezus (2010), Ki Hong Lee (The Maze Runner, 2014), Shannon Purser (Barb en la serie Stranger Things), Ryan Phillippe, Sydney Park, Mitchell Slaggert, Kevin Hanchard, Alice Lee y Sherilyn Fenn. En Estados Unidos se estrenó el 14 de julio de 2017 mientras que en Argentina llegó a las salas el 27 de ese mismo mes gracias a la distribuidora Digicine.


La historia se centra en Clare, una chica de 17 años que en su infancia vio a su madre cuando se acababa de ahorcar. Ella convive con su padre y tiene dos mejores amigas, Meredith y June. Las tres van a la secundaria y no son para nada populares, por lo cual tienen que soportar las burlas de los demás estudiantes. Un día el papá de Clare, que tiene como hobbie buscar elementos útiles en los cestos de basura, encuentra una caja de música muy peculiar de origen chino. Al regalársela a su hija, Clare la inspecciona y descubre la inscripción “7 deseos”. Sin saber muy bien cómo es el mecanismo, la adolescente comienza a pedir todo lo que siempre quiso para su vida: atención por parte del chico que le gusta, venganza para la persona que más le hace pasar el ridículo en el colegio, buena posición económica, etc. Lo que Clare no sabe es que por cada deseo alguno de sus seres queridos debe pagar con la muerte. Cuando se da cuenta de lo que está pasando, la joven recurre a su compañero asiático para conocer la historia de la caja maldita.


Puse la palabra terror entre comillas porque realmente esta producción no da ni una pizca de miedo, más bien genera carcajadas al ver cada muerte ridícula. Aún no puedo comprender cómo es que llegó a nuestro país calificada para mayores de 16 si ninguna escena impresiona ni sucede algo morboso. Las actuaciones son flojísimas y menos creíbles si se ve al film doblado al español (la mayoría de los cines da la película en esta versión). Pareciera que Joey King, la protagonista, pasó de una infancia con buenas actuaciones a una adolescencia con malos papeles. Su personaje es demasiado tonto, superficial, tarda muchísimo en darse cuenta que los deseos que ella pide están relacionados con las muertes. A la vez se abusa de los clichés de películas dirigidas a un público teen: estudiantes con cierta popularidad que se creen mejores que los demás sólo por ser lindos y engreídos, chica que vive en una casa un poco venida abajo y por eso no es considerada “cool”, un padre que, debido a sus acciones, su hija desea que no la avergüence más, un chico lindo que nunca se fija en la protagonista y deseos estúpidos como ser la más popular de la escuela y ser querida por todos.
En ningún momento uno puede llegar a considerar creíble este relato debido a las situaciones que se van dando. Por ejemplo es imposible que un celular que cae de una gran altura siga funcionando lo más bien o que por tropezarse con una alfombra la cabeza de una personaje quede atravesada por un elemento filoso. Esto sería aceptable en un film que busca parodiar a las películas de terror, pero 7 Deseos parece tomarse en serio a sí mismo como una cinta del género.

Les puedo asegurar que si van a verla con amigos se van a reír muchísimo, es de esas producciones en la que todo está tan mal ejecutado que termina siendo buena por lo mala que es. Encima tiene una escena en el medio de los créditos que hace pensar en la construcción de una secuela. Si es tan descabellada como esta, que sea bienvenida. 


martes, 1 de agosto de 2017

Simios unidos jamás serán vencidos

“El Planeta de los Simios: La Guerra” (War for the Planet of the Apes, 2017) es una película de ciencia ficción que conforma la última parte de la trilogía reboot de esta franquicia. Matt Reeves vuelve a estar a cargo de la dirección y el guión fue obra de él junto a Mark Bomback. El reparto de los monos incluye a Andy Serkis, Karin Konoval, Steve Zahn, Ty Olsson, Terry Notary, Michael Adamthwaite, Judy Greer, Aleks Paunovic, Devyn Dalton, Max Lloyd-Jones y Sara Canning. Por el lado de los humanos están Woody Harrelson, Amiah Miller y Gabriel Chavarria. El film llega a las salas argentinas el 3 de agosto gracias a la distribuidora Fox. Cuenta con un preestreno en la noche del 2 de agosto (algunos cines reestrenan las dos primeras películas para culminar con La Guerra).


La historia se sitúa luego de lo ocurrido en Confrontación, en la cual un simio llamado Koba generó un golpe de Estado hacia César y comenzó la batalla contra los humanos. Ahora el clan de César necesita encontrar refugio ya que está siendo atacado por un grupo de militares comandados por el Coronel. Los seguidores de Koba, por miedo a César, trabajan para los humanos y se dejan llamar “burros”. Después de un hecho que afecta desde lo más profundo a César, él ordena a los simios que comiencen su viaje en busca del desierto (“la tierra prometida”). Su objetivo personal es diferente: César quiere ir en busca del Coronel y cobrar venganza. Los monos Maurice, Luca y Rocket no lo dejarán ir solo y en el recorrido hacia la base militar se encontrarán con una niña que no puede hablar debido a un virus que atenta contra la inteligencia humana.


