miércoles, 26 de julio de 2017

Sin poder volver a su hogar

“Dunkerque” (Dunkirk, 2017) es una película bélica dirigida, escrita y coproducida por Christopher Nolan. El reparto incluye a Fionn Whitehead, Harry Styles, Aneurin Barnard, Mark Rylance, Tom Hardy, Cillian Murphy, Barry Keoghan, Kenneth Branagh, Jack Lowden y Tom Glynn-Carney. Llega a las salas argentinas el 27 de julio gracias a la distribuidora Warner Bros. También se la puede disfrutar en formato IMAX ya que fue grabada de esta manera.


Ambientada en la Segunda Guerra Mundial, la película retrata lo que sucedió en las playas de la ciudad francesa de Dunkerque, donde miles y miles de soldados Aliados (británicos y franceses) quedaron rodeados y sin escapatoria debido al ejército alemán. Además se combinan en una narrativa no lineal lo que sucedió en el aire, con las avionetas brindando apoyo a los Aliados, y lo que pasó en el mar, centrándose en Mr Dawson y su hijo Peter. Ellos deciden ir hacia Dunkerque para tratar de salvar a algunos de los soldados, sin embargo en el recorrido tendrán algunas complicaciones. Cada historia tiene un tiempo distinto: lo de la playa pasó en una semana, lo del mar en un día y lo del aire en una hora.


Nos encontramos ante una película que desde su aspecto técnico resulta impecable: la fotografía, las tomas desde el aire, la música con un tic tac enérgico y atrapante de Hans Zimmer, todo está diseñado para transmitir el pánico que sienten esos 400 mil soldados que esperan en el muelle a algún barco salvador, sabiendo también que en cualquier momento les puede caer una bomba encima. Hay escenas en particular que se destacan por la manera de actuar en esa situación límite, pero en este film no hay protagonistas: lo central es la guerra. A pesar del corto tiempo en pantalla, las actuaciones de Mark Rylance, Cillian Murphy y Harry Styles se destacan por sobre los demás, resultando toda una sorpresa el trabajo del cantante de One Direction, al cual Nolan lo eligió sin conocer su éxito.


Muchos críticos desde que la cinta se estrenó en Estados Unidos están proclamando que es una obra de arte, “la mejor película de Nolan hasta la fecha”. Para mí está un poco sobrevalorada: que lo principal sea retratar la guerra deja en segundo plano a las personas y así no se llega a empatizar con ninguno; la línea narrativa desordenada, recurso que le encanta utilizar al director, a veces confunde y uno no llega a dilucidar qué pasó primero y qué después (salvo en excepciones como por ejemplo en la que se ve a un mismo actor en la historia del mar y luego del muelle); el guión casi nulo juega en contra y las escenas desde las avionetas, a pesar de los paisajes hermosos, se alargan innecesariamente y llegan a cansar.
No por esto la película no tiene sus aciertos. La atmósfera hostil está bien lograda, al enemigo se decide no mostrarlo, sino crear la sensación de que en cualquier momento puede aparecer y el instinto de supervivencia está presente en cada minuto, a veces afectando a algún personaje más de lo normal y convirtiéndose en individualista por querer salvar su propio pellejo, con un pensamiento que no es el más certero. Por otra parte también está bien reflejado cómo queda un soldado después de haber presenciado la guerra, cómo por nada del mundo quisiera regresar allí de vuelta y que lo que vivió siempre quedará dentro suyo. Además se puede captar lo que sienten estas personas, que no quieren rendirse y al ser evacuados piensan que la gente los va a abuchear; para ellos la derrota no es una opción.

Dunkerque funciona a la hora de mostrar un hecho no tan conocido de la Segunda Guerra Mundial. A la hora de elegir qué ver de la cartelera hay que tener en cuenta que en esta producción no va a haber acción, sangre y tripas: Nolan recrea el suceso sosteniéndose en el suspenso. Si sos fan de este director seguro te va a encantar, sino es así o no estás acostumbrado a su manera de contar, te puede resultar aburrida en varios momentos. Lo que sí se puede asegurar es que en IMAX gracias a su imagen va a ser muy apreciada. 


viernes, 21 de julio de 2017

El veloz conductor musical

“Baby: El Aprendiz del Crimen” (Baby Driver, 2017) es una película de acción dirigida y escrita por Edgar Wright. El reparto incluye a Ansel Elgort, Kevin Spacey, Lily James, Eiza González, Jamie Foxx, Jon Hamm, Jon Bernthal, CJ Jones, Sky Ferreira, Lance Palmer y Lanny Joon. Llegará a las salas argentinas el 27 de julio de 2017 gracias a la distribuidora Sony Pictures.


Baby es un joven conductor especializado en fugas que trabaja para Doc, el jefe de una organización de crímenes/robos. No lo hace porque quiera, sino porque debe saldar una deuda con él. Debido a un accidente en su infancia, Baby tiene tinnitus (escucha sonidos constantes que no provienen del exterior). Para apaciguar esto, pasa su vida escuchando música con auriculares, a la vez que escucha perfectamente cuando otra persona le está hablando. Acumulando dinero de su arriesgado trabajo, el cual su padre adoptivo no aprueba, la vida de Baby cambia cuando conoce a Débora, una mesera con sus mismos sueños. Cuando Doc comienza a amenazar a Baby, su relación y libertad serán puestas a prueba.


Edgar Wright brinda un espectáculo fenomenal que resulta obligatorio verlo en pantalla grande para cualquier cinéfilo. Ya la excelente secuencia inicial nos anticipa el tono de la película, que combina de manera inteligente la acción, humor, drama y romance. La banda sonora tiene tanto protagonismo como Baby y aporta una frescura inigualable ya que el conductor audaz que logra que los ladrones no sean capturados ya fue tratado en otros filmes. Acá el personaje principal es muy peculiar: callado, con gafas negras y auriculares que nunca saca de sus orejas, se nota que no encaja en el mundo criminal pero su velocidad al estar tras el volante no falla. Doc ve eso en él y lo usa para su beneficio, por lo que aunque Baby salde su deuda sabemos que la relación entre él y su jefe no acabará ahí.
Ansel Elgort como Baby no nos hace tener más dudas de que su futuro como actor será brillante. Su protagónico en Bajo La Misma Estrella (The Fault In Our Stars, 2014) había dado pistas del potencial que tenía. En esta cinta el joven está en su salsa: teniendo en cuenta que en la vida real también es DJ, es genial verlo grabando conversaciones para luego cortar partes, remixarlas y convertirlas en canciones. Sabe transmitir su pasión por la música y desde el principio empatizamos con su personalidad, tan incomprendida para la banda de ladrones.
Lily James como su interés amoroso aporta esa pizca de inocencia que faltaba, es tierna y agradable. Baby desea apartarla de ese mundo del que es parte, pero llega un punto que se hace imposible. Hubiese estado bueno que su relación tenga más desarrollo ya que una decisión que toma ella hacia el final resulta un poco inverosímil, sin embargo la química entre ellos es notoria y consiguen que el espectador quiera verlos triunfar. Por otro lado Jamie Foxx en su papel de “El Loco” logra ser un tipo rudo y atemorizante, se burla de Baby por siempre estar con sus auriculares por lo que aparte de dar la sensación de que es mejor no meterse con él, en las demás escenas causa gracia por su incomprensión hacia el conductor.
El montaje, los planos, el manejo de la cámara, el guión y los colores de ensueño hacen que uno quede maravillado ante semejante propuesta. Tiene elementos modernos pero también se puede considerarla como clásica, atrapa desde el primer minuto, la adrenalina no se detiene y nunca se pierde el ritmo. No es muy común que uno termine de ver una película y tenga ganas de volver a verla para apreciarla aún más, con Baby Driver esto pasa y es gracias al gran trabajo que brinda Edgar Wright y porque producciones así no se ven todos los días.

