viernes, 30 de junio de 2017

Pedacitos de la vida en Roma

“A Roma Con Amor” (To Rome With Love, 2012) es una comedia romántica dirigida y escrita por Woody Allen, que también actúa, cosa que no hacía desde su película “Scoop” en 2006. El reparto además incluye a Ellen Page, Alec Baldwin, Jesse Eisenberg, Greta Gerwig, Roberto Benigni, Monica Nappo, Alison Pill, Flavio Parenti, Judy Davis, Fabio Armiliato, Alessandro Tiberi, Penélope Cruz, Alessandra Mastronardi y Antonio Albanese. Llegó a las salas argentinas el 28 de junio de 2012 gracias a la distribuidora Diamond Films.


La película cuenta cuatro historias independientes entre sí que se desarrollan en la mágica ciudad de Roma:

1)   Por un lado está la turista Hayley, que comienza una relación con el abogado romano Michelangelo. Jerry y Phyllis, padres de Hayley, viajan a Italia para conocer al yerno y a su familia. Jerry en el pasado fue director de ópera, y al escuchar al consuegro cantar como los dioses en la ducha, se propone que su voz sea escuchada en un escenario.
2)    Antonio y Milly, pueblerinos de Pordenone, planean mudarse a Roma ya que los tíos de él le ofrecieron trabajo allí. En el hotel, antes de conocer a los familiares de Antonio, Milly quiere ir a la peluquería para tener una buena primera impresión. Al ser nueva en Roma, se pierde y conoce de casualidad a Luca Salta, un actor italiano que admira. Mientras tanto, en el cuarto de hotel donde está Antonio, la prostituta Anna es enviada por equivocación y, al no poder contactar a Milly, Antonio decide hacer pasar a Anna por su esposa.
3)   Leopoldo es un oficinista que tiene una vida de lo más rutinaria con su mujer y dos hijos. Un día sin saber por qué se convierte en una persona famosa, los periodistas lo acechan y le preguntan qué comió en el desayuno, cuál es su postura para dormir y cómo piensa que estará el clima. Leopoldo va a ver cómo es vivir siendo una celebridad.
4)   El gran arquitecto John está pasando unos días en Roma con su mujer y amigos. Mientras se separa de ellos y busca el lugar donde antiguamente vivió, se encuentra con Jack, un estudiante de arquitectura que lo invita a su casa. John será la voz de la conciencia de Jack cuando él se empiece a enamorar de la mejor amiga de su novia.

La originalidad y las situaciones alocadas son el eje de esta película, en la que Woody Allen explota su ingenio con elementos de fantasía que llevan a críticas sociales y tocan temas como la jubilación en referencia a la muerte, la infidelidad, idealizar a una persona, no hacerle caso a la razón y sí al corazón, los anhelos internos, la monotonía, el deseo sexual, el hecho de manipular a través del habla y las disputas al conocer a los padres del novio de tu hija. Todo esto acompañado por una música agradable y bellos paisajes de la ciudad eterna de Roma.
El guión descabellado y la maravillosa elección de casting hacen que nos introduzcamos en la magia desde el comienzo. Cada personaje tiene una manera de ser muy marcada y distinta, lo que genera que entendamos a la perfección, sin perdernos, cada una de las historias y cuándo se va pasando a otra y luego a otra. Esto también se debe a lo bien editada que está la película.
Hay risas aseguradas, momentos inexplicables en la vida real y el absurdo está a la orden del día. Lo único que le juega en contra a To Rome With Love es su duración: después de conocer lo que le está pasando a cada personaje, sorprenderse y ser testigo de la caótica ciudad, se siguen haciendo los mismos chistes y no se avanza a otra cosa, por lo que en los últimos minutos se hace un poco larga.

No llegando a ser tan espléndida como su anterior obra (Medianoche en París, 2011), Woody Allen consigue crear un film innovador y disparatado, con personajes queribles que gracias a sus líneas logran hacernos disfrutar y reír por la extravagancia de lo que están viviendo. 


jueves, 29 de junio de 2017

Mucho más que una historia de humano/mascota

“Okja” es una película dramática surcoreana estadounidense original de Netflix dirigida por Bong Joon-ho y co-escrita por él y Jon Ronson. Está protagonizada por la niña Ahn Seo-hyun y tiene un reparto ejemplar que incluye a Tilda Swinton, Jake Gyllenhaal, Paul Dano, Giancarlo Esposito, Steven Yeun, Lily Collins y Devon Bostick. Fue ovacionada en el Festival de Cannes que se llevó a cabo el 18 de mayo de 2017. A la plataforma de películas llegó el 28 de junio.


Mija vive con su abuelo en las pacíficas montañas de Corea del Sur. Desde los cuatro años cuida a Okja, una cerda gigante que es su mejor amiga. Luego de 10 años la corporación multinacional Mirando llega a la casa de Mija, comandada por el presentador de tv Johnny Wilcox, que pretende llevarse al animal a una competencia de Nueva York por ser “la mejor súper cerda de todas”. Mija, con la ayuda del Frente de Liberación Animal, viajará a Estados Unidos y hará lo imposible para recuperar a su mejor amiga en una ciudad llena de consumidores y empresarios capitalistas.


Con una idea muy original, la película parte de lo que parece una fábula para niños a diversas críticas a la sociedad. En el prólogo ambientado en 2007 somos oyentes del discurso convincente que brinda Lucy Mirando, directora de la corporación. Ella parece haber encontrado la solución a la escasez de comida que está sufriendo el mundo: descubrió una nueva especie de animales, va a mandar a 26 súper cerdos a distintos países para que sean criados por granjeros y luego de 10 años sólo el mejor regresará. Su monólogo esperanzador termina con que lo más importante del cerdo es que “tiene que ser delicioso”, dejando atrás toda la bondad que se había transmitido antes y ya poniendo en foco de qué va a tratar el film.