Después de ser testigos del crecimiento de César en Revolución (2011) y Confrontación (2014), en Guerra vamos a ver a un líder noble que se encuentra en una situación complicada: los humanos quieren exterminarlos, algunos de su grupo lo traicionan y alguien le provoca un odio que rebasa sus propios límites. En la mayoría del film los monos son los protagonistas. Esto podría resultar poco creíble, sin embargo gracias a los increíbles efectos especiales y la gran actuación de Andy Serkis, junto a las demás personas que interpretan a los simios, todo en esta cinta parece muy real, aún más que en las dos primeras. Sumado a la intensa banda sonora y los paisajes nevados que transmiten el frío con sólo ver los copos de nieve en 3D, el espectador se mete de lleno en esta última aventura, no pareciéndole para nada raro que un mono monte a caballo o hable.
Al ver la palabra “guerra” en el título lo que directamente se piensa es que lo central del largometraje va a ser el enfrentamiento entre los simios y los humanos. Si se va al cine con esa idea, la experiencia puede que no sea satisfactoria. La acción trepidante de la segunda parte acá es dejada de lado para darle paso a las metas internas de cada uno de los personajes, a cómo deciden enfrentar lo que les está sucediendo. Tampoco hay que confundirse con el póster: la niña muda no es lo central de la trama ni la gran compañera de César, el conflicto pasa por la supervivencia del más apto, el rol que cumple la naturaleza, la co existencia del bien y del mal y cómo el hombre se cree el dueño superior pero hay cosas que no puede detener, ya sea una enfermedad o la propagación de un virus.
El villano de la historia, el Coronel interpretado por Woody Harrelson, tiene gestos muy teatrales y una escena en particular en la que se la pasa hablando, lo que no concuerda con el tono que tiene la película (poco diálogo y la mayoría con lenguaje de señas). A pesar de ello logra ser temible y dan ganas de matarlo tanto por su trato hacia los simios como por su manera de pensar. Además se incorpora un nuevo personaje que se hace llamar “Simio Malo” y su único rol es el de dar gracia para que no todo sea dramatismo. Al principio es divertido pero a medida que pasan los 140 minutos las risas se evaporan.
“El Planeta de los Simios: La Guerra” brinda un final correcto, enriquecedor y solemne para la trilogía. Aunque es la más lenta de las tres, y quizá no la mejor de todas o la más entretenida, uno queda satisfecho con lo visto. Sin lugar a dudas el simio César será un personaje memorable para todos los cinéfilos.




miércoles, 26 de julio de 2017

Sin poder volver a su hogar

“Dunkerque” (Dunkirk, 2017) es una película bélica dirigida, escrita y coproducida por Christopher Nolan. El reparto incluye a Fionn Whitehead, Harry Styles, Aneurin Barnard, Mark Rylance, Tom Hardy, Cillian Murphy, Barry Keoghan, Kenneth Branagh, Jack Lowden y Tom Glynn-Carney. Llega a las salas argentinas el 27 de julio gracias a la distribuidora Warner Bros. También se la puede disfrutar en formato IMAX ya que fue grabada de esta manera.


Ambientada en la Segunda Guerra Mundial, la película retrata lo que sucedió en las playas de la ciudad francesa de Dunkerque, donde miles y miles de soldados Aliados (británicos y franceses) quedaron rodeados y sin escapatoria debido al ejército alemán. Además se combinan en una narrativa no lineal lo que sucedió en el aire, con las avionetas brindando apoyo a los Aliados, y lo que pasó en el mar, centrándose en Mr Dawson y su hijo Peter. Ellos deciden ir hacia Dunkerque para tratar de salvar a algunos de los soldados, sin embargo en el recorrido tendrán algunas complicaciones. Cada historia tiene un tiempo distinto: lo de la playa pasó en una semana, lo del mar en un día y lo del aire en una hora.


Nos encontramos ante una película que desde su aspecto técnico resulta impecable: la fotografía, las tomas desde el aire, la música con un tic tac enérgico y atrapante de Hans Zimmer, todo está diseñado para transmitir el pánico que sienten esos 400 mil soldados que esperan en el muelle a algún barco salvador, sabiendo también que en cualquier momento les puede caer una bomba encima. Hay escenas en particular que se destacan por la manera de actuar en esa situación límite, pero en este film no hay protagonistas: lo central es la guerra. A pesar del corto tiempo en pantalla, las actuaciones de Mark Rylance, Cillian Murphy y Harry Styles se destacan por sobre los demás, resultando toda una sorpresa el trabajo del cantante de One Direction, al cual Nolan lo eligió sin conocer su éxito.


Muchos críticos desde que la cinta se estrenó en Estados Unidos están proclamando que es una obra de arte, “la mejor película de Nolan hasta la fecha”. Para mí está un poco sobrevalorada: que lo principal sea retratar la guerra deja en segundo plano a las personas y así no se llega a empatizar con ninguno; la línea narrativa desordenada, recurso que le encanta utilizar al director, a veces confunde y uno no llega a dilucidar qué pasó primero y qué después (salvo en excepciones como por ejemplo en la que se ve a un mismo actor en la historia del mar y luego del muelle); el guión casi nulo juega en contra y las escenas desde las avionetas, a pesar de los paisajes hermosos, se alargan innecesariamente y llegan a cansar.
No por esto la película no tiene sus aciertos. La atmósfera hostil está bien lograda, al enemigo se decide no mostrarlo, sino crear la sensación de que en cualquier momento puede aparecer y el instinto de supervivencia está presente en cada minuto, a veces afectando a algún personaje más de lo normal y convirtiéndose en individualista por querer salvar su propio pellejo, con un pensamiento que no es el más certero. Por otra parte también está bien reflejado cómo queda un soldado después de haber presenciado la guerra, cómo por nada del mundo quisiera regresar allí de vuelta y que lo que vivió siempre quedará dentro suyo. Además se puede captar lo que sienten estas personas, que no quieren rendirse y al ser evacuados piensan que la gente los va a abuchear; para ellos la derrota no es una opción.