Autos, tiros, música buenísima en cada escena y actuaciones geniales hacen de Baby Driver una experiencia cinematográfica única que no debe dejarse pasar en cine. El entretenimiento está asegurado. 


miércoles, 19 de julio de 2017

La familia que construyó y perdió

“Después de la Tormenta” (Umi yori mo mada fukaku, 2016) es una película dramática japonesa dirigida y escrita por Hirokazu Koreeda. El reparto incluye a Hiroshi Abe, Yōko Maki, Taiyô Yoshizawa, Kirin Kiki y Satomi Kobayashi. Fue proyectada en la sección “Un Certain Regard” del Festival de Cine de Cannes de 2016. Llegó a las salas argentinas el 29 de junio de 2017 gracias a la distribuidora Distribution Company.


La historia se centra en Ryota, un hombre con planes de vida que no resultaron como él deseaba: ya no es un escritor exitoso, está divorciado, se dedica a ser investigador privado de infidelidades pero todo el dinero que gana lo gasta en apuestas por lo que hace meses que no paga la pensión alimentaria de su hijo Shingo, su padre acaba de morir, su madre vive en un complejo de viviendas y casi no se puede mantener con la pensión que recibe y aparte su ex mujer tiene una nueva pareja y él le pide información a su hijo sobre si realmente ella ama a este nuevo hombre. Gracias a una gran tormenta de verano, Ryota, su ex y su hijo de 11 años quedan esa noche bajo el mismo techo, el de la casa de la abuela paterna del niño, que está muy emocionada por tenerlos a todos juntos allí. La cercanía hará darse cuenta a Ryota de los errores que cometió y las ganas de restablecer el vínculo con Shingo.


Con un guión que combina el humor y el drama, Hirokazu Koreeda se basa en las relaciones familiares, ya sea entre una pareja divorciada, entre padre e hijo, abuela y nieto o entre hermanos para armar esta película sencilla que nos habla de los fracasos, el crecer y no convertirse en lo que uno quería ser, la inmadurez e irresponsabilidad. A pesar de todas las veces en las que se equivocó Ryota, uno puede vislumbrar que realmente quiere ser una buena figura paterna y aún sigue enamorado de Kyoko. Lamentablemente está cegado por las apuestas e incluso las justifica diciendo que para ganar hay que dar dinero, comprándole billetes también a su hijo.
Su madre es la que tiene las respuestas más claras, la que le dice la verdad a Ryota sin dar rodeos y trata a la ex de su hijo de igual manera que a los demás. Algunas de sus líneas son las más graciosas, como cuando expresa que para qué necesita más amigos si a su edad eso sólo significa más funerales. Por otro lado junto con su nieto conforma una de las escenas más emotivas, cuando el chico expresa que quiere ganar la lotería para comprar una casa grande y que todos, tanto su papá, mamá y abuela, puedan vivir juntos.
Toda la película mantiene la sensación de calma, sopor por el día caluroso, tranquilidad. Esto hace que no tenga buen ritmo y la primera mitad, antes de que el tifón comience, se haga larga y un poco aburrida. Cuando deciden que será mejor quedarse en casa de la abuela, las conversaciones entre los personajes captan la atención del espectador, las peleas son creíbles y se puede ver lo insatisfecho que está el protagonista con él mismo. Decepcionado por el presente que vive, la familia que construyó y perdió, el éxito que se esfumó, no quiere que le pase lo mismo a Shingo pero a la vez debe entender qué es lo que hizo que su relación con Kyoko no prosperara y cómo puede convertirse en un buen padre, a pesar de que su ex le dice que él no está hecho para eso.
Con su tono pausado, “Después de la tormenta” nos adentra en la triste realidad de un hombre que aún está a tiempo de cambiar su panorama. Quizás algunas escenas parezcan de relleno, pero lo que se vive desde que comienza la lluvia vale su visionado, que deja reflexionando sobre la vida, los sueños y la realidad.



lunes, 17 de julio de 2017

Él decide cuándo se retira

“Cars 3” es una película animada de Disney y Pixar dirigida por Brian Fee y escrita por Kiel Murray, Bob Peterson y Mike Rich. Conforma la tercera entrega de la franquicia “Cars”, que comenzó en 2006 y tuvo una secuela en 2011. Las voces originales de los autos son puestas por Owen Wilson, Cristela Alonzo, Chris Cooper, Nathan Fillion, Armie Hammer, Larry the Cable Guy, Bonnie Hunt y Bob Peterson. En Estados Unidos se estrenó el 16 de junio de 2017 y gracias a la distribuidora Buena Vista llegó a las salas argentinas el 13 de julio, casi un mes después.


El Rayo McQueen, gran ganador de carreras, empieza a sentir el paso de los años y se ve opacado por Jackson Storm, un auto engreído que pertenece a una nueva camada de vehículos más veloces ya que entrena con la última tecnología del mercado. Estos coches nuevos reemplazan a los veteranos, que sólo tienen dos opciones: o se retiran por sí mismos o son despedidos por sus sponsors. El Rayo no quiere dejar la actividad que más le gusta en la vida, por eso se reúne con Cruz Ramírez, una entrenadora que lo ayudará a ganar la próxima carrera de Florida.


Para este film se decidió hacer de cuenta que la desastrosa segunda parte nunca existió y se optó por contar una buena historia que conserva la nostalgia de la primera película. La grúa Mate por suerte no es protagonista y aparece lo justo y necesario, demostrando la amistad sincera que tiene con el Rayo.
Es muy probable que la mayoría de niños pequeños se pierdan en el relato y sólo se concentren en las escenas de las carreras: hay mucho diálogo que los chicos no siguen y puede que se aburran. Sin embargo para los que ya estamos grandes, que en su momento fuimos a ver la primera entrega y salimos emocionados, esta película saca sonrisas, entretiene y tiene grandes mensajes. McQueen vive una etapa de su vida en la que está lleno de dudas por lo que pasará en su futuro, se siente triste porque ahora la Copa Pistón parece inalcanzable y, debido a un accidente, no quiere que le suceda lo mismo que a su mentor Doc Hudson. A este último se lo menciona casi tanto como al Rayo, brindándole un homenaje tanto al personaje como al ya fallecido Paul Newman, que le puso su voz en el primer film. Aquí también se lo puede escuchar ya que cuando se grabaron sus diálogos en 2006 John Lasseter, director creativo de los estudios Pixar y Disney, también grabó 28 horas de Newman hablando, por lo que en esta película se pudo reutilizar su voz.
Resulta genial que cada auto, tanto los ya conocidos como los que se incorporan, tenga una personalidad bien marcada. Cruz, un coche mujer en un deporte “de hombres”, perdió la oportunidad de triunfar y se dedica a incentivar a los que se preparan para las carreras; se nota que aún tiene una chispa de esperanza por ser ella la que algún día participe en los eventos y no solo sirva para entrenar a los demás. A Storm no le importan los veteranos, se cree el dueño del lugar, el mejor de todos. Chick Hicks sigue siendo tan odioso como en la primera y ahora se dedica a burlarse del Rayo por la televisión (pero claro, él ya no corre). Sally continúa siendo la novia incondicional del Rayo y el nuevo personaje Sterling representa la ambición por querer tener más ventas sin importar lo que le pasa al otro.
Por otra parte, los paisajes son tan hermosos que hasta llegan a parecer reales. La música acompaña muy bien y las carreras son atrapantes (la última resulta emocionante y vas a querer aplaudir con su resultado).