La globalización de la ciudad de Nueva York, lo artificial que es Lucy Mirando, que sólo quiere dar una excelente imagen empresarial y la estrella de tv ridícula Johnny Wilcox generan un marcado contraste con la naturaleza armoniosa en la que se crió Okja en las montañas de Corea. A lo largo del metraje el tono de comedia con música alegre se va transformando en un drama devastador, con escenas crudas que muestran el maltrato animal, cómo se maneja la industria alimentaria (la imagen que da a través de las redes sociales y lo que hace en realidad), la importancia del negocio y el dinero por sobre cómo se obtiene la comida, el pensamiento de los consumidores que ignoran si el alimento es transgénico o no, lo que importa es que sea barato, y la violencia por parte de la policía  a la hora de reprimir a los ambientalistas.
Los buenos efectos visuales que se utilizaron para crear a Okja la hacen creíble y desde que aparece en pantalla nos encariñamos con ella. La relación entre la niña y su mascota es adorable, se entienden con sólo mirarse. Aunque la mayoría de los actores sean reconocidos mundialmente, la que se destaca es la nena Ahn Seo-hyun, uno con sólo verla actuar unos minutos ya sabe que arriesgaría su propia vida para salvar a Okja, su lazo es irrompible. Tilda Swinton se mete en la piel de Lucy Mirando y no le puede salir mejor: extra maquillada y estratega, su falsedad se nota a millas de distancia. Jake Gyllenhaal como el zoólogo televisivo combina el absurdo de sus atuendos con el histrionismo de su manera de ser. Paul Dano encarna al líder del Frente de Liberación Animal, un hombre que se rige por sus ideales y al que, sino se respetan sus órdenes, no se puede pertenecer al grupo.
El film conforma una sátira social bien lograda ya que el espectador sabe que muchas de las situaciones no podrían pasar en la realidad, pero en el contexto de la película tienen sentido, como por ejemplo que los proteccionistas de animales sean representados como terroristas o que se haga un festival en las calles de Nueva York con un cerdo gigante.

Llena de moralejas y con un final tan perfecto como agridulce, Okja se convierte en una cinta necesaria para los tiempos que corren, haciéndonos poner incómodos y querer cambiar el método por el cual se consigue nuestra cena.


miércoles, 28 de junio de 2017

El comienzo fallido del Dark Universe

“La Momia” (The Mummy, 2017) es una película de acción dirigida por Alex Kurtzman y escrita por David Koepp, Christopher McQuarrie y Dylan Kussman. Está protagonizada por Tom Cruise, Annabelle Wallis y Sofia Boutella. También actúan Jake Johnson, Courtney B. Vance, Russell Crowe y Marwan Kenzari. Llegó a las salas argentinas el 8 de junio de 2017 gracias a la distribuidora UIP.


En este relanzamiento la momia es una mujer y se narrará su origen como la princesa Ahmanet de Egipto, que debido a una injusticia se llenó de odio, cometió actos terribles y por ello fue momificada viva. En la actualidad el ladrón Nick Morton junto a su amigo Chris Vail encuentran de casualidad en Irak la tumba de Ahmanet. Con la arqueóloga Jenny, al abrir la tumba sellada desatan una maldición que les traerá diversos problemas.


Esta película constituye el inicio del Dark Universe de Universal, una nueva franquicia que va a desarrollar las historias de los monstruos clásicos del estudio tales como Drácula, el Fantasma de la Ópera, el jorobado de Notre Damme, el hombre invisible, Van Helsing, Frankenstein, el Hombre Lobo y la criatura de la Laguna Negra. Todo será remake, con el objetivo de competir con los universos de Marvel y DC Comics, y como también está haciendo Warner Bros que este año revivió a King Kong para en 2020 enfrentarlo con Godzilla.
El comienzo de esta saga se da con el pie izquierdo. Quisieron mezclar aventura, acción, romance, “terror” y comedia, lo que termina en un producto de distintos géneros que no da resultado: hay un personaje que está encasillado en hacer los chistes (los cuales no dan gracia y se sienten forzados), la química entre la arqueóloga y el protagonista es nula y el miedo hacia los zombies brilla por su ausencia. Sí, aparte de la momia hay zombies, ratas, arañas, un fantasma, guiños a lo que se viene, aparece el Doctor Jekyll y Hyde, etc. Por querer poner de todo un poco, se termina en algo caótico, teniendo en claro que el filme a propósito no quiso centrarse en su título para refregar que se vienen más producciones de este estilo.
La puesta en escena, que abarca el desierto, el establecimiento de Jekyll y la ciudad de Londres, hace entretenida algunas de las escenas de acción. Las más logradas son la que sucede en un avión y cuando Londres se está cayendo a pedazos.
Al no estar bien desarrollados los personajes, no nos importa lo que pueda llegar a pasarles, por lo que nos atenemos a verlos correr. Annabelle Wallis encarna a Jenny, la arqueóloga rubia que termina siendo cliché: es independiente y decidida pero a la hora de los problemas es la típica damisela que debe ser salvada por el protagonista de turno. Tom Cruise parece actuar de él mismo en vez de ser Nick Morton. Tiene carisma y las escenas de acción lo convierten en una persona invencible, pero parece sacado de Misión Imposible. Russell Crowe como el Dr. Jekyll y Hyde es el personaje más descolocado: unirlo a este Universo Oscuro primero nos hace cuestionarnos por qué está ahí, cuál es el sentido, hasta que nos acostumbramos a la sarta de incoherencias (su transformación al malvado Hyde es muy pobre). La que tendría que haber sido la estrella del film, Sofia Boutella como la Momia, queda opacada por Tom Cruise aunque cuando aparece en pantalla, con un prólogo que explica lo que le pasó y luego convirtiendo a las personas en zombies momificados, está correcta. Que la momia sea una mujer innova con respecto a la historia original.

Con un guión desordenado, aventura que capta el interés de a ratos y sin escena post créditos, La Momia se destaca en el aspecto visual y nada más. Esperemos que las próximas películas de este nuevo universo se centren en crear una historia sólida y no en querer vender a su continuación.


martes, 27 de junio de 2017

Cuidado con quien te acuestas

“You Get Me” (Tú Me Entiendes, 2017) es un thriller original de Netflix dirigido por Brent Bonacorso y escrito por Ben Epstein. Está protagonizado por Bella Thorne, Taylor John Smith y Halston Sage. También actúan Nash Grier, Anna Akana y Brigid Brannagh. Se estrenó por la plataforma de películas el 23 de junio de 2017.


La trama gira en torno a Tyler, un adolescente que está de novio con la rubia y hermosa Alison. Una noche de verano en una fiesta, Tyler se entera del pasado oscuro que Ali nunca le había contado, discuten y se separan. El joven luego de unos minutos conoce a la misteriosa Holly, una pelirroja que lo lleva a un boliche. Después de pasar la noche juntos, Tyler regresa a su casa y arregla las cosas con Alison, aparentemente todo vuelve a la normalidad. Pero Holly se inscribe en la misma escuela que la pareja, al principio parece inofensiva, sin embargo su odio hacia la relación amenaza con destruir la vida de Tyler.


La historia de chica celosa y psicótica ya se usó muchísimas veces, la última vez fue este mismo año en “Mío o de Nadie” (Unforgettable), en la que Katherine Heigl le hacía la vida imposible a Rosario Dawson. En esta cinta es Bella Thorne, conocida por ser la protagonista de la serie de Disney Channel “Shake It Up”, la que se siente totalmente dejada de lado después de una noche mágica con Tyler. Para ella la velada en esa mansión lujosa fue la mejor, para Tyler no significó lo mismo y eso la deja perpleja y vengativa.