Dunkerque funciona a la hora de mostrar un hecho no tan conocido de la Segunda Guerra Mundial. A la hora de elegir qué ver de la cartelera hay que tener en cuenta que en esta producción no va a haber acción, sangre y tripas: Nolan recrea el suceso sosteniéndose en el suspenso. Si sos fan de este director seguro te va a encantar, sino es así o no estás acostumbrado a su manera de contar, te puede resultar aburrida en varios momentos. Lo que sí se puede asegurar es que en IMAX gracias a su imagen va a ser muy apreciada. 


viernes, 21 de julio de 2017

El veloz conductor musical

“Baby: El Aprendiz del Crimen” (Baby Driver, 2017) es una película de acción dirigida y escrita por Edgar Wright. El reparto incluye a Ansel Elgort, Kevin Spacey, Lily James, Eiza González, Jamie Foxx, Jon Hamm, Jon Bernthal, CJ Jones, Sky Ferreira, Lance Palmer y Lanny Joon. Llegará a las salas argentinas el 27 de julio de 2017 gracias a la distribuidora Sony Pictures.


Baby es un joven conductor especializado en fugas que trabaja para Doc, el jefe de una organización de crímenes/robos. No lo hace porque quiera, sino porque debe saldar una deuda con él. Debido a un accidente en su infancia, Baby tiene tinnitus (escucha sonidos constantes que no provienen del exterior). Para apaciguar esto, pasa su vida escuchando música con auriculares, a la vez que escucha perfectamente cuando otra persona le está hablando. Acumulando dinero de su arriesgado trabajo, el cual su padre adoptivo no aprueba, la vida de Baby cambia cuando conoce a Débora, una mesera con sus mismos sueños. Cuando Doc comienza a amenazar a Baby, su relación y libertad serán puestas a prueba.


Edgar Wright brinda un espectáculo fenomenal que resulta obligatorio verlo en pantalla grande para cualquier cinéfilo. Ya la excelente secuencia inicial nos anticipa el tono de la película, que combina de manera inteligente la acción, humor, drama y romance. La banda sonora tiene tanto protagonismo como Baby y aporta una frescura inigualable ya que el conductor audaz que logra que los ladrones no sean capturados ya fue tratado en otros filmes. Acá el personaje principal es muy peculiar: callado, con gafas negras y auriculares que nunca saca de sus orejas, se nota que no encaja en el mundo criminal pero su velocidad al estar tras el volante no falla. Doc ve eso en él y lo usa para su beneficio, por lo que aunque Baby salde su deuda sabemos que la relación entre él y su jefe no acabará ahí.
Ansel Elgort como Baby no nos hace tener más dudas de que su futuro como actor será brillante. Su protagónico en Bajo La Misma Estrella (The Fault In Our Stars, 2014) había dado pistas del potencial que tenía. En esta cinta el joven está en su salsa: teniendo en cuenta que en la vida real también es DJ, es genial verlo grabando conversaciones para luego cortar partes, remixarlas y convertirlas en canciones. Sabe transmitir su pasión por la música y desde el principio empatizamos con su personalidad, tan incomprendida para la banda de ladrones.
Lily James como su interés amoroso aporta esa pizca de inocencia que faltaba, es tierna y agradable. Baby desea apartarla de ese mundo del que es parte, pero llega un punto que se hace imposible. Hubiese estado bueno que su relación tenga más desarrollo ya que una decisión que toma ella hacia el final resulta un poco inverosímil, sin embargo la química entre ellos es notoria y consiguen que el espectador quiera verlos triunfar. Por otro lado Jamie Foxx en su papel de “El Loco” logra ser un tipo rudo y atemorizante, se burla de Baby por siempre estar con sus auriculares por lo que aparte de dar la sensación de que es mejor no meterse con él, en las demás escenas causa gracia por su incomprensión hacia el conductor.
El montaje, los planos, el manejo de la cámara, el guión y los colores de ensueño hacen que uno quede maravillado ante semejante propuesta. Tiene elementos modernos pero también se puede considerarla como clásica, atrapa desde el primer minuto, la adrenalina no se detiene y nunca se pierde el ritmo. No es muy común que uno termine de ver una película y tenga ganas de volver a verla para apreciarla aún más, con Baby Driver esto pasa y es gracias al gran trabajo que brinda Edgar Wright y porque producciones así no se ven todos los días.

Autos, tiros, música buenísima en cada escena y actuaciones geniales hacen de Baby Driver una experiencia cinematográfica única que no debe dejarse pasar en cine. El entretenimiento está asegurado. 


miércoles, 19 de julio de 2017

La familia que construyó y perdió

“Después de la Tormenta” (Umi yori mo mada fukaku, 2016) es una película dramática japonesa dirigida y escrita por Hirokazu Koreeda. El reparto incluye a Hiroshi Abe, Yōko Maki, Taiyô Yoshizawa, Kirin Kiki y Satomi Kobayashi. Fue proyectada en la sección “Un Certain Regard” del Festival de Cine de Cannes de 2016. Llegó a las salas argentinas el 29 de junio de 2017 gracias a la distribuidora Distribution Company.


La historia se centra en Ryota, un hombre con planes de vida que no resultaron como él deseaba: ya no es un escritor exitoso, está divorciado, se dedica a ser investigador privado de infidelidades pero todo el dinero que gana lo gasta en apuestas por lo que hace meses que no paga la pensión alimentaria de su hijo Shingo, su padre acaba de morir, su madre vive en un complejo de viviendas y casi no se puede mantener con la pensión que recibe y aparte su ex mujer tiene una nueva pareja y él le pide información a su hijo sobre si realmente ella ama a este nuevo hombre. Gracias a una gran tormenta de verano, Ryota, su ex y su hijo de 11 años quedan esa noche bajo el mismo techo, el de la casa de la abuela paterna del niño, que está muy emocionada por tenerlos a todos juntos allí. La cercanía hará darse cuenta a Ryota de los errores que cometió y las ganas de restablecer el vínculo con Shingo.