Como en la primera película, Cars 3 tuvo el gran acierto de humanizar a sus autos y esto no puede generar más que empatía hacia el Rayo, su entrenadora Cruz y sus amigos que siempre lo apoyan desde Radiador Springs. Con una premisa sencilla, que se entiende sin ver las anteriores, logra ser conmovedora y divertida. Cars 3 no defrauda y otorga un gran cierre para el tan querido Rayo McQueen. 


sábado, 15 de julio de 2017

Frío extremo en las alturas

“Bajo Cero” (Frozen, 2010) es un thriller dirigido y escrito por Adam Green. Está protagonizado por Emma Bell, Shawn Ashmore y Kevin Zegers. Fue nominada como una de las mejores películas de horror en los Saturn Awards.


Dan Walker y Joe Lynch, amigos de la infancia, junto a Parker (novia de Dan) pasan la tarde de domingo en una estación de esquí del Monte Holliston, ubicado en Massachusetts, Estados Unidos. Al anochecer el lugar está casi desierto porque se avecina una tormenta y se decidió cerrar las aerosillas antes. Los jóvenes necesitan usarlas para bajar por lo que convencen al hombre que las maneja para que los deje subirse. Éste último es reemplazado por un compañero, que por un despiste piensa que ya no queda nadie en las aerosillas y apaga el mecanismo. Al principio los chicos piensan que hay una dificultad técnica temporaria, pero cuando ven que todas las luces se apagan el pánico empieza a acrecentarse. El lugar no abre hasta el viernes que viene y es muy posible que si se quedan ahí mueran congelados.


La película empieza mostrándonos una situación agradable, tres personas pasándola bien esquiando, para luego pasar a algo terrible: están atrapados en la aerosilla, la tormenta se acrecienta, es de noche, ninguno tiene el celular a mano y no hay personas cerca para gritar por ayuda. La tensión está excelentemente construida, uno no puede evitar pensar qué haría en el lugar de ellos, cómo encontraría la forma para sobrevivir. Los personajes tienen aproximadamente 20 años y actúan como tales: al principio tienen conversaciones banales, se ríen porque la chica no mantiene el equilibrio o cuentan anécdotas divertidas, sin embargo cuando se dan cuenta que de alguna manera tienen que salir de esa aerosilla, sus decisiones son apresuradas y pueden ser consideradas como tontas. Hay que tener en cuenta lo que están viviendo: incertidumbre por su futuro, terror, pánico y el pensamiento recurrente de que cualquier acción es mejor que quedarse ahí sentado, con el frío congelándolos.
El escenario en el que se desarrolla la historia logra transmitirnos la agonía que viven los jóvenes: un silencio brutal, oscuridad casi absoluta y una naturaleza bella pero tremendamente despiadada, que sigue su curso con nevadas y vientos más fuertes sin importar las vidas de los tres personajes. Y no sólo al congelamiento se deben enfrentar ya que van surgiendo otros problemas cuyo desenlace no es apto para sensibles. En la hora y media de duración uno se logra meter de lleno en el relato, sufriendo pero a la vez no queriendo sacar los ojos de la pantalla.
Después de que pase un tiempo de su visionado al film se le pueden encontrar fallas como aspectos que resultan poco realistas. A pesar de ello la película otorga un buen entretenimiento, los actores cumplen con su labor y su argumento es tan sencillo como inquietante.

Bajo Cero mantiene un ritmo vertiginoso en el que el miedo se acrecienta presentando más de una escena en la que querrás taparte los ojos. Sin utilizar grandes efectos especiales, la película sin duda te mantendrá pegado al sillón, sin ganas de parpadear y comiéndote las uñas de los nervios. 

PD: no miren el trailer si quieren sorprenderse en la película.


viernes, 14 de julio de 2017

"Lo tengo bajo control"

Hasta El Hueso (To The Bone, 2017) es una película dramática dirigida y escrita por Marti Noxon, que luego de dedicarse a proyectos para la televisión debuta con esta historia semiautobiográfica. El reparto incluye a Lily Collins, Alex Sharp, Carrie Preston, Keanu Reeves, Lili Taylor, Liana Liberato, Leslie Bibb, Kathryn Prescott, Brooke Smith y Ciara Bravo. Fue presentada en el Festival de Cine de Sundance en enero de 2017, donde Netflix adquirió los derechos para distribuirla, estrenándola el 14 de julio de este año por la plataforma.


Ellen es una chica de 20 años que sufre de anorexia nerviosa. Asistió a varios centros de rehabilitación pero su actitud desafiante no le permitió recuperarse. Luego de unos días en casa de su madrastra y hermanastra (su padre nunca aparece en el film), Ellen decide internarse en una casa de tratamiento comandada por el doctor Beckham, conocido por sus métodos poco convencionales. No puede contar con su madre ya que cuando tenía 13 años ésta salió del clóset y se mudó a Phoenix con su pareja, dejándola de lado. En la casa de tratamiento conviven otros seis pacientes y seremos testigos del camino que recorre Ellen allí.
Se nota que Marti Noxon sufrió el desorden alimenticio en carne propia y sabe transmitir las acciones típicas de una persona que sufre esta enfermedad. Ellen se niega a tragar algo que contenga calorías, aumentar de peso sería como el fin del mundo y teme que si come se convierta en una obesa. Lily Collins sobresale por sobre todos los demás: teniendo en cuenta que ella también sufrió en su adolescencia este trastorno, resulta doloroso verla cortar la comida en trozos pequeños, masticar alimentos que le encantan pero negarse a tragarlos, estar midiéndose con dos dedos de la misma mano el diámetro de sus brazos y hacer abdominales excesivos. Desde un primer momento le dice a su hermanastra, la que pareciera más afectada por su situación, que lo tiene todo “bajo control”, sin embargo lo que se ve es diferente.