La película no aporta nada nuevo a este tipo de thrillers: ocurren situaciones irreales, los adultos parecen no existir, el chico no sabe cómo hacer para que su novia no se entere de lo que hizo esa noche, la mala sigue haciendo de las suyas y llega el final donde se da el enfrentamiento. A pesar de ser una historia previsible adolescente, los actores saben cumplir con lo que se les asignó. Halston Sage como la novia buena que quiere no ser definida por su pasado, Bella Thorne como la loca manipulativa y Taylor John Smith como el chico que está pasando los peores días de su vida. Cada uno se mete en ese rol y trata de hacer creíble lo que sucede.
Al film le juega a favor que sea de corta duración, Brent Bonacorso tomó la correcta decisión de no pasarse de hora y media para no cansar al espectador con las artimañas de Holly. Así se logró entretener lo justo y necesario.
You Get Me no va a quedar en el recuerdo de nadie pero no por esto es una mala película. Si tenés en claro que va a ser una historia adolescente que no podría pasar en la vida real, la vas a pasar genial mirando a la posesiva Holly.




lunes, 26 de junio de 2017

Una sobrina prodigio

“Un Don Excepcional” (Gifted, 2017) es una comedia dramática dirigida por Marc Webb (The Amazing Spiderman 1 y 2), escrita por Tom Flynn y protagonizada por la pequeña Mckenna Grace y Chris Evans. También actúan Lindsay Duncan, Jenny Slate y Octavia Spencer. Llegó a las salas argentinas el 22 de junio de 2017 gracias a la distribuidora Fox.


La historia gira en torno a Mary Adler, una niña brillante de 7 años que vive con su tío Frank desde que su mamá se suicidó. Frank quiere darle a su sobrina una infancia normal, como la de cualquier otro chico, por eso la inscribe en una escuela pública y no le da importancia al hecho de que ella pueda resolver cuentas matemáticas dificilísimas en segundos. Evelyn, la abuela de Mary, se entera de lo genia que es su nieta y llega a la casa de Frank. Para ella su nieta tiene que pasar toda la vida dedicada a las matemáticas, debe tener una preparación especial y merece un lugar mejor para vivir. La lucha por la custodia de Mary será el conflicto principal de la trama, generando preguntas en el espectador sobre cuál es el futuro más favorable para la niña.


Nos encontramos ante un film en el que Mckenna Grace se roba cada escena. La nena tiene un carácter fuerte, decidido, se nota que se aburre en las clases porque las cuentas son demasiado fáciles. A la vez sigue siendo chiquita, ¿merece pasar toda su vida en un instituto para chicos prodigio, perfeccionándose hasta ser la más sabelotodo, sin tener una vida social? Su tío sabe cuáles eran los deseos de su hermana, cree que el paso hacia la madurez debe darse en forma gradual, no forzar las situaciones, sin embargo la abuela piensa que se está desaprovechando el don tan excepcional de Mary. El planteo de la película es innovador teniendo en cuenta que ya hay otras historias que tocan el tema de ser diferente.
La joven actriz sabe cómo encariñar al espectador, sacar sonrisas y, para los más sensibles, llegar a emocionar. Cuando se decide no mostrarla y pasar al juicio por la custodia, uno la extraña en pantalla. Chris Evans no convence en su papel, se siente como que le falta algo más aunque se comprende el por qué desea para su sobrina una vida normal. Lindsay Duncan consigue ser odiosa por sus acciones y manera de pensar, pero a la vez algo de razón tiene entonces Marc Webb mete al espectador en una encrucijada, siendo esto lo más positivo del film.
Algunas escenas parecen de relleno, otras agregadas para darle más dramatismo a la situación. Los personajes secundarios están correctos pero no aportan demasiado a la trama. Repito, la estrella es Mckenna Grace y los adultos no llegan al nivel de empatía que ella sabe transmitir.

A veces con aire a telefilm, Un Don Excepcional es una propuesta de bajo presupuesto que nos hace pensar en que no todo es blanco o negro. Bien filmada, simple y dulce, resulta una buena opción para ver en familia o con amigos.


domingo, 25 de junio de 2017

Desafío al Capitolio

"Los Juegos del Hambre" (The Hunger Games, 2012) es una película de ciencia ficción basada en el primer libro de la trilogía homónima de Suzanne Collins. Está dirigida y escrita por Gary Ross. El reparto incluye a Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson, Liam Hemsworth, Woody Harrelson, Elizabeth Banks, Willow Shields, Stanley Tucci, Donald Sutherland, Lenny Kravitz, Paula Malcomson, Toby Jones y Wes Bentley. Llegó a las salas de Argentina el 22 de marzo de 2012 gracias a la distribuidora Diamond Films.


La cinta logra con éxito demostrar sucesos que pueden llegar a pasar en un futuro no tan lejano. En esta distopía, la acción se desarrolla en la nación de “Panem” (anteriormente América del Norte). Allí la sociedad está dividida en 12 distritos, que se diferencian de acuerdo a sus ingresos económicos. Todo es controlado por un gobierno totalitario concentrado en el “Capitolio”, que cada año obliga al pueblo a realizar “Los Juegos del Hambre”, un evento en el cual cada distrito debe enviar dos tributos, una chica y un chico, a una arena en donde todos los participantes deberán luchar a muerte para sobrevivir mientras la sociedad observa el show por televisión.
La protagonista de la historia es Katniss Everdeen, una chica de 16 años que vive con su madre y hermana menor en el distrito 12, uno de los más pobres del país. Ella será el foco de toda la película, la que desafiará las reglas y se impondrá como el símbolo de la rebelión contra el sistema corrupto del presidente Snow. El gobierno es tan cruel que siempre le recuerda a su pueblo, a través de la tv o en primera persona, por qué se realizan Los Juegos del Hambre, cuáles son las consecuencias de rebelarse contra las autoridades y cómo siempre es necesario seguir las órdenes impuestas. Los participantes del evento son elegidos al azar en cada distrito, y aún más impactante es que las clases altas celebren el suceso. Incluso los distritos ricos se preparan cada año para ser voluntarios y ofrecerse a participar.


La trama toca temas fuertes como la violencia, la pobreza extrema, la supervivencia, la profunda diferencia que hay entre las clases sociales y, más que nada, las ansias de poder y control absoluto para manejar a todo el pueblo. La creadora de la historia logró un éxito de taquilla que critica a la sociedad actual. La inspiración le llegó cuando, haciendo zapping en la televisión, combinó los aspectos de un reality show con un documental sobre las guerras. Así, el uso del espectáculo como manera de mantener cautivo al pueblo logró que la película se destacara sobre otros films adolescentes sin ninguna moraleja.
A pesar de ser una película taquillera, es acertado remarcar que la historia cuenta con una gran elección de casting, donde la actriz que más brilla es Jennifer Lawrence en el papel de Katniss. Esta chica logró convertirse en una de las estrellas más famosas de Hollywood gracias a Los Juegos del Hambre, y bien merecido lo tiene ya que en ningún momento de la historia se deja de lucir. A medida que transcurre el film, la joven pobre del distrito 12 se convertirá en la heroína y esperanza de los oprimidos de Panem.
Gracias a los cambios entre el libro y la película, ésta última logra mantener un clima de suspenso en todo momento, con secuencias de acción bien logradas y efectos especiales necesarios. La clave del éxito definitivamente es que cualquier persona puede ver esta adaptación sin haber leído antes el libro, ya que de igual manera comprenderá todo lo que sucede.
“Sólo quieren un buen show. Es todo lo que quieren”, remarca uno de los personajes. Y es esto lo que hace al film tan creíble: en nuestra vida cotidiana claramente podemos compararlo con la gente que está pendiente todo el día de programas como Gran Hermano.