Con un guión que combina el humor y el drama, Hirokazu Koreeda se basa en las relaciones familiares, ya sea entre una pareja divorciada, entre padre e hijo, abuela y nieto o entre hermanos para armar esta película sencilla que nos habla de los fracasos, el crecer y no convertirse en lo que uno quería ser, la inmadurez e irresponsabilidad. A pesar de todas las veces en las que se equivocó Ryota, uno puede vislumbrar que realmente quiere ser una buena figura paterna y aún sigue enamorado de Kyoko. Lamentablemente está cegado por las apuestas e incluso las justifica diciendo que para ganar hay que dar dinero, comprándole billetes también a su hijo.
Su madre es la que tiene las respuestas más claras, la que le dice la verdad a Ryota sin dar rodeos y trata a la ex de su hijo de igual manera que a los demás. Algunas de sus líneas son las más graciosas, como cuando expresa que para qué necesita más amigos si a su edad eso sólo significa más funerales. Por otro lado junto con su nieto conforma una de las escenas más emotivas, cuando el chico expresa que quiere ganar la lotería para comprar una casa grande y que todos, tanto su papá, mamá y abuela, puedan vivir juntos.
Toda la película mantiene la sensación de calma, sopor por el día caluroso, tranquilidad. Esto hace que no tenga buen ritmo y la primera mitad, antes de que el tifón comience, se haga larga y un poco aburrida. Cuando deciden que será mejor quedarse en casa de la abuela, las conversaciones entre los personajes captan la atención del espectador, las peleas son creíbles y se puede ver lo insatisfecho que está el protagonista con él mismo. Decepcionado por el presente que vive, la familia que construyó y perdió, el éxito que se esfumó, no quiere que le pase lo mismo a Shingo pero a la vez debe entender qué es lo que hizo que su relación con Kyoko no prosperara y cómo puede convertirse en un buen padre, a pesar de que su ex le dice que él no está hecho para eso.
Con su tono pausado, “Después de la tormenta” nos adentra en la triste realidad de un hombre que aún está a tiempo de cambiar su panorama. Quizás algunas escenas parezcan de relleno, pero lo que se vive desde que comienza la lluvia vale su visionado, que deja reflexionando sobre la vida, los sueños y la realidad.



lunes, 17 de julio de 2017

Él decide cuándo se retira

“Cars 3” es una película animada de Disney y Pixar dirigida por Brian Fee y escrita por Kiel Murray, Bob Peterson y Mike Rich. Conforma la tercera entrega de la franquicia “Cars”, que comenzó en 2006 y tuvo una secuela en 2011. Las voces originales de los autos son puestas por Owen Wilson, Cristela Alonzo, Chris Cooper, Nathan Fillion, Armie Hammer, Larry the Cable Guy, Bonnie Hunt y Bob Peterson. En Estados Unidos se estrenó el 16 de junio de 2017 y gracias a la distribuidora Buena Vista llegó a las salas argentinas el 13 de julio, casi un mes después.


El Rayo McQueen, gran ganador de carreras, empieza a sentir el paso de los años y se ve opacado por Jackson Storm, un auto engreído que pertenece a una nueva camada de vehículos más veloces ya que entrena con la última tecnología del mercado. Estos coches nuevos reemplazan a los veteranos, que sólo tienen dos opciones: o se retiran por sí mismos o son despedidos por sus sponsors. El Rayo no quiere dejar la actividad que más le gusta en la vida, por eso se reúne con Cruz Ramírez, una entrenadora que lo ayudará a ganar la próxima carrera de Florida.


Para este film se decidió hacer de cuenta que la desastrosa segunda parte nunca existió y se optó por contar una buena historia que conserva la nostalgia de la primera película. La grúa Mate por suerte no es protagonista y aparece lo justo y necesario, demostrando la amistad sincera que tiene con el Rayo.
Es muy probable que la mayoría de niños pequeños se pierdan en el relato y sólo se concentren en las escenas de las carreras: hay mucho diálogo que los chicos no siguen y puede que se aburran. Sin embargo para los que ya estamos grandes, que en su momento fuimos a ver la primera entrega y salimos emocionados, esta película saca sonrisas, entretiene y tiene grandes mensajes. McQueen vive una etapa de su vida en la que está lleno de dudas por lo que pasará en su futuro, se siente triste porque ahora la Copa Pistón parece inalcanzable y, debido a un accidente, no quiere que le suceda lo mismo que a su mentor Doc Hudson. A este último se lo menciona casi tanto como al Rayo, brindándole un homenaje tanto al personaje como al ya fallecido Paul Newman, que le puso su voz en el primer film. Aquí también se lo puede escuchar ya que cuando se grabaron sus diálogos en 2006 John Lasseter, director creativo de los estudios Pixar y Disney, también grabó 28 horas de Newman hablando, por lo que en esta película se pudo reutilizar su voz.
Resulta genial que cada auto, tanto los ya conocidos como los que se incorporan, tenga una personalidad bien marcada. Cruz, un coche mujer en un deporte “de hombres”, perdió la oportunidad de triunfar y se dedica a incentivar a los que se preparan para las carreras; se nota que aún tiene una chispa de esperanza por ser ella la que algún día participe en los eventos y no solo sirva para entrenar a los demás. A Storm no le importan los veteranos, se cree el dueño del lugar, el mejor de todos. Chick Hicks sigue siendo tan odioso como en la primera y ahora se dedica a burlarse del Rayo por la televisión (pero claro, él ya no corre). Sally continúa siendo la novia incondicional del Rayo y el nuevo personaje Sterling representa la ambición por querer tener más ventas sin importar lo que le pasa al otro.
Por otra parte, los paisajes son tan hermosos que hasta llegan a parecer reales. La música acompaña muy bien y las carreras son atrapantes (la última resulta emocionante y vas a querer aplaudir con su resultado).