La actriz bajó de peso para meterse en este papel súper personal y desde los primeros minutos uno desea verla bien. Cerrada contra el mundo, ella tenía una cuenta de Tumblr en la que publicaba dibujos controversiales sobre su enfermedad. Esas imágenes sirvieron de inspiración para que una chica cometiera suicidio, por lo que Ellen debe vivir con la culpa. Sin encontrarle sentido a su existencia, son esos seis pacientes los que le hacen ver las cosas de forma diferente. Una joven esconde su vómito en una bolsa debajo de su cama y para que Ellen guarde su secreto le ofrece laxantes, otra es anoréxica y está embarazada, otra está entubada, etc. El personaje que más se destaca del grupo es Luke, interpretado por Alex Sharp. El chico era feliz siendo bailarín, al tener una lesión en la rodilla comenzó con los problemas alimenticios aunque aún conserva su sentido del humor tan peculiar y se esfuerza en ayudar a Ellen.
Keanu Reeves como el doctor Beckham está desaprovechado: a pesar de tener muy buenas escenas con Collins, en las que le dice que él no la puede salvar si ella no quiere vivir o le aconseja que no se deje llevar por esa voz interior maligna, casi nunca se lo ve trabajando con los pacientes en la casa de tratamiento. El método que emplea resulta raro y hasta peligroso ya que él piensa que a veces la persona tiene que tocar el fondo para darse cuenta que puede perder la vida.


Cuando salió el trailer de la cinta se creía que los trastornos alimenticios se iban a tomar de una forma estereotipada, dándole glamour a tener un cuerpo sin grasas. Por suerte en ningún momento de la hora y 47 minutos que dura Hasta El Hueso se ve a la anorexia de Ellen como algo deseable. La joven vive demacrada, con ojeras pronunciadas, usando ropa holgada y con una contextura física que da impresión. Si sigue así no se va a poder sostener en pie por sí sola y ya sufrió varios desmayos.

Gracias a cómo es llevado el tema, las buenas interpretaciones y el guión que no apela al golpe bajo, To The Bone busca iniciar conversación sobre los desórdenes alimenticios que por muchos años fueron considerados tabú. Triste, realista y cruda, nos hace entender la mentalidad de una persona padeciente y deja un mensaje de esperanza necesario. Ojalá sirva de puntapié inicial para que estas enfermedades dejen de ser ignoradas en la cinematografía. 


jueves, 13 de julio de 2017

Una casa con rituales turbios

“La Novia” (Невеста, 2017) es una película de terror rusa dirigida y escrita por Svyatoslav Podgayevskiy. Está protagonizada por Victoria Agalakova, también actúan Vyacheslav Chepurchenko, Aleksandra Rebenok, Igor Khripunov, Natalia Grinshpun y Victor Solovyev. Llega a las salas argentinas el 20 de julio gracias a la distribuidora BF + Paris Films.


El novio de la joven Nastya, Iván, la lleva a conocer a su familia antes de contraer matrimonio. La casa luce abandonada, llena de polvo y súper oscura.  Allí conviven su padre y su hermana Liza, que es madre de dos niños. Cosas extrañas empiezan a suceder y un día Iván desaparece. Nastya se dará cuenta que quieren utilizarla para un ritual peligroso antes de dar el sí.
La película comienza con un prólogo atrapante ambientado en esa misma casa pero en el siglo XIX: un hombre pintó ojos sobre los párpados de su novia recién fallecida y le saca una foto. Luego la entierra junto a otra jovencita, esta vez viva y pura, para que el alma de la muerta reviva en ese cuerpo. La premisa resultaba muy interesante pero después de esa primera escena se pasa a la actualidad, con Nastya e Iván felizmente enamorados, y no quedan vestigios de terror.
Uno de los tantos desaciertos es haber traído el film doblado al inglés en vez de pasarlo en su idioma original. Se nota mucho que las voces no son las de los actores y resultan ridículas. Pareciera que el director toma al espectador como un tonto porque la pareja protagonista se la pasa tomando malas decisiones o no actuando como uno lo haría, más que nada la chica, que sabe que algo anda mal, se va al auto pero en vez de irse decide salir de vuelta e ir a investigar; tiene celular, pero no lo utiliza; para eliminar al espíritu vengativo ella conoce la solución, la tiene al alcance de su mano sin embargo no hace lo que resolvería el problema. El personaje del novio es de lo más incoherente: si sabés que tu familia hace años que lleva a cabo ese ritual y utilizan a chicas a punto de casarse, ¿por qué vas a llevar a tu novia a la casa sabiendo lo que le harán? No es creíble.
La escenografía luminosa de los primeros minutos en los que conocemos a Nastya e Iván es inexistente cuando llegan a la casa, tan oscura tanto por dentro como en el bosque cercano que a veces se hace difícil distinguir lo que está sucediendo. Se torna aburrida ya que en vez de darle importancia al tema de las fotografías de gente muerta, la película se centra en mostrar a Nastya conociendo la casa misteriosa, obedeciendo sin rechistar lo que le dice Liza y teniendo pesadillas. Ni el espíritu malévolo gritando o la música prepotente generan miedo, los efectos están mal logrados y uno espera que la cinta vuelva a ser intrigante como en su comienzo, una lástima que eso nunca ocurra.

La buena dosis de terror que prometía La Novia no aparece en la aventura de Nastya en el hogar, personaje a la vez chato y sin trasfondo. El director ruso tuvo el desacierto de copiar clichés yankees de películas de terror insulsas y así no aportó nada nuevo al género. Si no la vas a ver, no te perdés de nada. 


miércoles, 12 de julio de 2017

Entre ser un superhéroe o seguir en la secundaria

“Spider-Man: De Regreso a Casa” (Spider-Man: Homecoming, 2017) es una película del Universo Cinematográfico de Marvel dirigida por Jon Watts. Cuenta con cinco guionistas aparte de Watts, estos son: Jonathan Goldstein, John Francis Daley, Christopher Ford, Erik Sommers y Chris McKenna. Luego del Spiderman de Tobey Maguire y Andrew Garfield, Peter Parker en esta ocasión es interpretado por Tom Holland (The Impossible, 2012), que ya se había calzado el traje para “Capitán América: Civil War” (2016). Completan el reparto Jon Favreau, Michael Keaton, Marisa Tomei, Robert Downey Jr, Zendaya, Jacob Batalon, Laura Harrier, Tony Revolori y Donald Glover. Llegó a las salas argentinas el 6 de julio de 2017 gracias a la distribuidora Sony Pictures.


Después de la Batalla de Nueva York en la que Peter estuvo del lado de Iron Man y se enfrentó al Capitán América, el adolescente vuelve a su vida estudiantil y convive con su tía May. Su nuevo mentor Tony Stark le permite quedarse con el traje de Spiderman, pero con la condición de que no se meta en grandes problemas. Peter está ansioso por formar parte de los Vengadores y embarcarse en aventuras más peligrosas, sin embargo Happy, el chofer y guardaespaldas de Tony, nunca se contacta con él ni le responde los mensajes. Con la aparición en el vecindario del villano Vulture, que tiene un traje con alas mecánicas y se dedica al tráfico de armas compuestas por tecnología alienígena, Peter se embarcará en una pelea que puede atentar contra su vida.