Película muy recomendada no sólo para los adolescentes, sino para todo aquel que quiera ver un film con grandes mensajes ocultos que harán reflexionar en cómo la televisión, con sus espectáculos y realities, dominan nuestras vidas de hoy en día.


sábado, 24 de junio de 2017

Altruistas hasta la médula

“The Zookeeper’s Wife” (titulada La Casa De La Esperanza en España, 2017) es una película británica estadounidense de guerra dirigida por Niki Caro y escrita por Angela Workman. Está basada en el libro homónimo de no ficción escrito por la naturalista Diane Ackerman. El reparto está compuesto por Jessica Chastain, Johan Heldenbergh, Daniel Brühl, Timothy Radford, Val Maloku, Efrat Dor, Shira Haas e Iddo Goldberg.


El film cuenta la historia real de Antonina Zabinska y su esposo Jan, dueño del zoológico de Varsovia, en Polonia. Con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el 1 de septiembre de 1939 las tropas alemanas invaden su hogar, y debido a las bombas todo queda destruido. La pareja, teniendo consciencia de lo que sucede, ayudará a salvar a cientos de judíos refugiándolos en las jaulas subterráneas y en su sótano.


Ya se hicieron muchas películas que retratan el drama y la violencia que se vivió en la ocupación nazi, por lo tanto no hay que dejarse confundir por el póster adorable que vende una trama tierna centrada en los animales. Como pasó con “Un Zoológico en Casa” (We Bought a Zoo, 2011), que la imagen hacía creer que era una historia alegre para toda la familia cuando en realidad todos sus componentes eran dramáticos.
The Zookeeper’s Wife comienza con escenas hermosas, colores intensos, un zoo que transmite felicidad por la manera en la que la pareja lo administra. La armonía dura poco cuando las bombas caen, y ya nos encontramos con planos que retratan el miedo que sufren los animales, lo cual es casi imposible que no nos haga emocionar teniendo en cuenta la tranquilidad de la que fuimos testigos antes. Después de ese momento la trama se basa en mostrar lo altruistas que son Antonina y Jan, más que nada siempre se decide mostrar en mayor parte a la mujer. Los dos deciden arriesgar la seguridad de su hijo y la de ellos para resguardar primero a una amiga judía, y luego a más y más personas que de otra manera hubiesen muerto. Su compasión, solidaridad y convicción hacia sus ideales, sumado a que pasó en la realidad, produce admiración y respeto hacia tan buenas personas.
Jessica Chastain, con su acento polaco, brilla como Antonina Zabinska. Muy femenina, amante de cualquier animal (incluso algunos viven dentro de su casa), amorosa e ingeniosa, enamora en cada plano. Su aura de paz contrasta con la crueldad que se vive en el afuera. Daniel Brühl como Lutz Heck compone al zoólogo personal de Hitler, su personalidad es lo contrario a la de Antonina: despiadado, odioso y sin importarle arrebatar cuantas vidas sean necesarias para alcanzar sus objetivos.
La película logra hacer una comparación entre los animales y los humanos, dejando a los segundos mal parados: siempre se puede confiar en un animal con sólo mirarlo a los ojos, en cambio con los humanos nunca se saben sus sentimientos más profundos.
Después de los primeros 30 minutos se decide enfocarse en las personas, el procedimiento que usaba el esposo de Antonina para transportarlos escondidos al zoo y cómo su esposa debía asegurarse que no hagan ni el mínimo ruido. Hay momentos de tensión pero nada llega a ser tan fuerte como el panorama en el que el zoo queda destruido. A la mayoría de judíos no se les da protagonismo que no sea en grupo, exceptuando a  una niña resguardada que con lo que vivió nos parte el corazón. La relación progresiva entre ella y Antonina da rayos de esperanza en esa Varsovia inundada por el miedo, como también el amor entre madre e hijo que se representa en Antonina y Ryszard.

The Zookeeper’s Wife muestra al Holocausto desde los ojos de una mujer, con una postura feminista que aporta frescura a hechos pasados tan aberrantes. Conocer sobre la noble labor de los Żabiński no tiene desperdicio.


viernes, 23 de junio de 2017

Perseguida por la bruja

“No Toques Dos Veces” (Don’t Knock Twice, 2016) es una película británica de terror sobrenatural dirigida por Caradog W. James, escrita por Mark Huckerby y Nick Ostler y protagonizada por Katee Sackhoff (Battlestar Galactica) y Lucy Boynton (Sing Street). Llegó a las salas argentinas el 22 de junio de 2017 gracias a la distribuidora BF + Paris Films.


Jess, una escultora casada con un banquero, quiere recuperar a su hija adolescente Chloe, luego de haberla abandonado años atrás en una casa de acogida debido a su adicción a las drogas. Chloe al principio se rehúsa, no quiere saber nada de la madre que la dejó atrás. Con su amigo Danny una noche se dirigen hacia la casa abandonada de una mujer que se cree que es una bruja demoníaca. La leyenda urbana dice que si se toca dos veces la puerta de esta anciana, el espíritu de Mary Aminov volverá a la vida y se querrá llevar consigo a los que golpearon la puerta. Danny y Chloe tocan la puerta creyendo que sólo es un mito, y la chica después de experimentar eventos espeluznantes decide volver a la casa de su madre.