Como en la primera película, Cars 3 tuvo el gran acierto de humanizar a sus autos y esto no puede generar más que empatía hacia el Rayo, su entrenadora Cruz y sus amigos que siempre lo apoyan desde Radiador Springs. Con una premisa sencilla, que se entiende sin ver las anteriores, logra ser conmovedora y divertida. Cars 3 no defrauda y otorga un gran cierre para el tan querido Rayo McQueen. 


sábado, 15 de julio de 2017

Frío extremo en las alturas

“Bajo Cero” (Frozen, 2010) es un thriller dirigido y escrito por Adam Green. Está protagonizado por Emma Bell, Shawn Ashmore y Kevin Zegers. Fue nominada como una de las mejores películas de horror en los Saturn Awards.


Dan Walker y Joe Lynch, amigos de la infancia, junto a Parker (novia de Dan) pasan la tarde de domingo en una estación de esquí del Monte Holliston, ubicado en Massachusetts, Estados Unidos. Al anochecer el lugar está casi desierto porque se avecina una tormenta y se decidió cerrar las aerosillas antes. Los jóvenes necesitan usarlas para bajar por lo que convencen al hombre que las maneja para que los deje subirse. Éste último es reemplazado por un compañero, que por un despiste piensa que ya no queda nadie en las aerosillas y apaga el mecanismo. Al principio los chicos piensan que hay una dificultad técnica temporaria, pero cuando ven que todas las luces se apagan el pánico empieza a acrecentarse. El lugar no abre hasta el viernes que viene y es muy posible que si se quedan ahí mueran congelados.


La película empieza mostrándonos una situación agradable, tres personas pasándola bien esquiando, para luego pasar a algo terrible: están atrapados en la aerosilla, la tormenta se acrecienta, es de noche, ninguno tiene el celular a mano y no hay personas cerca para gritar por ayuda. La tensión está excelentemente construida, uno no puede evitar pensar qué haría en el lugar de ellos, cómo encontraría la forma para sobrevivir. Los personajes tienen aproximadamente 20 años y actúan como tales: al principio tienen conversaciones banales, se ríen porque la chica no mantiene el equilibrio o cuentan anécdotas divertidas, sin embargo cuando se dan cuenta que de alguna manera tienen que salir de esa aerosilla, sus decisiones son apresuradas y pueden ser consideradas como tontas. Hay que tener en cuenta lo que están viviendo: incertidumbre por su futuro, terror, pánico y el pensamiento recurrente de que cualquier acción es mejor que quedarse ahí sentado, con el frío congelándolos.
El escenario en el que se desarrolla la historia logra transmitirnos la agonía que viven los jóvenes: un silencio brutal, oscuridad casi absoluta y una naturaleza bella pero tremendamente despiadada, que sigue su curso con nevadas y vientos más fuertes sin importar las vidas de los tres personajes. Y no sólo al congelamiento se deben enfrentar ya que van surgiendo otros problemas cuyo desenlace no es apto para sensibles. En la hora y media de duración uno se logra meter de lleno en el relato, sufriendo pero a la vez no queriendo sacar los ojos de la pantalla.
Después de que pase un tiempo de su visionado al film se le pueden encontrar fallas como aspectos que resultan poco realistas. A pesar de ello la película otorga un buen entretenimiento, los actores cumplen con su labor y su argumento es tan sencillo como inquietante.

Bajo Cero mantiene un ritmo vertiginoso en el que el miedo se acrecienta presentando más de una escena en la que querrás taparte los ojos. Sin utilizar grandes efectos especiales, la película sin duda te mantendrá pegado al sillón, sin ganas de parpadear y comiéndote las uñas de los nervios. 

PD: no miren el trailer si quieren sorprenderse en la película.


viernes, 14 de julio de 2017

"Lo tengo bajo control"

Hasta El Hueso (To The Bone, 2017) es una película dramática dirigida y escrita por Marti Noxon, que luego de dedicarse a proyectos para la televisión debuta con esta historia semiautobiográfica. El reparto incluye a Lily Collins, Alex Sharp, Carrie Preston, Keanu Reeves, Lili Taylor, Liana Liberato, Leslie Bibb, Kathryn Prescott, Brooke Smith y Ciara Bravo. Fue presentada en el Festival de Cine de Sundance en enero de 2017, donde Netflix adquirió los derechos para distribuirla, estrenándola el 14 de julio de este año por la plataforma.


Ellen es una chica de 20 años que sufre de anorexia nerviosa. Asistió a varios centros de rehabilitación pero su actitud desafiante no le permitió recuperarse. Luego de unos días en casa de su madrastra y hermanastra (su padre nunca aparece en el film), Ellen decide internarse en una casa de tratamiento comandada por el doctor Beckham, conocido por sus métodos poco convencionales. No puede contar con su madre ya que cuando tenía 13 años ésta salió del clóset y se mudó a Phoenix con su pareja, dejándola de lado. En la casa de tratamiento conviven otros seis pacientes y seremos testigos del camino que recorre Ellen allí.
Se nota que Marti Noxon sufrió el desorden alimenticio en carne propia y sabe transmitir las acciones típicas de una persona que sufre esta enfermedad. Ellen se niega a tragar algo que contenga calorías, aumentar de peso sería como el fin del mundo y teme que si come se convierta en una obesa. Lily Collins sobresale por sobre todos los demás: teniendo en cuenta que ella también sufrió en su adolescencia este trastorno, resulta doloroso verla cortar la comida en trozos pequeños, masticar alimentos que le encantan pero negarse a tragarlos, estar midiéndose con dos dedos de la misma mano el diámetro de sus brazos y hacer abdominales excesivos. Desde un primer momento le dice a su hermanastra, la que pareciera más afectada por su situación, que lo tiene todo “bajo control”, sin embargo lo que se ve es diferente.