Con tantas películas que ya existen de Spiderman, ésta logra ser entretenimiento puro para los adolescentes: nunca habíamos visto a un Spidey con una personalidad tan enérgica, actuando como niño que se debate entre las obligaciones escolares y entre salir a combatir el mal. Tom Holland le da ese toque de frescura ideal al personaje, decidiendo qué hacer a continuación por mero impulso, desobedeciendo a los mayores y a la vez siendo un chico inseguro. La primera parte del film funciona como una comedia en la que se muestra lo que le pasa a Peter como alumno de secundaria, cómo se pone nervioso ante la chica más linda y recibe burlas de los demás compañeros ya que su amigo Ned y él son considerados unos perdedores. En la segunda parte nos metemos más en el enfrentamiento del Buitre con Spidey, las cosas se ponen serias y la secuencia final de la pelea se alarga sin necesidad.
El villano interpretado por Michael Keaton está muy bien construido, podría haber caído en el ridículo por ser un hombre en un traje volador pero esto no sucede. Gracias a un plot twist inesperado y la mirada atemorizante que emplea, además de su ambición y objetivos claros, el actor sale bien parado. No pasa lo mismo con Laura Harrier como Liz, la chica popular e inteligente de la que gusta Peter. La subtrama está desaprovechada y la química entre ellos casi no existe. Al haber visto lo excelente que congeniaban el Spiderman de Andrew Garfield con la Gwen Stacy de Emma Stone, acá la mínima interacción de los personajes deja mucho que desear.
Las secuencias de acción, esparcidas a lo largo de los 130 minutos, son impresionantes gracias al buen uso de los efectos especiales y de la correcta banda sonora. El traje de Spidey nunca estuvo tan bien hecho como en este film, parece irrompible y se adapta a la perfección al cuerpo de nuestro héroe.
Por lo que se veía en los trailers daba la impresión que Robert Downey Jr como Iron Man iba a tener el mismo protagonismo que Spiderman. Por suerte no es así y Tony tiene una mínima aparición, hasta su chofer aparece más que él. Eso sí: al no contar la historia de origen del superhéroe arácnido, a veces se siente como que la única motivación de Peter por combatir el crimen es para que Iron Man lo apruebe y le permita pertenecer al grupo de los Vengadores. Mencionar más explícitamente lo que le ocurrió al tío Ben, sin tomarse demasiados minutos, no hubiese estado mal.

En algunas ocasiones los chistes básicos del mejor amigo de Peter llegan a cansar y no se entiende qué se pretendió hacer con el papel de Zendaya. A pesar de ello, la película tiene grandes momentos cómicos y de acción que logran atrapar a los millennials. El carisma de Tom Holland ayuda mucho y, luego de ver esta cinta, uno queda ansioso por verlo en más aventuras con su traje arácnido. 


martes, 11 de julio de 2017

Dejado de lado por su propio país

“Yo, Daniel Blake” (I, Daniel Blake, 2016) es una película dramática dirigida por Ken Loach y escrita por Paul Laverty. Está protagonizada por Dave Johns y Hayley Squires. Ganó la Palma de Oro del Festival de Cannes en 2016. Llegó a las salas argentinas el 22 de junio de 2017 gracias a la distribuidora Mont Blanc.


El inglés de 59 años Daniel Blake es un carpintero viudo que debido a un ataque cardíaco por recomendación de su médico no puede volver a trabajar. Daniel se dirige a Seguridad Social para conseguir una pensión, pero allí la administración lo obliga a conseguir un empleo, caso contrario recibirá una sanción. En su camino se cruzará Katie, una madre soltera con dos niños que tuvo que mudarse de Londres a Newcastle. Ella también la está pasando mal, no tiene dinero para pagar la comida de sus hijos y no sabe cómo salir adelante. La insensibilidad del sistema burocrático estatal de Gran Bretaña complicará las vidas de estas dos personas, tanto en lo espiritual como en la salud.


Loach consigue retratar con éxito cómo Inglaterra no respeta a sus habitantes cuando tienen un problema, cómo no los escucha ni les brinda una salida. Por un lado tenemos a Blake, una persona vieja que necesita de esa pensión para pagar sus impuestos, y por el otro está Katie, una mujer vulnerable que desea darles a sus hijos lo mejor, pero encontrar trabajo resulta dificilísimo. A través de un guión que plantea situaciones realistas, somos testigos de la poca solidaridad que hay hacia el prójimo. Daniel tiene que completar formularios por Internet, él nunca usó una computadora, sin embargo lo dejan solo luego de darle una explicación rápida y que haga lo que pueda. Cuando llama por teléfono lo tienen horas y horas esperando en línea con una musiquita potente, esa plata por esperar todo ese tiempo nunca será devuelta. Y lo que es peor, si milagrosamente lo atienden, no saben brindar una solución.
Dave Johns está perfecto en su papel, uno empatiza desde los primeros minutos y da bronca cómo es tratado en la oficina de empleo. Se hace lo que ellos digan, no interesa lo que uno plantee. Hayley Squires como Katie logra transmitir el dolor y vergüenza que está sufriendo. La escena en la que se quiebra refleja la crudeza de su estado y nos prepara para su triste destino ya que pareciera que no hay otra manera de prosperar.
La película constituye una denuncia social donde la política está involucrada. Llama a que nos preguntemos cómo llegamos a ser así, por qué el sistema hace darle mil vueltas a un anciano que tendría que gozar de la pensión que merece porque realmente no puede en la actualidad volver a trabajar. Es muy humana, aunque se critique a la burocracia inglesa cualquier argentino se puede sentir identificado con algo de todo lo que le sucede a Blake.
Algunas escenas son graciosas y otras duras, de cualquier forma el mensaje oculto se vislumbra: la clase obrera es la que siempre sale perjudicada, la que tiene que luchar para hacer valer sus derechos. Durante los 100 minutos de duración nos damos cuenta de las incoherencias que plantean los funcionarios, a los que no se puede contradecir porque sino lo consideran como que estás armando un “escándalo” y llaman a la policía. Por otro lado, en los vecinos de Blake, que siempre lo hacen enojar por dejar la basura afuera de su casa, se puede captar una crítica hacia las grandes marcas: ellos compran de la misma fábrica unas zapatillas de igual calidad que las de los negocios y la venden a un precio menor.

“Yo, Daniel Blake” invita a reflexionar sobre el mercado laboral actual, la falta de oportunidades y la indiferencia implícita de los sectores altos a los bajos. Un film duro, emotivo y con personajes bien construidos. Su final puede ser previsible para muchos, de igual manera el efecto que deja es demoledor.


lunes, 10 de julio de 2017

La vida de la poetisa

“Una Serena Pasión” (A Quiet Passion, 2016) es una película inglesa biográfica de Emily Dickinson, cuyos poemas tuvieron gran reconocimiento luego de su muerte. Está dirigida y escrita por Terence Davies. Protagonizada por Cynthia Nixon, el reparto incluye a Jennifer Ehle, Duncan Duff, Keith Carradine, Emma Bell, Joanna Bacon, Jodhi May, Annette Badland, Eric Loren y Simone Milsdochter. Llegó a las salas argentinas el 6 de julio de 2017 gracias a la distribuidora Ifa Cinema.