Al principio la historia resulta diferente a la mayoría de propuestas de terror ya que en este film se explora la relación madre e hija, hay un trasfondo y los personajes nos llegan a importar. Katee Sackhoff como la madre que quiere volver a establecer una relación con su hija logra un buen trabajo, como también Lucy Boynton mostrando rechazo y aceptando volver al hogar materno como única opción para salvarse. Si la película hubiese seguido los pasos de su comienzo, centrándose en estos dos personajes, seguramente hubiese dado resultado.
A medida que transcurren los minutos se plantea una investigación policial que no hace más que confundirnos, no sabemos quién persigue a Chloe porque se muestran diversas figuras sin sentido y se abren portales que conducen a cualquier lado. Una mezcla rara que termina con un final mediocre y que, cuando los créditos aparecen en pantalla, se llega a la conclusión de que el director no supo para donde encaminar la trama.
Los escenarios ayudan a crear una atmósfera tenebrosa. En la mansión de Jess abunda la oscuridad y el silencio, pareciera que en ese lugar el Sol no existe y las esculturas de arcilla agregan cierta solemnidad. La música fuerte en los momentos de tensión da resultado pero debido a los jump scares se pierde lo que se había creado. Algunos te hacen saltar de la butaca, es verdad, pero otros no generan nada.
Las primeras secuencias de terror están bien logradas, en particular una en la que Jess está afuera de la casa, las luces se apagan y Chloe está dentro. Cuando se decide explotar el tema de lo sobrenatural, con escenas largas y portales salidos de donde sea, la incoherencia juega en contra y, aunque no entendemos nada, deseamos que la película acabe.

No Toques Dos Veces podría haber sido un buen film si no metiera tantos elementos inconexos y sólo se basara en la relación madre/hija. Esperemos el estreno de “Viene de Noche” la semana que viene, que sí promete ponernos los pelos de punta.


jueves, 22 de junio de 2017

Irreconocible

“Brain on Fire” (Cerebro en Llamas, 2016) es una película de Canadá, Estados Unidos e Irlanda dirigida y escrita por Gerard Barrett. Está basada en la autobiografía best seller “Brain on Fire: My Month of Madness” (2012) de Susannah Cahalan. Chloe Grace Moretz le da vida a Susannah, junto a un reparto que incluye a Jenny Slate, Thomas Mann, Carrie-Anne Moss, Richard Armitage y Tyler Perry.


La trama gira en torno a esta chica de 21 años que trabaja como periodista en el diario New York Post. Tiene una vida normal, con un novio que la quiere y un gran trabajo a pesar de su corta edad. Sin embargo, Susannah empezará a sentirse rara mientras está en la oficina, en el transporte público o en su casa. Cuando le hablan no presta atención, le duele el estomágo, la cabeza le da vueltas, escucha voces, se arma situaciones que no existen y su estado de ánimo pasa de muy feliz a triste en segundos. Esto tendrá repercusiones en su empleo y, luego de unos análisis en el hospital, los médicos la encontrarán perfectamente normal.


En este film dramático veremos cómo Susannah va descendiendo en una locura inexplicable, que podemos llegar a considerarla psicosis. La personalidad de ella en la primera escena desaparece con la aparición de unos síntomas que hasta llegan a ataques por la noche. Es obvio que su comportamiento no es el mismo, y gracias a la actuación de Chloe Grace Moretz no dudamos que a esta persona nueva no hay que sacarle los ojos de encima.
En la hora y media de duración no pasará más de lo que se plantea en el argumento: paso a paso la chica pierde el control, sus padres no la reconocen y parece que no hubiera un diagnóstico certero. Por eso a algunos les parecerá una película lenta, en la que no pasa nada aparte de lo que ya se sabe. Sin embargo, aunque sea más un telefilm, hay que tener en cuenta que es una historia real, Susannah Cahalan existe y sufrió estos episodios.
El desenlace resulta apresurado, pareciera como que el director dijo: “Bueno hasta acá llegamos, ahora hay que terminar la historia”. Hubiese sido más efectivo que en vez de usar la mayoría del tiempo para mostrar a la paciente en la cama de hospital, se mostraran los hechos del final con más detalle. Otro punto desfavorable se basa en la decisión de que en el guión se repita hasta el hartazgo el nombre de la joven: ya se entendió que la protagonista se llama “Susannah”, no era necesario decirlo una y otra vez.
La película consigue de forma satisfactoria hacer una crítica a los doctores, que por no encontrar qué es lo que verdaderamente le está pasando a alguien, solucionan el problema diciendo que tiene síntomas parecidos a otra enfermedad. La lucha de los padres por querer encontrar la verdad al asunto se transmite correctamente. A pesar de ello, cuando llegamos a esa verdad quedamos un poco decepcionados, porque ya está todo dicho en el título. Cuando la vean me entenderán.
Brain on Fire se sostiene por la actuación de Chloe Grace Moretz y las situaciones que le tocan vivir, que se van haciendo cada vez más perturbadoras. Tiene sus fallas pero se deja ver, resultando impactante que esto suceda en la vida real.





miércoles, 21 de junio de 2017

Volvieron las aventuras mar adentro

“Piratas del Caribe: La Venganza de Salazar” (Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales, 2017) es la quinta entrega cinematográfica de la serie Piratas del Caribe, que tuvo sus comienzos en 2003. Está dirigida por Joachim Rønning y Espen Sandberg, escrita por Jeff Nathanson y protagonizada por Johnny Depp, Geoffrey Rush, Javier Bardem, Kaya Scodelario y Brenton Thwaites. Llegó a las salas argentinas el 25 de mayo de 2017 gracias a la distribuidora Buena Vista.


La historia incorpora al hijo de Will y Elizabeth Turner, el cual necesita encontrar a Jack Sparrow para que lo ayude a hallar el Tridente de Poseidón, un poderoso artefacto que romperá el hechizo del que es preso su padre. Junto a la astrónoma Carina Smyth, deberán enfrentarse a la tripulación de muertos vivos comandada por Salazar, que guarda un gran rencor por algo que le hizo Sparrow en el pasado.
Luego de la desastrosa “Piratas del Caribe 4: Navegando Aguas Misteriosas” en 2011, esta quinta película retoma el espíritu de las primeras, con mucha fantasía, acción y chistes que no paran ni un segundo. Johnny Depp vuelve a ser esa persona egocéntrica, borracha e intrépida pero a la vez se incorporan personajes nuevos que siguen el hilo de las historias pasadas. Geoffrey Rush como el capitán Héctor Barbossa sigue estando en un rol que nos cae a veces bien y otras veces mal y Javier Bardem como Salazar no logra ser temible debido a los malos efectos especiales. Kaya Scodelario como Carina Smyth aporta frescura en una trama en la que predominan los varones, su inteligencia y gran poder de decisión dejan en claro que no sólo los hombres son los valientes. Lo que falla debido al guión y las pocas escenas es su química con Brenton Thwaites, pareciera que tuvieran que estar juntos porque así se designó y ya.
Los escenarios, vestuarios y música característica siguen estando a la altura de sus predecesoras, se nota la gran inversión (más de 200 millones de dólares) para lograr un producto que es entretenimiento puro. Aunque a veces tanto trepar, saltar o huir por sus vidas puede llegar a cansar, como también la personalidad de Jack Sparrow, la película sabe mantener la atención del espectador, con giros que uno no se espera y un grandioso final para los más fanáticos de la saga (acuérdense de quedarse hasta después de los créditos que hay otra escena).