La actriz bajó de peso para meterse en este papel súper personal y desde los primeros minutos uno desea verla bien. Cerrada contra el mundo, ella tenía una cuenta de Tumblr en la que publicaba dibujos controversiales sobre su enfermedad. Esas imágenes sirvieron de inspiración para que una chica cometiera suicidio, por lo que Ellen debe vivir con la culpa. Sin encontrarle sentido a su existencia, son esos seis pacientes los que le hacen ver las cosas de forma diferente. Una joven esconde su vómito en una bolsa debajo de su cama y para que Ellen guarde su secreto le ofrece laxantes, otra es anoréxica y está embarazada, otra está entubada, etc. El personaje que más se destaca del grupo es Luke, interpretado por Alex Sharp. El chico era feliz siendo bailarín, al tener una lesión en la rodilla comenzó con los problemas alimenticios aunque aún conserva su sentido del humor tan peculiar y se esfuerza en ayudar a Ellen.
Keanu Reeves como el doctor Beckham está desaprovechado: a pesar de tener muy buenas escenas con Collins, en las que le dice que él no la puede salvar si ella no quiere vivir o le aconseja que no se deje llevar por esa voz interior maligna, casi nunca se lo ve trabajando con los pacientes en la casa de tratamiento. El método que emplea resulta raro y hasta peligroso ya que él piensa que a veces la persona tiene que tocar el fondo para darse cuenta que puede perder la vida.


Cuando salió el trailer de la cinta se creía que los trastornos alimenticios se iban a tomar de una forma estereotipada, dándole glamour a tener un cuerpo sin grasas. Por suerte en ningún momento de la hora y 47 minutos que dura Hasta El Hueso se ve a la anorexia de Ellen como algo deseable. La joven vive demacrada, con ojeras pronunciadas, usando ropa holgada y con una contextura física que da impresión. Si sigue así no se va a poder sostener en pie por sí sola y ya sufrió varios desmayos.

Gracias a cómo es llevado el tema, las buenas interpretaciones y el guión que no apela al golpe bajo, To The Bone busca iniciar conversación sobre los desórdenes alimenticios que por muchos años fueron considerados tabú. Triste, realista y cruda, nos hace entender la mentalidad de una persona padeciente y deja un mensaje de esperanza necesario. Ojalá sirva de puntapié inicial para que estas enfermedades dejen de ser ignoradas en la cinematografía. 


jueves, 13 de julio de 2017

Una casa con rituales turbios

“La Novia” (Невеста, 2017) es una película de terror rusa dirigida y escrita por Svyatoslav Podgayevskiy. Está protagonizada por Victoria Agalakova, también actúan Vyacheslav Chepurchenko, Aleksandra Rebenok, Igor Khripunov, Natalia Grinshpun y Victor Solovyev. Llega a las salas argentinas el 20 de julio gracias a la distribuidora BF + Paris Films.


El novio de la joven Nastya, Iván, la lleva a conocer a su familia antes de contraer matrimonio. La casa luce abandonada, llena de polvo y súper oscura.  Allí conviven su padre y su hermana Liza, que es madre de dos niños. Cosas extrañas empiezan a suceder y un día Iván desaparece. Nastya se dará cuenta que quieren utilizarla para un ritual peligroso antes de dar el sí.
La película comienza con un prólogo atrapante ambientado en esa misma casa pero en el siglo XIX: un hombre pintó ojos sobre los párpados de su novia recién fallecida y le saca una foto. Luego la entierra junto a otra jovencita, esta vez viva y pura, para que el alma de la muerta reviva en ese cuerpo. La premisa resultaba muy interesante pero después de esa primera escena se pasa a la actualidad, con Nastya e Iván felizmente enamorados, y no quedan vestigios de terror.
Uno de los tantos desaciertos es haber traído el film doblado al inglés en vez de pasarlo en su idioma original. Se nota mucho que las voces no son las de los actores y resultan ridículas. Pareciera que el director toma al espectador como un tonto porque la pareja protagonista se la pasa tomando malas decisiones o no actuando como uno lo haría, más que nada la chica, que sabe que algo anda mal, se va al auto pero en vez de irse decide salir de vuelta e ir a investigar; tiene celular, pero no lo utiliza; para eliminar al espíritu vengativo ella conoce la solución, la tiene al alcance de su mano sin embargo no hace lo que resolvería el problema. El personaje del novio es de lo más incoherente: si sabés que tu familia hace años que lleva a cabo ese ritual y utilizan a chicas a punto de casarse, ¿por qué vas a llevar a tu novia a la casa sabiendo lo que le harán? No es creíble.
La escenografía luminosa de los primeros minutos en los que conocemos a Nastya e Iván es inexistente cuando llegan a la casa, tan oscura tanto por dentro como en el bosque cercano que a veces se hace difícil distinguir lo que está sucediendo. Se torna aburrida ya que en vez de darle importancia al tema de las fotografías de gente muerta, la película se centra en mostrar a Nastya conociendo la casa misteriosa, obedeciendo sin rechistar lo que le dice Liza y teniendo pesadillas. Ni el espíritu malévolo gritando o la música prepotente generan miedo, los efectos están mal logrados y uno espera que la cinta vuelva a ser intrigante como en su comienzo, una lástima que eso nunca ocurra.