Durante los 125 minutos seremos testigos de la vida que llevó la estadounidense Emily Dickinson, que casi no salía de su hogar, escribía poemas desde las tres de la mañana hasta el amanecer, le costaba relacionarse con las personas, no encajaba en el mundo y su comportamiento iba en contra de las reglas religiosas. Emily nació en 1803, asistió a un seminario sólo de mujeres en su juventud y luego vivió en la casa de sus padres, ubicada en Amherst, pueblo en el estado de Massachusetts. Su padre Edward era un serio abogado que no estaba de acuerdo con la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, su hermano mayor también se convirtió en abogado y se casó con Susan Huntington Gilbert, los dos vivieron en la casa de al lado de Emily. La madre de Emily pareciera que no existía en el hogar ya que casi no hablaba, su mirada era vacía. La mayor confidente de la poeta era su hermana menor Lavinia, “Vinnie” para los familiares. Ella estuvo siempre para Emily, soportó sus cambios de humor y escuchó sus confidencias. Emily nunca se casó y murió en 1886 debido a un fallo renal en su momento incurable.
La película se toma pocos minutos para mostrar a la joven Emily, interpretada por Emma Bell. Lo que veremos será su vida de mayor, que no tuvo momentos memorables salvo cuando la poeta no podía mantener sus pensamientos para sí misma y sorprendía con sus ideas feministas o sus ganas de vestirse de blanco aunque era época de luto. Lo demás, a pesar de las buenas interpretaciones y correcto vestuario, resulta muy soporífero. El ritmo en esta historia es inexistente, en el guión se abusa de los poemas de la escritora, y realmente en el film no pasa casi nada. No se llega a comprender por qué a Emily no le gustaba salir de su casa, qué la motivaba o por qué trataba mal a la mayoría de las personas. Hay muchas escenas largas, en ocasiones mucho palabrerío o silencio extenso, lo que hace que uno se empiece a inquietar en la butaca y termine viendo el reloj para fijarse cuándo termina.
Es interesante ver al principio cómo Emily llama a su familia para que la retiren del seminario femenino “por enfermedad”, cuando en realidad estaba bien de salud y las ganas de querer irse se debían a que la doctrina religiosa no iba con ella; otro gran momento sucede cuando el editor del periódico publica algunos de sus poemas de forma anónima, porque en esa época una mujer no podía tener ese rol. Además de ser publicados con cambios de puntuación, sin consultarle a la autora. Lo decepcionante es que estas situaciones sean escasas y se rellenen los minutos con la nada misma.

Una Serena Pasión definitivamente no es para ser vista por cualquier persona, no tiene el dinamismo de otros films de época que enganchan en todo momento. Si no sos admirador de la vida de la poetisa te va a resultar un bodrio. Si querés adentrarte en su mundo, mejor leé su biografía. 


domingo, 9 de julio de 2017

El regreso de la villanía

“Mi Villano Favorito 3” (Despicable Me 3, 2017) es la tercera entrega de la franquicia infantil animada que comenzó en 2010. Está dirigida por Kyle Balda, Pierre Coffin y Eric Guillon; escrita por Cinco Paul y Ken Daurio y cuenta con las voces originales de Steve Carell, Kristen Wiig, Trey Parker, Miranda Cosgrove, Dana Gaier y Nev Scharrel. Llegó a las salas argentinas el 29 de junio de 2017 gracias a la distribuidora UIP.

Gru y su esposa Lucy, agentes de la Liga Anti Villanos, son despedidos por no poder atrapar a Balthazar Bratt, antiguo niño famoso obsesionado con el personaje malvado que interpretó en los años 80 en la televisión. Como Gru no desea volver a ser un villano, los minions se enfadan y lo abandonan. Agnes, Edith, Margo, Lucy y Gru viajan a un país llamado Freedonia al enterarse que Gru tiene un hermano gemelo. Dru tiene pelo rubio y se viste de blanco, su personalidad es diferente a la de Gru y quiere convertirse en un villano como lo fue su padre en su momento. A la vez, Lucy tiene que aprender a ser una buena madre, Margo conoce a un niño enamoradizo y Agnes y Edith se adentran en el bosque para encontrar a un unicornio.


Como se puede ver, la película presenta diferentes tramas sencillas que la hacen dinámica y entretenida. Los minions encarcelados, Balthazar Bratt destruyendo la ciudad con goma de mascar, Lucy y sus ganas de hallar a un esponjoso unicornio y la relación entre los hermanos gemelos que recién se conocen logran sacar carcajadas en los espectadores más pequeños. Se nota que es un film que apunta a este público y no tiene grandes mensajes para los adultos, salvo una metáfora que da a entender que a veces no se puede obtener todo lo que uno quiere en la vida. Aparte de la música ochentosa junto a los pasos de baile del villano de turno, momentos muy divertidos tanto para grandes como para chicos.
En el aspecto técnico la película es impecable: los colores violeta, rojo, rosa, blanco y negro son muy brillantes, uno no quiere mirar hacia otro lado y perderse al país de Freedonia, en el que los cerditos parecen ser su símbolo oficial. Las escenas de acción resultan alocadas, como nos tenían acostumbrados los anteriores films de la saga.
La historia de Dru y Gru separados al nacer parece una copia de Juego de Gemelas (The Parent Trap, 1998). Después que los gemelos se conozcan, hay una parte en particular sobre ellos que se hace extensa y no produce risas ni siquiera en los niños. La secuencia de acción introductoria que da paso a la aparición del título de la película está muy bien lograda y predispone de buena manera para lo que nos vamos a encontrar luego.
A pesar de su corta duración (una hora y media) el último tramo de la cinta se hace un poco largo y el final es demasiado comercial. La productora Illumination Entertainment dio prioridad a dar un desenlace pobre que queda abierto para una próxima entrega. Debido al éxito que tienen estas películas hay mucha probabilidad que la saga continúe y continúe por muchos años más, alargándola innecesariamente. En esta tercera parte ya la personalidad de Gru no es lo que era en las dos anteriores, el desgaste del personaje es notorio. Ojalá no suceda como con La Era Del Hielo, que la primera película fue brillante y la quinta resultó malísima.

Mi Villano Favorito 3 es ideal para disfrutar con los más chicos de la familia, que no pararán de reír y saldrán con una energía incontrolable luego de ver las aventuras de estos personajes ya tan conocidos. Una película pochoclera muy de vacaciones de invierno😃


sábado, 8 de julio de 2017

El que no quería crecer

“Peter Pan” es una película animada de aventuras dirigida por Clyde Geronimi, Wilfred Jackson y Hamilton Luske. Está basada en la obra teatral “Peter Pan y Wendy” de J. M. Barrie. Fue producida por Walt Disney y se estrenó en Estados Unidos el 5 de febrero de 1953.