“Piratas del Caribe: La Venganza de Salazar” no pretende aportar algo novedoso, tiene claro que no va a ser mejor que la primera película, pero consigue sacarte varias sonrisas y hacerte pasar un buen rato en el cine.


martes, 20 de junio de 2017

Privada de su libertad

“Berlin Syndrome” es un thriller psicólogico australiano que está dirigido por Cate Shortland, escrito por Shaun Grant y protagonizado por Teresa Palmer (Warm Bodies, Lights Out) y Max Riemelt (Sense8). Está basado en la novela homónima de Melanie Joosten. En Australia se estrenó el 20 de abril de 2017, ya habiendo tenido su premiere mundial en el Festival de Cine de Sundance de enero. Aún no hay fecha de estreno en Argentina.


La historia se centra en Clare, una joven de Brisbane que está de vacaciones sola en Alemania. A ella le gusta pasear y sacar fotos de la arquitectura de Berlín. Un día conoce de casualidad a Andi, un profesor de literatura inglesa y educación física que se interesa en ella, la escucha y trata bien. Lo que parece una aventura de una noche en el apartamento de Andi se convierte en una prisión para Clare, ya que él la mantendrá encerrada en ese lugar que no tiene escapatoria.


El tema de la película, secuestrador mantiene a la víctima en su casa, ya se vio en dramas tales como “La Habitación” (Room, 2015) o “3096 Días” (2013). Aunque no es original, esta nueva propuesta sabe cómo mantener el interés del espectador basándose en la tensión que se genera por lo que puede llegar a ocurrirle a Clare. Para que esto dé resultado, se necesitaba de actuaciones creíbles. A través del desconcierto y luego sufrimiento que le da Teresa Palmer a su personaje, entramos de lleno en la trama y lo único que queremos durante las casi 2 horas de duración es que de alguna manera logre escaparse. Max Riemelt compone a un Andi complejo, que tiene una vida con dos facetas: una en la escuela donde enseña y otra dentro de su hogar. A medida que los días pasan, nos sigue sorprendiendo su manera de pensar, de lo que puede llegar a ser capaz. Genera bronca y ganas de matarlo, más cuando dice que la culpa es de la chica debido a que ella dijo esa noche que ojalá se pudiera quedar allí para siempre.
La fotografía lúgubre e invernal contribuye a crear un ambiente solitario, triste y como de una pesadilla. Paredes descascaradas, días grises, silencios, todo está planeado para sentirnos tan encerrados como Clare. Además la música nos deja sin aliento, es sofocante y dramática.
El título del film hace referencia al síndrome de Estocolmo, en el que la víctima desarrolla comprensión hacia las actitudes de su secuestrador. En esta cinta ese trastorno se percibe en pocas escenas, no es como en la película “Stockholm, Pennsylvania” (2015) en la que ahí sí vemos cómo la protagonista justifica cada acción de su captor. Clare, al darse cuenta que Andi no tiene intenciones de dejarla ir, sucumbe al pánico y va a intentar de cualquier manera huir. Sus sonrisas y “amor” hacia Andi tienen más que ver con su manera de buscar una forma de escapar, por lo menos yo lo interpreté de esa manera.
Hay un hecho que ocurre en el final que queda forzado, no del todo creíble. A pesar de ello cumple, no decepciona.
Berlin Syndrome plantea de forma impecable cómo es estar solo en un país que no es el tuyo, sabe mantenerte al borde de tu asiento y logra una buena historia en la que la posesión llega a dar escalofríos. Aunque sea otra más de secuestros, su buena ejecución la hace brillar.


lunes, 19 de junio de 2017

Atraídas por la juventud

“Adore” (“Madres Perfectas”, 2013) es una película dramática australiana francesa dirigida por Anne Fontaine. Está basada en la novela británica “Las Abuelas”, de Doris Lessing. Actúan Naomi Watts, Robin Wright, Xavier Samuel, James Frecheville, Ben Mendelsohn, Jessica Tovey, Sophie Lowe y Gary Sweet. Llegó a las salas de Argentina el 13 de noviembre de 2014 gracias a la distribuidora Distribution Company.


La historia gira en torno a Lil y Roz, amigas desde la infancia que son vecinas en Nueva Gales del Sur, Australia. Sus respectivos hijos, Ian y Tom, son jóvenes mejores amigos que se la pasan surfeando. El marido de Lil murió años atrás y el de Roz consiguió trabajo en Sidney, por lo que decide irse para allá aunque su mujer e hijo no quieran mudarse con él. Las dos amigas y sus hijos pasan cada día juntos en la playa. El problema se genera cuando Ian comienza a mantener relaciones sexuales con Roz, Tom sabe lo que ocurre y decide hacer lo mismo con Lil. Que cada una mantenga una relación secreta con el hijo de la otra causará diversos problemas en el futuro de los cuatro.


La sinopsis de la película da para imaginarse una trama en la que se explora la psicología de los personajes, cómo una amistad de tantos años va a flaquear por culpa de los sentimientos inevitables hacia el hijo de tu mejor amiga, el cual prácticamente lo conocés desde que nació. Se piensa que el tema central va a ser perturbador y profundo. No podíamos estar más equivocados.
Anne Fontaine decide que el film sea de lo más superficial, con diálogos insulsos, banales, que no llegan a ninguna parte. Desde que vemos a Lil y Roz charlar sobre el enamoramiento que sienten del hijo de la otra respectivamente, no nos creemos nada. Es que ninguna muestra ni un ápice de enojo, se sienten plenas y “más felices que nunca”. Nunca se plantea el error que están cometiendo, continúan la amistad y no demuestran ningún tipo de preocupación por sus hijos. Ellas se sienten jóvenes de nuevo, eso es lo único que importa, disfrutar el presente. Debido a estas actitudes, no se logra empatizar ni con Naomi Watts ni con Robin Wright, aunque las actrices son correctas a la hora de interpretar una personalidad despreocupada. Xavier Samuel y James Frecheville como los hijos no aportan nada significativo. Musculosos, deportistas y con estilo, su rol se basa en estar con la mejor amiga de la madre y nada más. No reciben retos, no tienen gracia, no se ahonda en qué es lo que les pasa por dentro.
Muchas veces se repiten escenas en la playa, los jóvenes en sus tablas de surf y las madres contemplándolos. Aunque la fotografía sea preciosa, brillante y paradisíaca, cansa que en la primera hora de la película no ocurra algo interesante. Se muestra que las mujeres tienen un trabajo, una vida más allá de pasar los días en una plataforma de madera que flota en el mar y sirve para broncearse, pero no sabemos qué es lo que hacen cuando no están en la playa o en el pórtico de sus casas. Los personajes no tienen motivaciones personales, son vacíos y al espectador no le importa lo que pueda llegar a pasarles.
Un acierto consiste en los planos de Naomi Watts en los que se le ven las arrugas y se nota que Lil siente que su época dorada ya pasó, pero le gustaría volver el tiempo atrás y aprovecharla más. La reflexión de Roz al decir que un día sus respectivos novios se van a cansar de ellas y conseguirán a una mujer atractiva, de la misma edad que ellos, también está bien representada. En la segunda parte del film se generan nuevos conflictos que logran un poquito más de interés comparado a la nada misma de la primera hora. Sin embargo, la historia sigue siendo inverosímil y esto se acentúa más en su final. Resulta imposible entender el razonamiento de los hijos de Lil y Roz cuando sucede el problema del desenlace.