La buena dosis de terror que prometía La Novia no aparece en la aventura de Nastya en el hogar, personaje a la vez chato y sin trasfondo. El director ruso tuvo el desacierto de copiar clichés yankees de películas de terror insulsas y así no aportó nada nuevo al género. Si no la vas a ver, no te perdés de nada. 


miércoles, 12 de julio de 2017

Entre ser un superhéroe o seguir en la secundaria

“Spider-Man: De Regreso a Casa” (Spider-Man: Homecoming, 2017) es una película del Universo Cinematográfico de Marvel dirigida por Jon Watts. Cuenta con cinco guionistas aparte de Watts, estos son: Jonathan Goldstein, John Francis Daley, Christopher Ford, Erik Sommers y Chris McKenna. Luego del Spiderman de Tobey Maguire y Andrew Garfield, Peter Parker en esta ocasión es interpretado por Tom Holland (The Impossible, 2012), que ya se había calzado el traje para “Capitán América: Civil War” (2016). Completan el reparto Jon Favreau, Michael Keaton, Marisa Tomei, Robert Downey Jr, Zendaya, Jacob Batalon, Laura Harrier, Tony Revolori y Donald Glover. Llegó a las salas argentinas el 6 de julio de 2017 gracias a la distribuidora Sony Pictures.


Después de la Batalla de Nueva York en la que Peter estuvo del lado de Iron Man y se enfrentó al Capitán América, el adolescente vuelve a su vida estudiantil y convive con su tía May. Su nuevo mentor Tony Stark le permite quedarse con el traje de Spiderman, pero con la condición de que no se meta en grandes problemas. Peter está ansioso por formar parte de los Vengadores y embarcarse en aventuras más peligrosas, sin embargo Happy, el chofer y guardaespaldas de Tony, nunca se contacta con él ni le responde los mensajes. Con la aparición en el vecindario del villano Vulture, que tiene un traje con alas mecánicas y se dedica al tráfico de armas compuestas por tecnología alienígena, Peter se embarcará en una pelea que puede atentar contra su vida.


Con tantas películas que ya existen de Spiderman, ésta logra ser entretenimiento puro para los adolescentes: nunca habíamos visto a un Spidey con una personalidad tan enérgica, actuando como niño que se debate entre las obligaciones escolares y entre salir a combatir el mal. Tom Holland le da ese toque de frescura ideal al personaje, decidiendo qué hacer a continuación por mero impulso, desobedeciendo a los mayores y a la vez siendo un chico inseguro. La primera parte del film funciona como una comedia en la que se muestra lo que le pasa a Peter como alumno de secundaria, cómo se pone nervioso ante la chica más linda y recibe burlas de los demás compañeros ya que su amigo Ned y él son considerados unos perdedores. En la segunda parte nos metemos más en el enfrentamiento del Buitre con Spidey, las cosas se ponen serias y la secuencia final de la pelea se alarga sin necesidad.
El villano interpretado por Michael Keaton está muy bien construido, podría haber caído en el ridículo por ser un hombre en un traje volador pero esto no sucede. Gracias a un plot twist inesperado y la mirada atemorizante que emplea, además de su ambición y objetivos claros, el actor sale bien parado. No pasa lo mismo con Laura Harrier como Liz, la chica popular e inteligente de la que gusta Peter. La subtrama está desaprovechada y la química entre ellos casi no existe. Al haber visto lo excelente que congeniaban el Spiderman de Andrew Garfield con la Gwen Stacy de Emma Stone, acá la mínima interacción de los personajes deja mucho que desear.
Las secuencias de acción, esparcidas a lo largo de los 130 minutos, son impresionantes gracias al buen uso de los efectos especiales y de la correcta banda sonora. El traje de Spidey nunca estuvo tan bien hecho como en este film, parece irrompible y se adapta a la perfección al cuerpo de nuestro héroe.
Por lo que se veía en los trailers daba la impresión que Robert Downey Jr como Iron Man iba a tener el mismo protagonismo que Spiderman. Por suerte no es así y Tony tiene una mínima aparición, hasta su chofer aparece más que él. Eso sí: al no contar la historia de origen del superhéroe arácnido, a veces se siente como que la única motivación de Peter por combatir el crimen es para que Iron Man lo apruebe y le permita pertenecer al grupo de los Vengadores. Mencionar más explícitamente lo que le ocurrió al tío Ben, sin tomarse demasiados minutos, no hubiese estado mal.

En algunas ocasiones los chistes básicos del mejor amigo de Peter llegan a cansar y no se entiende qué se pretendió hacer con el papel de Zendaya. A pesar de ello, la película tiene grandes momentos cómicos y de acción que logran atrapar a los millennials. El carisma de Tom Holland ayuda mucho y, luego de ver esta cinta, uno queda ansioso por verlo en más aventuras con su traje arácnido. 


martes, 11 de julio de 2017

Dejado de lado por su propio país

“Yo, Daniel Blake” (I, Daniel Blake, 2016) es una película dramática dirigida por Ken Loach y escrita por Paul Laverty. Está protagonizada por Dave Johns y Hayley Squires. Ganó la Palma de Oro del Festival de Cannes en 2016. Llegó a las salas argentinas el 22 de junio de 2017 gracias a la distribuidora Mont Blanc.


El inglés de 59 años Daniel Blake es un carpintero viudo que debido a un ataque cardíaco por recomendación de su médico no puede volver a trabajar. Daniel se dirige a Seguridad Social para conseguir una pensión, pero allí la administración lo obliga a conseguir un empleo, caso contrario recibirá una sanción. En su camino se cruzará Katie, una madre soltera con dos niños que tuvo que mudarse de Londres a Newcastle. Ella también la está pasando mal, no tiene dinero para pagar la comida de sus hijos y no sabe cómo salir adelante. La insensibilidad del sistema burocrático estatal de Gran Bretaña complicará las vidas de estas dos personas, tanto en lo espiritual como en la salud.