En la casa londinense de los Darling, los hermanos Michael y John antes de ir a dormir se divierten con las historias sobre Peter Pan y el hada Campanita que les cuenta su hermana mayor Wendy. Una noche, cuando los padres se fueron a una fiesta, Pan y Campanita aparecen. Al tratar de recuperar a su sombra, Peter despierta a los hermanos y les cuenta que él siempre visita su casa porque le encanta escuchar los relatos de Wendy. Peter es un chico que no crece y tiene la habilidad de volar, esto último les enseña a los niños y los conduce al País de Nunca Jamás donde vivirán grandes aventuras.


Siempre es lindo encontrarse con un film que a pesar de ser infantil tiene mensajes ocultos para los adultos. Peter Pan representa los miedos que se afrontan al crecer, las responsabilidades y madurez que surgen. Para él al ser grande se pierde la magia, la felicidad, uno se transforma en una persona con deberes importantes, que vive aburrida. Por eso él vive en un estado de negación, no queriendo pensar en lo que conlleva el futuro, y pretende convencer a Wendy que la despedida de la niñez no es necesaria.
En el País de Nunca Jamás, junto a los niños perdidos, Peter forma una familia a la que le falta la figura materna. Wendy podría quedarse allí y convertirse en su mamá, arropándolos antes de dormir y contándoles cuentos. Sin embargo la chica sabe el significado de una buena madre y les recuerda a sus hermanos que la suya aún sigue en Londres.


En esa tierra alojada más allá de las estrellas habitan sirenas, indios, hadas y piratas. Al ver la amistad que se va forjando entre Pan y Wendy, Campanita cumple el rol de reflejar los celos por sentirse desplazada. Ella era la confidente de Pan, ahora parece que estuviera demás. Esto la lleva a cometer actos en contra de la joven, lo que demuestra cómo un sentimiento negativo puede hacer que no pensemos con claridad nuestras acciones. Tampoco las sirenas le dan una cálida bienvenida a Wendy, ellas son egocéntricas, se creen más lindas por su forma corporal. Los indios de piel roja tienen rituales con música y pasos de baile, y Wendy a la vez tiene celos de Tigrilla, la hija del jefe salvada por Pan.
Por otro lado están los malvados piratas, liderados por el capitán Garfio. Este hombre de pelo negro y traje rojo quiere cobrar venganza debido a que Pan echó su mano a un cocodrilo. Las escenas de Garfio y su tonto compañero Smee son graciosas, pero si se las compara con las de Wendy y Peter, estas últimas son mucho mejores.
Con canciones adorables que aparecen en la medida justa, la película tiene escenarios hermosos teniendo en cuenta el año en la que se hizo, como también la forma y personalidad acertada que se le dio a cada personaje. Peter Pan es arrogante, despreocupado, líder, quiere llevarse el mundo por delante pero también es entrañable. Wendy, con rasgos muy parecidos a Alicia del País de las Maravillas, sabe que no se puede quedar en Nunca Jamás para siempre. Su padre le dijo que ya es hora de crecer, y ella sabe que tiene que abrirse paso a la pubertad, cosa que no es sencilla. Una de las frases del papá que emite en el final muestra que a pesar de ser mayor, uno es el que decide apagar la llama de la inocencia o no. 

Peter Pan en sólo una hora y cuarto tiene muchos mensajes ocultos que lo convierten en un clásico tanto para chicos como para grandes. Su historia sirve para recordar que crecer no está tan mal, es parte de la vida y siempre se puede mantener esa alma de niño en el interior.


viernes, 7 de julio de 2017

La venganza será terrible

“Hard Candy” es un thriller dirigido por David Slade, siendo su primera película ya que antes se dedicó a los videos musicales. Está escrita por Brian Nelson y protagonizada por Ellen Page y Patrick Wilson. Fue presentada en el Festival de Cine de Sundance de 2005 y en el Festival de Cine de Florida en abril de 2006. Ellen Page ganó la categoría de Mejor Actriz de la Asociación de Críticos de Cine de Austin en 2006. En Argentina se estrenó el 9 de noviembre de ese año.


Hayley es una chica de 14 años que conoce por Internet a Jeff, un fotógrafo de 32 años. Después de chatear durante tres semanas, deciden conocerse cara a cara en una cafetería. Hayley acepta ir a la casa de Jeff, lo que no sabe él es que la niña tiene unas intenciones retorcidas para su futuro.
La primera parte del film logra ser muy atrapante porque de la nada la situación cambia al 100%. Hayley es de lo más astuta y droga a Jeff en su casa porque cree que es un pedófilo y asesino. Su plan es hacer justicia por las atrocidades que supuestamente cometió este hombre. De la manera en la que está planteado el conflicto, el espectador en gran parte de la trama se la pasa dudando de quién es el que está en lo cierto: no podemos confiar plenamente en Jeff, él invitó a una nena a su casa, se dedica a fotografiar a mujeres modelos y su casa está llena de cuadros con estas imágenes. Por otro lado no se nos muestra pruebas de que el hombre haya cometido un crimen y él clama ser inocente.
Lo que empezó captando el interés poco a poco se va desinflando, llegando a cansar. Esto se debe a que Ellen Page es perfecta a la hora de componer a un personaje insoportable, sarcástico e inverosímil. ¿Cómo una niña puede tomar el control frente a un adulto? ¿Cómo puede tener mayor fuerza física que él? Nunca se nos da información certera de Hayley, no se sabe su pasado, ni siquiera se sabe quién es. Resulta imposible creer que una adolescente de esa edad tenga una mentalidad tan retorcida para llevar a cabo una venganza de tal magnitud. 


La mayoría de la historia se desarrolla dentro de la casa de Jeff, abusando de los primeros planos de las caras de los dos protagonistas. La película va bien hasta que llega una escena larguísima y morbosa. No sé cuánto durará exactamente pero no termina más, para después enterarnos que “sufrimos” para nada.
Si la protagonista se la pasara hablando y aportara nuevos datos que nos permitan entender sus motivaciones, sus casi monólogos no molestarían. Sin embargo el guión es repetitivo, siempre se da vueltas sobre lo mismo, no avanza. En el último tramo de los 104 minutos lo que se ve se siente forzado. Repito, nada resulta creíble en este relato.
No se puede negar que la idea del film, el cambio de roles de víctima a victimario, es innovador y original. La campera con capucha roja hace una buena referencia a Caperucita, que ahora no es para nada ingenua como en el cuento original. La estética del largometraje tiene un aire a videoclip, se nota que el director antes se dedicó a estas producciones. Aunque sea una trama diferente, su mal desarrollo le juega muy en contra, no tiene un mensaje que uno pueda sacar en claro luego de ese final patético.
Hard Candy partió de una premisa prometedora para caer en situaciones cero realistas, haciendo que el espectador se fije la hora para ver cuándo termina. Si buscás un buen thriller, no la veas.


jueves, 6 de julio de 2017

Las injusticias del mercado laboral

 “Dos Días, Una Noche” (Deux Jours, Une Nuit, 2014) es una película dramática de Bélgica, Italia y Francia escrita y dirigida por los hermanos Dardenne. Está protagonizada por Marion Cotillard y Fabrizio Rongione. Estuvo nominada a los premios Óscar como Mejor Película Extranjera y a Mejor Actriz por Cotillard. También fue seleccionada para competir por la Palma de Oro en la sección principal del Festival de Cannes 2014. Se estrenó en las salas argentinas el 22 de octubre de 2015 gracias a la distribuidora Distribution Company.