Después de ver “Madres Perfectas” vas a sentir que perdiste tu tiempo en una película hecha sin ganas, que no se arriesga ni aporta algo significativo. 


domingo, 18 de junio de 2017

Reacción del humano ante el miedo

“El Bar” es una película española argentina dirigida, escrita y producida por Álex de la Iglesia. Actúan Blanca Suárez, Mario Casas, Jaime Ordóñez, Carmen Machi, Secun de la Rosa, Alejandro Awada, Terele Pávez y Joaquín Climent. El film combina diversos géneros como el drama, la comedia y el thriller. Llegó a las salas de Argentina el 8 de junio gracias a la distribuidora Buena Vista. Es apta para mayores de 16 años.


La historia transcurre en un bar del centro de Madrid. Como cualquier otra mañana, en ese lugar hay personas conocidas ya que desayunan todos los días ahí como otras que son nuevas. Amparo es la dueña, Satur el camarero que hace un montón de años que presta su servicio, Trini es la que gasta todo su dinero en las maquinitas, Nacho está con los auriculares, Israel es un vagabundo alcohólico que gracias a Amparo puede tomarse un café, Sergio es un vendedor, Andrés lleva un arma aunque ya no es más policía y Elena está de casualidad porque necesita un cargador de celular para luego tener una cita. Ninguno de ellos tiene idea de lo que ocurrirá a continuación: otro hombre del bar, al retirarse, recibirá en esa esquina un disparo en la cabeza y morirá al instante. Las calles quedan desiertas, comienza a entrar el pánico y este grupo de lo más disparejo empezará a armar teorías de lo que acaban de presenciar. La única opción que les queda es permanecer en ese bar ya que si salen a pedir ayuda puede que mueran (está la posibilidad de que haya un francotirador en un tejado).


Con una primera secuencia brillante en la que se nos muestra a cada uno de los personajes que luego estarán atrapados en el bar, Álex de la Iglesia forma un relato intrigante, que mantiene la tensión y representa las miserias del ser humano. Cada uno de los personajes tiene una personalidad bien marcada, lo que hace que se formen diálogos de lo más diversos, algunos que dan gracia y otros que ponen incómodo al espectador.
En el film se retrata el rol que cumplen los medios de comunicación, la desconfianza, lo que nos lleva a hacer el miedo ante una situación límite, el egoísmo, la violencia y los prejuicios. La mayoría de la historia transcurre en ese bar, logrando una atmósfera de lo más claustrofóbica. En los primeros 50 minutos prácticamente no podés despegar los ojos de la pantalla, luego la película pasa a otro escenario y se desinfla un poco, toma un rumbo inesperado y no recupera la belleza de su primera parte. Sin embargo, la acción no para ni un minuto, con escenas tanto asquerosas como fuertes que te dejan sin aliento.
Espléndidos los rápidos movimientos de cámara que enfocan cada vez que uno de los personajes habla, junto con la música que ayuda a lograr ese clima de suspenso, en el que cualquier cosa puede pasar. La dirección de actores también se destaca, uno no sabe con quién empatizar ya que dudamos si las decisiones que toman son las correctas.
El final nos deja con muchos interrogantes que nunca son explicados. La gran puesta en escena del conflicto planteaba un montón de teorías que el espectador espera que sean resueltas, pero corren los créditos y todo queda a interpretación libre de cada uno. Cuando ni bien termina quizás quedes enojado o descontento, pero a medida que pasa el tiempo la propuesta de Álex de la Iglesia te va a ir gustando más y más. Es de esas películas que sirve comentarlas con otra persona, debatirlas y encontrarle significado a cada hecho del que fuimos testigo.
El Bar es adrenalina pura entremezclada con diálogos ingeniosos, humor negro y una gran escenografía. Demuestra que Álex de la Iglesia es uno de los mejores directores españoles en la actualidad. No la dejen pasar.





viernes, 16 de junio de 2017

Locura, ambición y soledad

“The Good Doctor” (El Buen Doctor, 2011) es un thriller dirigido por Lance Daly y escrito por John Enbom. Está protagonizado por Orlando Bloom, que también fue uno de los productores del film. Además actúan Riley Keough, Taraji P. Henson, Michael Peña, Rob Morrow y Troy Garity.


La historia se centra en Martin Blake, estudiante de medicina que se mudó a California para comenzar su primer año de residencia. Él quiere ganarse el respeto que cree merecer pero, al ser nuevo allí, los demás no le dan mucha importancia, algunas enfermeras lo retan y no tiene amigos. Un día, a Martin le toca atender a la joven paciente Diane Nixon, que está internada por sufrir pielonefritis (infección urinaria). Para Martin, Diane es la única que lo trata bien en ese ambiente por lo que cuando ella deje de estar internada, a él se le vendrá el mundo abajo y la desesperación lo llevará a cometer actos terribles.


Lance Daly decide tomarse su tiempo para entrar en el conflicto principal y mostrar cómo un hombre con tal de querer llegar a su objetivo puede hacer cosas sin pensar en las consecuencias. Orlando Bloom le da a Martin Blake la inexpresividad y frialdad que lo llevan a convertirse en un psicópata. Su personaje quiere ser reconocido y admirado, busca el éxito en su profesión. También desea solicitar una beca para un curso de investigación, por eso cuando una enfermera hace un reporte de incidente culpándolo a él, se sale de sus cabales: cualquier mancha en su currículum puede afectar su futuro. El actor inglés, con su corte de cabello y su cara seria, da una personalidad muy marcada a Martin. Su obsesión con la paciente Diane sólo será el principio de la locura en la que se embarcó.
La mayoría de la película se desarrolla dentro del hospital, donde abunda el color blanco y esa sensación antiséptica que se vive cuando concurrimos al médico. La falta de otros colores nos mete de lleno en el trabajo de estas personas, que viven casi sin dormir, de acá para allá, llenos de responsabilidades.
Los momentos de tensión funcionan pero, aunque es un film corto de 90 minutos, luego de la mitad se estanca (como pasó al principio que costó entrar en el tema central). Sin embargo, en la última media hora el protagonista deberá lidiar con otros inconvenientes que retoman el interés del espectador para terminar con un desenlace no satisfactorio.