Loach consigue retratar con éxito cómo Inglaterra no respeta a sus habitantes cuando tienen un problema, cómo no los escucha ni les brinda una salida. Por un lado tenemos a Blake, una persona vieja que necesita de esa pensión para pagar sus impuestos, y por el otro está Katie, una mujer vulnerable que desea darles a sus hijos lo mejor, pero encontrar trabajo resulta dificilísimo. A través de un guión que plantea situaciones realistas, somos testigos de la poca solidaridad que hay hacia el prójimo. Daniel tiene que completar formularios por Internet, él nunca usó una computadora, sin embargo lo dejan solo luego de darle una explicación rápida y que haga lo que pueda. Cuando llama por teléfono lo tienen horas y horas esperando en línea con una musiquita potente, esa plata por esperar todo ese tiempo nunca será devuelta. Y lo que es peor, si milagrosamente lo atienden, no saben brindar una solución.
Dave Johns está perfecto en su papel, uno empatiza desde los primeros minutos y da bronca cómo es tratado en la oficina de empleo. Se hace lo que ellos digan, no interesa lo que uno plantee. Hayley Squires como Katie logra transmitir el dolor y vergüenza que está sufriendo. La escena en la que se quiebra refleja la crudeza de su estado y nos prepara para su triste destino ya que pareciera que no hay otra manera de prosperar.
La película constituye una denuncia social donde la política está involucrada. Llama a que nos preguntemos cómo llegamos a ser así, por qué el sistema hace darle mil vueltas a un anciano que tendría que gozar de la pensión que merece porque realmente no puede en la actualidad volver a trabajar. Es muy humana, aunque se critique a la burocracia inglesa cualquier argentino se puede sentir identificado con algo de todo lo que le sucede a Blake.
Algunas escenas son graciosas y otras duras, de cualquier forma el mensaje oculto se vislumbra: la clase obrera es la que siempre sale perjudicada, la que tiene que luchar para hacer valer sus derechos. Durante los 100 minutos de duración nos damos cuenta de las incoherencias que plantean los funcionarios, a los que no se puede contradecir porque sino lo consideran como que estás armando un “escándalo” y llaman a la policía. Por otro lado, en los vecinos de Blake, que siempre lo hacen enojar por dejar la basura afuera de su casa, se puede captar una crítica hacia las grandes marcas: ellos compran de la misma fábrica unas zapatillas de igual calidad que las de los negocios y la venden a un precio menor.

“Yo, Daniel Blake” invita a reflexionar sobre el mercado laboral actual, la falta de oportunidades y la indiferencia implícita de los sectores altos a los bajos. Un film duro, emotivo y con personajes bien construidos. Su final puede ser previsible para muchos, de igual manera el efecto que deja es demoledor.


lunes, 10 de julio de 2017

La vida de la poetisa

“Una Serena Pasión” (A Quiet Passion, 2016) es una película inglesa biográfica de Emily Dickinson, cuyos poemas tuvieron gran reconocimiento luego de su muerte. Está dirigida y escrita por Terence Davies. Protagonizada por Cynthia Nixon, el reparto incluye a Jennifer Ehle, Duncan Duff, Keith Carradine, Emma Bell, Joanna Bacon, Jodhi May, Annette Badland, Eric Loren y Simone Milsdochter. Llegó a las salas argentinas el 6 de julio de 2017 gracias a la distribuidora Ifa Cinema.


Durante los 125 minutos seremos testigos de la vida que llevó la estadounidense Emily Dickinson, que casi no salía de su hogar, escribía poemas desde las tres de la mañana hasta el amanecer, le costaba relacionarse con las personas, no encajaba en el mundo y su comportamiento iba en contra de las reglas religiosas. Emily nació en 1803, asistió a un seminario sólo de mujeres en su juventud y luego vivió en la casa de sus padres, ubicada en Amherst, pueblo en el estado de Massachusetts. Su padre Edward era un serio abogado que no estaba de acuerdo con la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, su hermano mayor también se convirtió en abogado y se casó con Susan Huntington Gilbert, los dos vivieron en la casa de al lado de Emily. La madre de Emily pareciera que no existía en el hogar ya que casi no hablaba, su mirada era vacía. La mayor confidente de la poeta era su hermana menor Lavinia, “Vinnie” para los familiares. Ella estuvo siempre para Emily, soportó sus cambios de humor y escuchó sus confidencias. Emily nunca se casó y murió en 1886 debido a un fallo renal en su momento incurable.
La película se toma pocos minutos para mostrar a la joven Emily, interpretada por Emma Bell. Lo que veremos será su vida de mayor, que no tuvo momentos memorables salvo cuando la poeta no podía mantener sus pensamientos para sí misma y sorprendía con sus ideas feministas o sus ganas de vestirse de blanco aunque era época de luto. Lo demás, a pesar de las buenas interpretaciones y correcto vestuario, resulta muy soporífero. El ritmo en esta historia es inexistente, en el guión se abusa de los poemas de la escritora, y realmente en el film no pasa casi nada. No se llega a comprender por qué a Emily no le gustaba salir de su casa, qué la motivaba o por qué trataba mal a la mayoría de las personas. Hay muchas escenas largas, en ocasiones mucho palabrerío o silencio extenso, lo que hace que uno se empiece a inquietar en la butaca y termine viendo el reloj para fijarse cuándo termina.
Es interesante ver al principio cómo Emily llama a su familia para que la retiren del seminario femenino “por enfermedad”, cuando en realidad estaba bien de salud y las ganas de querer irse se debían a que la doctrina religiosa no iba con ella; otro gran momento sucede cuando el editor del periódico publica algunos de sus poemas de forma anónima, porque en esa época una mujer no podía tener ese rol. Además de ser publicados con cambios de puntuación, sin consultarle a la autora. Lo decepcionante es que estas situaciones sean escasas y se rellenen los minutos con la nada misma.

Una Serena Pasión definitivamente no es para ser vista por cualquier persona, no tiene el dinamismo de otros films de época que enganchan en todo momento. Si no sos admirador de la vida de la poetisa te va a resultar un bodrio. Si querés adentrarte en su mundo, mejor leé su biografía.