Sandra Bya vive con sus pequeños hijos y marido en Seraing, una ciudad industrial de Bélgica. Debido a una depresión tuvo que dejar por un tiempo su trabajo en una fábrica de paneles solares. Durante su ausencia, el jefe se da cuenta que no hace falta que ella regrese a trabajar, los compañeros pueden hacer horas extras y se cubre perfectamente su puesto. Si Sandra vuelve, los demás no cobrarán mil euros más. El lunes se realizará una votación para ver quién prefiere el regreso de Sandra o el dinero. Sandra sólo tiene el fin de semana para ir casa por casa de los otros empleados para tratar de convencerlos de que voten por ella y así no perder su trabajo. Pero esto no será sencillo ya que muchos necesitan esos mil euros adicionales para cubrir sus gastos.


La historia es simple pero muy dura: la protagonista, aunque no esté totalmente recuperada, necesita trabajar para mantener a su familia, con el sueldo del marido no alcanza. Tocar el timbre en cada hogar, dar la cara y andar pidiendo que se pongan en su lugar es una situación de lo más horrible, porque es el empleador el que genera este problema y deja la pelea entre los trabajadores. Sandra no fue la que dispuso que si vuelve a trabajar a los demás se les sacara el bono extra, sin embargo es ella la que tiene a su empleo en juego.
Gracias a la actuación magnífica de Marion Cotillard se hace imposible no embarcarse en su camino, sufrir y empatizar con ella. Toda la película está con jeans, musculosa, despeinada y a cara lavada, lo que ayuda a formar un relato realista de una mujer con vestigios de una depresión severa que cuenta con el apoyo de su marido, interpretado por Fabrizio Rongione. Él es el que la anima, ahuyenta sus pensamientos negativos, la lleva con el auto a cada casa de los compañeros del trabajo. Confía en que Sandra va a poder convencer a las personas, cuando ni siquiera ella cree en sí misma.
El guión a veces se torna repetitivo porque a cada persona Sandra le cuenta lo mismo: que realmente necesita el trabajo, que no se dejen influenciar por su jefe, que no es su culpa esta situación. Sin embargo las distintas reacciones por parte de los empleados mantienen el interés: algunos son egoístas, no quieren abrir la puerta, otros por más que quieran no pueden ayudarla porque realmente necesitan esa cantidad de dinero y en algunos se refleja la solidaridad y compañerismo.
La indiferencia, vergüenza, fragilidad, lucha e injusticia laboral definen a este film contado con escenas largas, casi sin música. En los ojos de Sandra veremos cómo se siente una mendiga por andar pidiendo conservar su empleo, cómo no quiere que sus hijos la vean llorar. La película parte de algo sencillo para entrar en un tema profundo, con diálogos intensos que logran emocionar. La construcción del personaje principal es notable y se empatiza muchísimo con ella, lo que era fundamental para que la película funcionara.

Con un final que a pesar de todo te deja con una sonrisa enorme, “Dos Días, Una Noche” llega a lo más profundo del espectador. Gracias a la forma en la que está contada y a la enorme interpretación de Marion Cotillard se convierte en una película excelente. Recomendadísima.


miércoles, 5 de julio de 2017

Solos en el mundo

“Bokeh” es una película islandesa de ciencia ficción dirigida y escrita por los debutantes Geoffrey Orthwein y Andrew Sullivan. Está protagonizada por Maika Monroe, conocida por el film “Te Sigue” (It Follows, 2014), y Matt O’Leary, actor de “El Llanero Solitario” (The Lone Ranger, 2013). Se estrenó en Estados Unidos el 24 de marzo de 2017, ya está disponible en Netflix.


Jenai y Riley son una joven pareja que está de vacaciones en Islandia. Una noche la chica ve un rayo de luz verde en el cielo. Al día siguiente, al salir a la calle, los dos descubren que no hay otras personas: pareciera que sólo ellos habitan la Tierra. Sus familiares y amigos no responden las llamadas, el Internet funciona pero sólo tiene información de ayer, no hay señal en los televisores y todos los negocios están vacíos. Ante la perplejidad de esta situación, Jenai y Riley actuarán de distinta manera.
La palabra Bokeh hace referencia al desenfoque en la fotografía, cómo el elemento principal está nítido y el fondo se ve borroso. En la película esto tiene sentido ya que Riley lleva a todas partes su cámara y siempre quiere capturar el momento en papel.


La historia dura una hora y media pero igualmente se hace larga porque el guión casi no existe: vemos a los novios caminando, viajando en auto, yendo al supermercado, tomando una siesta, tocando las puertas de las otras casas para ver si hay alguien, etc. No sabemos por qué sólo ellos dos quedaron en la Tierra, en un país extranjero, qué es lo que pasó con los cuerpos de la gente, si fue por culpa de algún monstruo, zombie, ovnis o si tiene que ver con el plan de Dios. El film no se enfoca en el por qué sino en cómo cada persona ve las cosas de forma distinta: Riley está despreocupado, sonríe y cree tener todo el mundo para él y su novia. Por el contrario, Jenai extraña a su familia, se niega a desistir en buscar una explicación al asunto o a encontrar a otra persona viva, piensa en las consecuencias a largo plazo, es más precavida. Un paisaje que para Riley demuestra la belleza de la naturaleza, para Jenai es considerado una imagen desoladora del fin de los tiempos. Así vemos cómo por más que dos personas se tengan la una a la otra y estén en un paraíso, la soledad y el vacío existencial influyen negativamente.


Un desacierto de la película se basa en que como espectador no sabemos nada de la vida de esta pareja: hace cuánto salen, cómo se conocieron, a qué se dedicaban, cuáles son sus objetivos a futuro… Al no conocer detalles de sus vidas antes de estas vacaciones, no nos preocupan tanto como deberíamos. Maika Monroe y Matt O’Leary dan una interpretación correcta de acuerdo a la perspectiva de cada personaje, pero el guión no les permite profundizar más.
Lo más destacable de Bokeh es su fotografía, a cargo de Joe Lindsay. Cascadas imponentes, montañas, flores, tierra y césped se unen para brindar un maravilloso espectáculo visual, a la vez que se muestra el colorido pero desolado pueblo en el que vacacionaba la pareja. Se explota a la máxima potencia el paraíso que conforma Islandia, combinándolo con una música solemne y silencios extensos. Que la fotografía resalte por sobre el guión genera el aburrimiento ya mencionado, ya que a veces pareciera que la película quiere darnos un recorrido por el país europeo en vez de enfocarse en el contenido que quiere transmitir.

Al ver el film es inevitable ponerse en el lugar de los protagonistas y pensar qué haría uno. Con un final inesperado, que cuando empiezan a bajar los créditos la imagen final continúa en pantalla, Bokeh se convierte en una cinta rara, diferente y en cierto modo compleja. Su lentitud le baja muchos puntos pero no por eso uno se arrepiente de haberle dado una oportunidad.