“El Buen Doctor”, título totalmente irónico, tiene una trama original que atrapa gracias a que explora la psicología del personaje principal: cómo la soledad lo afecta a tal punto que deja de lado las cuestiones éticas. Después de verla, no verás a Orlando Bloom de la misma manera.

PD: el trailer adelanta muchas cosas de la película, mejor mirarlo después de ver el film.


jueves, 15 de junio de 2017

Fanatismo religioso

“We Are What We Are” ("Ritual Sangriento" en Argentina, 2013) es un thriller psicológico dirigido por Jim Mickle. Está basado en el largometraje mexicano “Somos lo que Hay” (2010) de Jorge Michel Grau. Esta remake está protagonizada por Bill Sage, Ambyr Childers, Julia Garner y Jack Gore. Fue presentada en el Festival de Cine de Sundance y en el de Cannes en 2013. Llegó a las salas de Argentina el 26 de diciembre de ese año, gracias a la distribuidora Impacto Cine.


La historia comienza en la calle con la muerte de Emma Parker, esposa de Frank. Sus hijas Iris y Rose son adolescentes y Rory es un niño. La familia tiene un secreto peculiar: están haciendo abstinencia para el “Día del Cordero”, en el que no matarán a un animal sino que se alimentarán de seres humanos. Frank es el patriarca estricto que continúa al pie del cañón con este extraño ritual que tiene sus orígenes religiosos en el siglo XVIII. El médico del pueblo americano sureño comenzará a tener dudas de por qué murió Emma Parker y a la vez encontrará detrás de su casa un hueso que luce como de humano. Iris y Rose deberán enfrentarse a la obligación de continuar siendo caníbales, con todo lo que eso conlleva.


La película está separada por los días de semana, mostrando cómo en ese pueblo solitario en el que la lluvia nunca se detiene, dentro de la casa de la familia Parker se vive un infierno. Ellos tratan de hablar lo menos posible con la gente del exterior, el nene vive con hambre y las hermanas no saben cómo salir adelante ya que desobedecer a su padre podría resultar en una tragedia. Con lentitud y sólo el repiqueteo de la lluvia nos vamos metiendo en una trama escalofriante, en la que al principio sabemos que algo anda mal pero específicamente no queda claro qué es lo que sucede.
Ambyr Childers y Julia Garner como Iris y Rose logran una muy buena interpretación, cosa a la que no estamos acostumbrados en la mayoría de relatos de terror. Bellas y misteriosas, sus acciones resultan creíbles, una cuestionando y no queriendo seguir el ritual y la otra haciéndose cargo de la tradición ahora que su madre ya no está. Bill Sage como el padre de familia sólo da miedo con verlo moverse. Su seriedad, inestabilidad, silencios y órdenes implican una moral rígida que se basa en rezar y seguir sin dudar lo que está escrito en un libro de devoción que siempre lleva consigo.
La música sofocante junto a la atmósfera oscura y fría aumentan paso a paso el horror, con escenas que dan asco como en la que Iris sirve la cena y otras más crueles que quedarán en la memoria del espectador. Los flashbacks resultan innecesarios, es mucho más interesante ver el drama rural actual.
En estos tiempos en los que las películas de miedo están llenas de efectos especiales o “jump scares” (algo temible que aparece de repente en la pantalla sólo para saltar del susto), es esperanzador encontrar una propuesta diferente, que gracias a que explora un tema perturbador de forma realista y se mete en la psicología de los personajes, logra generar tensión en sus 105 minutos de duración. Un relato de lo más crudo. 


miércoles, 14 de junio de 2017

Condenada a no conocer el mundo

“Everything, Everything” (“Todo, Todo”, 2017) es un drama romántico dirigido por Stella Meghie y escrito por J. Mills Goodloe. La película está basada en la novela homónima de Nicola Yoon, publicada en 2015. Amandla Stenberg, conocida por su papel de Rue en la saga de Los Juegos del Hambre, y Nick Robinson, Ben Parish en La Quinta Ola, son sus protagonistas. Completan el reparto Anika Noni Rose, Ana de la Reguera, Taylor Hickson y Danube Hermosillo. En Estados Unidos se estrenó el 19 de mayo de 2017 y a las salas de Argentina llega gracias a la distribuidora Warner Bros. el 15 de junio.


La historia gira en torno a Maddie Whittier, una chica de 18 años que nunca salió de su casa porque sufre de inmunodeficiencia combinada grave, lo que implica que cualquier germen o bacteria del exterior puede causarle la muerte. Las únicas personas con las que socializa son su madre, que es también su doctora, su enfermera Carla y la hija de ésta que a veces va a hacerle compañía. Maddie tiene una vida muy vacía hasta que al lado de su casa se muda Olly, un chico que siempre viste de negro y se empieza a interesar por ella.


Es difícil no spoilearse lo que sucede en el film si ya en el tráiler nos lo dan a entender y en el libro (la edición que salió en Argentina de la editorial SM) hay una imagen en la mitad que pertenece a una de las escenas finales de la película. Si ya de por sí la trama es previsible, esto la hace aún más.
Amandla Stenberg y Nick Robinson hacen lo que pueden con un guión plano, aburrido y en momentos infantil, que en pocas ocasiones nos hace reír. Las escenas de ellos dos sólo zafan por la química que tienen, pero se decide alargarlas con silencios que no hacen más que cansar al espectador. Lo mismo sucede con las imaginaciones que suceden dentro de la cabeza de Maddie: la chica al hablar por teléfono con Olly piensa cómo sería esa conversación si lo tiene frente a frente, por lo que se nos muestra esa “imaginación” en casi todas las charlas que mantienen por computadora o celular. Mala decisión.
El tema del film ya se usó en “El chico de la burbuja de plástico” (1976) y “Bubble Boy”, comedia estrenada en 2001. Increíble cómo Nicola Yoon se copió de esa idea para crear una historia de amor que abusa de los clichés. Hay cuestiones importantes que son tratadas así nomás como el maltrato de un padre hacia su hijo o que las acciones que uno hace tienen consecuencias. La inverosimilitud de “Todo, Todo” va aumentando paso a paso en sus 96 minutos de duración, incluyendo errores simples y no tanto.
Puntos a favor tienen la fotografía y el soundtrack. Los colores son brillantes, nítidos y claros. Los planos de la cara de Maddie reflejan cuánto desea salir de su pulcro hogar y cómo se enamora de Olly. Las canciones están acorde a lo que sucede en la pantalla: tristes cuando hay drama, muy alegres cuando hay aventura.

“Todo, Todo” comete el error de ser muy fiel al libro en el que se basa, en el que tampoco pasaban muchas cosas como para transformarlo en un largometraje. Los actores derrochan ternura, tienen carisma pero eso no alcanza. Es una película agradable a la vista, que sólo funciona para un domingo a la tarde. Para historias románticas y dramáticas, mejor optar por “Yo Antes de Ti” o “Bajo La Misma Estrella”.